Tapa Boletin Dic 2015

Victoria del gremio de prensa

Por Ruben Schofrin, secretario adjunto del SiPreBA, delegado de Perfil (@rubenschofrin)

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) consiguió la personería legal, lo que supone un triunfo excepcional para los trabajadores del gremio en el camino de su organización sindical.

En la misma semana en que los periodistas de La Nación lograron, luego de una movilización extraordinaria, un inédito “derecho a réplica” respecto del editorial fascista publicado en las páginas del diario, el Ministerio de Trabajo le otorgó la personería al nuevo gremio en un tiempo récord de seis meses.

Por Ruben Schofrin, secretario adjunto del SiPreBA, delegado de Perfil (@rubenschofrin)

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) consiguió la personería legal, lo que supone un triunfo excepcional para los trabajadores del gremio en el camino de su organización sindical.

En la misma semana en que los periodistas de La Nación lograron, luego de una movilización extraordinaria, un inédito “derecho a réplica” respecto del editorial fascista publicado en las páginas del diario, el Ministerio de Trabajo le otorgó la personería al nuevo gremio en un tiempo récord de seis meses.

Tanto lo sucedido en La Nación como la legalización del Sipreba forman parte de un vasto proceso político desarrollado al interior del gremio de prensa y que está íntimamente ligado al derrumbe del kirchnerismo y su ley trucha de medios.

Los periodistas de La Nación reventaron las redes sociales denunciando el editorial de apoyo a los genocidas que la patronal del diario escribió como “festejo” por el triunfo de Macri.

Estas acciones, que fueron acompañadas por la asamblea general más importante de los últimos 40 años y la publicación en las páginas del matutino de una declaración de repudio de los trabajadores, hecho inédito en los 150 años de historia antiobrera del diario, conmovieron al país y pusieron en la agenda nacional la lucha por las libertades democráticas.

Los compañeros de La Nación lograron en unas horas lo que al kirchnerismo y su ley de medios nunca les interesó realizar. Setenta y dos horas más tarde, Tomada decidió la inscripción sindical de un gremio que ya había conquistado su “legalidad” a fuerza de mil batallas contra las patronales, el Estado y una burocracia sindical decrépita (del viejo sindicato, la Utpba), que trabajó conscientemente para destruir el tejido gremial y mantener el dominio del sindicato a fuerza de la división y el fraude.

El acta de fundación del Sipreba fue el masivo plebiscito realizado en diciembre del año pasado, cuando 2.000 trabajadores le dieron su aval al nuevo sindicato. El Sipreba es la resultante de un vastísimo proceso de estructuración en las redacciones que hunde sus raíces en hechos históricos en la vida del gremio.

Con una burocracia que se hizo “fuerte” gracias a la destrucción de puestos de trabajo y el despido de los activistas bajo el menemismo, la Naranja de Prensa puso en pie la primera comisión interna en Editorial Perfil y la ocupación de la empresa en defensa del Estatuto del Periodista, que la patronal en quiebra intentó liquidar.

Le siguió la reorganización sindical en Clarín, que fue aplastada sin miramientos por Magnetto a los pocos meses. Luego vino la histórica lucha contra el cierre de Crítica y el triunfo opositor en las elecciones de UTPBA en 2010 en todas las empresas periodísticas organizadas, que la burocracia desconoció mediante fraude.

Finalmente, la conquista de la paritaria única de toda la prensa escrita en un gremio que no tenía paritarias, con representantes elegidos en asamblea y el primer paro general en 30 años, con 1.500 periodistas movilizados en la calle, que invadieron el hall central de La Nación en el microcentro porteño y la recuperación de la organización gremial en Clarín. 

Cuanto más se movilizaban los trabajadores, más sola quedaba la burocracia. Como un reto de la historia, el Sipreba surge en medio del traspaso del gobierno. El manejo de la famosa pauta oficial que permitiera al kirchnerismo la concentración de medios más fabulosa de la historia, puede liquidar en horas infinidad de empresas periodísticas “oficialistas”, junto a la enorme crisis económica que tiene también en jaque a los hasta ayer, medios opositores. Se abre un proceso convulsivo, con medios que se pasarán al macrismo y otros que, aludiendo a la falta de pauta, intentarán achicarse o cerrar descargando nuevamente la crisis contra los trabajadores.

Actualmente, los compañeros de Radio Rivadavia llevan casi un mes de paro por incumplimientos salariales. El Sipreba tiene en lo inmediato, la enorme tarea de preparar las condiciones de una respuesta general a los golpes que el macrismo y las patronales intentarán descargar contra los trabajadores.

El Sipreba no es el resultado de ningún paralelismo sindical, ya que la conquista del nuevo gremio está directamente vinculada con la pelea por la expulsión definitiva de la vieja burocracia de la UTPBA, que aún conserva el monopolio de la discusión salarial.

Frente al verano caliente que se avecina, el nuevo sindicato ha convocado a un plenario general de delegados para mediados de diciembre para preparar el terreno de la lucha y consolidar la campaña de afiliación masiva.

 El reconocimiento del Sipreba como nuevo gremio de Prensa ha provocado una enorme alegría en todas las redacciones. Las patronales han tomado nota de esta situación. Más aún, luego de la rebelión ocurrida en La Nación.

¡Chau UTPBA!

¡Viva el Sindicato de Prensa de Buenos Aires!

Los Trabajadores de prensa del diario La Nación repudiamos el editorial de hoy “No más venganza”

Los trabajadores de La Nación S. A. le decimos NO al editorial que, con el título “No más venganza” se publicó hoy, lunes 23 de noviembre de 2015, en la página 32 del diario.

Quienes trabajamos en el diario La Nación, en las revistas que edita la empresa, en las versiones online de todos los productos periodísticos, entendemos que la vida democrática implica la convivencia de distintas ideas, proyectos e identidades políticas. Convivimos entre estas paredes trabajadores que expresamos esa diversidad y desde nuestras diferencias construimos un sentido común.

Los trabajadores de La Nación S. A. le decimos NO al editorial que, con el título “No más venganza” se publicó hoy, lunes 23 de noviembre de 2015, en la página 32 del diario.

Quienes trabajamos en el diario La Nación, en las revistas que edita la empresa, en las versiones online de todos los productos periodísticos, entendemos que la vida democrática implica la convivencia de distintas ideas, proyectos e identidades políticas. Convivimos entre estas paredes trabajadores que expresamos esa diversidad y desde nuestras diferencias construimos un sentido común.

Desde esa diversidad rechazamos la lógica que pretende construir el editorial de hoy, que en nada nos representa al igualar a las víctimas del terrorismo de Estado y el accionar de la Justicia en busca de reparación en los casos de delitos de lesa humanidad con los castigos a presos comunes y con una “cultura de la venganza”.

Los trabajadores del diario La Nación decimos SI a la DEMOCRACIA, a la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad y decimos NO al OLVIDO.

 

COMUNICADO DEL SIPREBA 

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa) expresa su más enérgico repudio al editorial del diario La Nación del día de la fecha titulado “No más venganza” en el que se pide terminar con los juicios a los criminales de lesa humanidad. Asimismo reivindicamos a las compañeras y compañeros de La Nación que públicamente se diferenciaron de la línea editorial. Los trabajadores y trabajadoras de prensa decimos Nunca Más. Seguiremos luchando por memoria, verdad y justicia.

La Nación: una bocanada de aire fresco

Por Alfonso De Villalobos, delegado de Tiempo Argentino (@alfondevil)

La respuesta de los trabajadores de La Nación repudiando el editorial fascista publicada el lunes tiene un significado muy profundo. Es un hecho de alcance estratégico para los trabajadores de prensa y, sin temor a exagerar, para el movimiento obrero en general. Un verdadero síntoma de la etapa que viene y un puntal en favor de desarrollar un papel protagónico de los trabajadores para enfrentar el ajuste y la prepotencia patronal.

Por Alfonso De Villalobos, delegado de Tiempo Argentino (@alfondevil)

La respuesta de los trabajadores de La Nación repudiando el editorial fascista publicada el lunes tiene un significado muy profundo. Es un hecho de alcance estratégico para los trabajadores de prensa y, sin temor a exagerar, para el movimiento obrero en general. Un verdadero síntoma de la etapa que viene y un puntal en favor de desarrollar un papel protagónico de los trabajadores para enfrentar el ajuste y la prepotencia patronal.

Es que la bravuconada derechista se produjo un día después del balotaje que consagró a Macri como presidente. El editorial sin firma, es sabido, expresa la posición oficial de los propietarios de un medio. Los trabajadores de La Nación han sentido la obligación de despegarse de semejante afrenta y decidieron ejercer el derecho de hacerlo con los métodos de los trabajadores: la asamblea y el voto a mano alzada. Con su acción independiente y con las urnas todavía en caliente cuestionaron la “sacrosanta propiedad privada” de los medios de comunicación y el supuesto “derecho inalienable” de las patronales a fijar la orientación ideológica de sus propios medios avasallando la conciencia y la humanidad de los periodistas. La asamblea puso las cosas en su lugar y, esta vez, fue la patronal la que tuvo que tragar el sabor amargo de publicar, en sus propias páginas, la posición independiente de los trabajadores.

El jueves, en Diputados se aprobó la incorporación al convenio de prensa de una cláusula de “objeción de conciencia” para que el periodista pueda darse por despedido con derechos indemnizatorios en caso de no sentirse identificado con un giro en la orientación ideológica del medio. Lo que podría interpretarse como una pequeña conquista gremial, en rigor, constituye una adaptación y una naturalización al monopolio capitalista de la información y un pequeño reaseguro individual para la libertad de expresión. Los compañeros de La Nación, por el contrario, dieron una respuesta muy superior, por su carácter colectivo, organizado y desafiante a ese monopolio capitalista de la palabra.

La acción de los compañeros de La Nación no cae como rayo en cielo sereno. El miércoles se supo que, finalmente, los trabajadores de prensa tendremos un sindicato propio luego de años de sufrir el dominio de una burocracia lumpenizada que abandonó las redacciones a su propia suerte. La inscripción simple obtenida por el SiPreBA es la estación de llegada de un proceso que, en su última etapa, comenzó con el reclamo de paritarias únicas para todos los trabajadores de prensa. El punto de partida insoslayable para lograr esa unidad fue la separación de los trabajadores con relación a sus propias patronales. El proceso, con una potencia extraordinaria, se dio en paralelo a la disputa entre corporaciones mediáticas más intensa de la que se tenga memoria. Objetivamente, los trabajadores de prensa asumimos un rumbo independiente mientras la disputa por la ley de medios atravesaba ferozmente al conjunto de las patronales y era el tema político por excelencia a nivel nacional. Paradójicamente, esas mismas patronales mantuvieron una unidad férrea contra los salarios de los trabajadores y en favor de la multitarea, las convergencias y el intento de vulnerar las conquistas consagradas en el estatuto y el convenio de los trabajadores de prensa. La asamblea de La Nación hizo más por la “democratización de la palabra” que cuatro años de vigencia de la ley de medios.

Esa separación con relación a las patronales hoy se manifiesta a una escala superior. Los trabajadores, ahora, vamos por un nuevo sindicato, democrático, de lucha e independiente. Para defender nuestras reivindicaciones pero también para disputar en el terreno de la libertad de expresión y el derecho a la información avasallados, una y otra vez, por las patronales de todos los colores. Un gran aporte para encarar esta difícil etapa cuyo desenlace dependerá, sin dudas, de la acción independiente de la clase trabajadora. Salud compañeros.

*Columna de opinión publicada en Miradas al Sur el domingo 29/11/2015

Radio Rivadavia en lucha

La patronal de la radio, encabezada por la familia Cetrá, mantiene desde hace años una política de apriete y ajuste sobre los trabajadores de esa emisora. El miércoles 2/12 amenazó con despedir a cuatro compañeros de prensa como represalia por un paro que mantienen desde hace casi un mes en reclamo de salarios y aguinaldo de mitad de año. 

Una situación así sólo puede prolongarse en el tiempo por la connivencia de las autoridades laborales de la Ciudad y de la Nación con esa patronal, al igual que de la burocracia podrida de la Utpba.

La patronal de la radio, encabezada por la familia Cetrá, mantiene desde hace años una política de apriete y ajuste sobre los trabajadores de esa emisora. El miércoles 2/12 amenazó con despedir a cuatro compañeros de prensa como represalia por un paro que mantienen desde hace casi un mes en reclamo de salarios y aguinaldo de mitad de año. 

Una situación así sólo puede prolongarse en el tiempo por la connivencia de las autoridades laborales de la Ciudad y de la Nación con esa patronal, al igual que de la burocracia podrida de la Utpba.

La Naranja de Prensa se solidariza con los compañeros y pondrá todo su empeño en colaborar para revertir la situación por la que atraviesan los trabajadores de la radio.

El SiPreBA marchó el #25N

Perfil: una caja navideña sin pan dulce y con los delegados procesados

La sala VII de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional resolvió en fallo dividido dar lugar al procesamiento de toda la comisión gremial interna de los trabajadores de prensa de Editorial Perfil.

La sala VII de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional resolvió en fallo dividido dar lugar al procesamiento de toda la comisión gremial interna de los trabajadores de prensa de Editorial Perfil. El fallo dispone además, un embargo preventivo de 210.000 pesos contra los delegados Rubén Schofrin, Marcelo Iglesias, Raúl Mileo, Carlos Rodríguez y Héctor Velázquez y José Luis Quartana (miembro de la junta electoral), con el agravante, en este último caso, de que, había sido sobreseído por el juez de Primera Instancia.

 Los delegados han sido acusados de infringir el artículo 161 del Código Penal por violación a la Libertad de Prensa por defender a periodistas despedidos.

 La resolución de mayoría no hizo lugar a ninguna de las argumentaciones de los abogados defensores, desconociendo la existencia de un conflicto sindical que llevaba más de dos meses por el despido de un grupo de trabajadores de prensa el mismo día de la elección de delegados, hecho que de por sí indicaba la existencia de un plan patronal para liquidar la organización gremial interna y promover centenares de despidos.

El fallo representa un ataque alevoso al derecho de huelga y al derecho de los trabajadores a defenderse de los ataques patronales a las condiciones laborales.

En minoría, el fallo fue rechazado por el juez Mauro Divito que sostuvo que había que tomar en cuenta el largo conflicto gremial existente y que las acciones desarrolladas por los trabajadores contra los despidos formaban parte del legítimo derecho a la defensa.

Llamamos la atención que la resolución judicial fue demorada más de dos meses a la espera del resultado electoral del ballotage del 25 de noviembre.

La patronal inició en forma sigilosa esta denuncia penal que dos años después lleva al procesamiento a los delegados. En este período fueron numerosas las veces en que el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Dr. Ricardo Lorenzetti visitó las instalaciones de la empresa y se entrevistó con sus dueños.

Dos semanas después de la gran movilización de los trabajadores de prensa de La Nación contra el editorial de su patronal en defensa de los genocidas de la dictadura, el fallo judicial busca consagrar la impunidad patronal contra el gremio de prensa. Llamamos al nuevo Sindicato de Prensa de Buenos Aires a organizar una campaña contra el procesamiento a los delegados y en defensa del derecho de huelga.

Comisión gremial interna de los trabajadores de prensa de Editorial Perfil – SIPREBA

Paremos el atropello revanchista de la patronal de La Nación

El lunes posterior al balotaje, la Asamblea de los trabajadores de La Nación fue noticia cuando dio respuesta a la bravuconada derechista de la patronal,  que reclamó la liberación de los genocidas presos y atacó a las organizaciones de izquierda.

Esta gran acción independiente impuso a la patronal la publicación, en las propias páginas del matutino, del descargo de los trabajadores. Una actitud desafiante al monopolio capitalista de la información y un aporte extraordinario a “la democratización de la palabra”.

El lunes posterior al balotaje, la Asamblea de los trabajadores de La Nación fue noticia cuando dio respuesta a la bravuconada derechista de la patronal,  que reclamó la liberación de los genocidas presos y atacó a las organizaciones de izquierda.

Esta gran acción independiente impuso a la patronal la publicación, en las propias páginas del matutino, del descargo de los trabajadores. Una actitud desafiante al monopolio capitalista de la información y un aporte extraordinario a “la democratización de la palabra”.

La patronal del “No más venganza”, pocos días después, se cobró la afrenta intentando golpear en el corazón de la organización gremial de los compañeros y despidió arbitrariamente a tres trabajadores. Una actitud revanchista que pretende poner “la casa en orden” para derrotar la reacción de los trabajadores en un gremio en continuo ascenso. Esa misma semana conquistamos la inscripción gremial de nuestro SiPreBA como resultado de la organización independiente de los trabajadores con relación a las patronales de todo pelaje.

En defensa de nuestra organización gremial y de la lucha por la libertad de expresión en todo el gremio es necesario que paremos en forma unitaria este brutal atropello y reincorporemos a los compañeros.

Reclamamos que se retrotraigan los despidos y nos ponemos a disposición de las resoluciones de lucha que adopten los compañeros de la Asamblea de La Nación, que se reunirá este jueves. Llamamos a todos los compañeros del gremio a sumarse a esta lucha.

La Naranja de Prensa

Lenguaje sexista y violencia simbólica

El sexismo, la “cosificación” de la mujer, el lenguaje homofóbico y los contenidos discriminatorios son moneda corriente en los medios de comunicación, en particular en la televisión, el más consumido entre todos ellos.

Los ejemplos abundan. Desde los más groseros, por ejemplo “Chiche” Gelblung con su “yo la mato” al comentar, hace unos años, el caso de una mujer casada que había obtenido el “consentimiento” de su marido para tener relaciones con otro hombre. Y otros más sutiles, como la exaltación de la figura de la madre como el máximo nivel de realización posible para la mujer y “los desafíos para atender el trabajo y la casa”, como una preocupación exclusiva del género.

El sexismo, la “cosificación” de la mujer, el lenguaje homofóbico y los contenidos discriminatorios son moneda corriente en los medios de comunicación, en particular en la televisión, el más consumido entre todos ellos.

Los ejemplos abundan. Desde los más groseros, por ejemplo “Chiche” Gelblung con su “yo la mato” al comentar, hace unos años, el caso de una mujer casada que había obtenido el “consentimiento” de su marido para tener relaciones con otro hombre. Y otros más sutiles, como la exaltación de la figura de la madre como el máximo nivel de realización posible para la mujer y “los desafíos para atender el trabajo y la casa”, como una preocupación exclusiva del género.

En el medio desfilan los cuerpos hipercosificados en Showmatch, los “chistes” homofóbicos constantes y la difusión indiscriminada de las “infidelidades” en parejas de famosos, que colaboran con una dramatización exacerbada, inductora de violencia, que concibe a la monogamia cerrada, con la apropiación monopólica de los cuerpos y la sexualidad, como la única forma de relación posible.

Pero los medios de comunicación no operan en un vacío social. Ya sean privados o estatales, abundan los contenidos discriminatorios y sexistas simplemente porque su función social es reproducir y naturalizar el orden social existente, caracterizado por la opresión y la violencia contra amplias capas de la población.

La Ley de Medios, con sus promesas absolutamente incumplidas en materia de combate contra los monopolios, es una demostración clara de que una norma que no cuestiona ni un ápice la estructura de propiedad no sólo no puede cambiar, sino tan sólo morigerar el contenido basura que puebla los programas.

La norma fue defendida porque abría la posibilidad de “sancionar la violencia mediática”, lo que antes se denominaba “sexismo en la comunicación”, tal como lo recuerda una periodista integrante de PAR (Periodistas de Argentina en Red- Por una comunicación no sexista). Según el balance de 2013, desde que la ley entró en vigencia en 2010, sólo se sancionó con una multa un contenido de Showmatch, que hasta la fecha no se hizo efectiva. En oposición a esta cortina de humo, la bancada del FIT-PO del Congreso Nacional ha propuesto la creación de un Consejo Autónomo de la Mujer, elegido y revocable por voto femenino, con poder de veto sobre los contenidos que sean vehículo de ideas retrógradas y discriminatorias.

Ni siquiera la monumental marcha del “Ni una menos” logró horadar los contenidos en los que se siguen repitiendo expresiones como “crimen pasional”, “amores violentos” y otras que encubren el carácter específicamente opresivo de este régimen social contra la mujer.

Para que los contenidos de los medios evolucionen material y simbólicamente se necesita un cambio en su régimen de propiedad; es decir, que pasen a manos de sus trabajadores, para que ellos los abran a un verdadero escrutinio popular de los contenidos mediante una gestión plural que incorpore a las organizaciones culturales, sociales y sindicales que tienen una actuación real en la sociedad.

Nuestra tarea

Como un aporte a la lucha contra la violencia hacia la mujer, las organizaciones sindicales de periodistas, trabajadores de prensa escrita, radial y televisiva y publicitaria, deben fortalecer el carácter autónomo y democrático de sus cuerpos de delegados para disputar con las patronales también en el terreno de los contenidos.

En lo inmediato, podemos dar la pelea por un espacio en las páginas de los diarios y revistas, o segundos en televisión y radio, para que los trabajadores puedan expresar sus discrepancias con las líneas editoriales y contenidos adversos a los explotados y oprimidos de la sociedad, incluida la violencia simbólica contra la mujer. Estaríamos ante el embrión de un poder de veto popular sobre los contenidos de los medios, en el camino del control obrero de los grandes medios de comunicación, escuela preparatoria de su gestión socialista.

Un paso adelante: ordenaron la reinstalación de uno de los delegados de MinutoUno

El multimedios Indalo de Cristóbal López acaba de sufrir una primera derrota con la cautelar a favor de la reinstalación del delegado paritario Brian Majlin, despedido, al igual que el delegado gremial Lucas Livchits, producto de una persecución sindical en el portal de noticias Minuto 1 en junio pasado. El fallo judicial fue apelado por la empresa.

El multimedios Indalo de Cristóbal López acaba de sufrir una primera derrota con la cautelar a favor de la reinstalación del delegado paritario Brian Majlin, despedido, al igual que el delegado gremial Lucas Livchits, producto de una persecución sindical en el portal de noticias Minuto 1 en junio pasado. El fallo judicial fue apelado por la empresa.

Esta victoria es el resultado de la pelea tenaz que dieron los trabajadores y que incluyó un paro de actividades de siete días pese a los aprietes y las amenazas de la patronal, que había intentado con los despidos de los delegados desarticular definitivamente la organización sindical, aprovechando el vacío de la UTPBA.

El SiPreBA se empeñó desde el primer momento en la lucha por la reincorporación de los compañeros e hizo lo que tiene que hacer un sindicato: puso al servicio de los trabajadores de  Minuto 1 una orientación para enfrentar el ataque y puso el cuerpo para bancar las medidas de lucha dentro y fuera de la empresa.

Concluida esa fase,  diseñó y llevó adelante la posterior pelea judicial por el reconocimiento y la reincorporación de los compañeros despedidos. Es que el gremio de prensa atraviesa una nueva etapa: el desamparo al que nos tenía acostumbrados la UTPBA ya forma parte del pasado. Por eso, esta es una victoria de todos los trabajadores de prensa y de nuestro sindicato que nos pone en una nueva situación frente a todas las patronales. 

Ahora, resta seguir peleando por la reinstalación del delegado gremial Lucas Livchits, para la cual esta sentencia sienta un precedente ejemplar. El SiPreBA se movilizará para garantizar el cumplimiento efectivo del fallo judicial.

SINDICATO DE PRENSA DE BUENOS AIRES 27/10/15