La “Corpo” y los oficialistas contra los trabajadores

Por $1.300 de suma fija a cuenta y 35% de aumento

En la última reunión realizada en el Ministerio de Trabajo añadimos a nuestro pliego de reclamos la solicitud de $1.300 de cifra fija para todos los trabajadores de diarios a cobrar a medida que los respectivos convenios de empresa se vayan venciendo (los primeros ya cayeron el 31 de diciembre) y hasta que se alcance un acuerdo salarial para el 2012.La respuesta de la cámara patronal (AEDBA) fue casi una provocación: se levantó de la mesa de negociaciones y dijo que no iba a firmar un acta donde se planteara que aceptaba discutir el tema salarial y los restantes puntos del temario por los que venimos batallando desde hace seis meses. Además, con la excusa de que cambiaron las autoridades de la cámara y que “yo mis vacaciones no las voy a cortar”, según se despachó el presidente de AEDBA, pidieron realizar la próxima reunión dentro de un mes. Recién firmaron el acta planteada por el Ministerio cuando quedó reducida al “compromiso” patronal de que en la próxima reunión iban a definir los temas a negociar. ¡¡¡Esto después de seis meses de dar vueltas y vueltas con chicanas y provocaciones para no responder a prácticamente ninguno de los puntos que presentamos!!! Pero, además, el Ministerio añadió la concesión de que la patronal pueda incorporar nuevos temas al temario que estamos negociando. Es una puerta para que a la próxima reunión (que finalmente se va a realizar el 9 de enero) sumen temas provocativos para “embarrar la cancha”, como el pedido de que aumente el horario de trabajo de seis a ocho horas o que se derogue la indemnización especial, como plantearon al iniciarse las negociaciones. La realidad es que paritaria se encuentra totalmente paralizada por seis meses consecutivos de negativas a negociar básicos de convenio, aumentos de salarios y condiciones de trabajo. Es decir a negociar cualquiera de los temas que se tratan en una paritaria.

Por $1.300 de suma fija a cuenta y 35% de aumento

En la última reunión realizada en el Ministerio de Trabajo añadimos a nuestro pliego de reclamos la solicitud de $1.300 de cifra fija para todos los trabajadores de diarios a cobrar a medida que los respectivos convenios de empresa se vayan venciendo (los primeros ya cayeron el 31 de diciembre) y hasta que se alcance un acuerdo salarial para el 2012.La respuesta de la cámara patronal (AEDBA) fue casi una provocación: se levantó de la mesa de negociaciones y dijo que no iba a firmar un acta donde se planteara que aceptaba discutir el tema salarial y los restantes puntos del temario por los que venimos batallando desde hace seis meses. Además, con la excusa de que cambiaron las autoridades de la cámara y que “yo mis vacaciones no las voy a cortar”, según se despachó el presidente de AEDBA, pidieron realizar la próxima reunión dentro de un mes. Recién firmaron el acta planteada por el Ministerio cuando quedó reducida al “compromiso” patronal de que en la próxima reunión iban a definir los temas a negociar. ¡¡¡Esto después de seis meses de dar vueltas y vueltas con chicanas y provocaciones para no responder a prácticamente ninguno de los puntos que presentamos!!! Pero, además, el Ministerio añadió la concesión de que la patronal pueda incorporar nuevos temas al temario que estamos negociando. Es una puerta para que a la próxima reunión (que finalmente se va a realizar el 9 de enero) sumen temas provocativos para “embarrar la cancha”, como el pedido de que aumente el horario de trabajo de seis a ocho horas o que se derogue la indemnización especial, como plantearon al iniciarse las negociaciones. La realidad es que paritaria se encuentra totalmente paralizada por seis meses consecutivos de negativas a negociar básicos de convenio, aumentos de salarios y condiciones de trabajo. Es decir a negociar cualquiera de los temas que se tratan en una paritaria.

Las pocas propuestas que realizara AEDBA suponían, en todos los casos, un retroceso respecto de las condiciones de trabajo y los salarios actuales de la mayoría de los trabajadores de los diarios. Es evidente que los dueños de los medios –oficialistas y opositores- quieren salarios a la baja y avanzar sobre nuestras conquistas. Esto en el marco del tarifazo que se viene y de una inflación que sigue destruyendo nuestros sueldos a un ritmo cada vez más acelerado que tiene el mismo objetivo: que los trabajadores sean los que paguen la crisis.

En esto no hay diferencias entre “la corpo” y el gobierno.

Reflejo de este camino común es la actitud del Ministerio de Trabajo. Por dos veces consecutivas rechazó nuestro reclamo de que citara a los representantes de todas las empresas editoras de diarios–estuvieran o no en la cámara- para comprometerlas a negociar el convenio. Por fuera de la cámara están La Prensa y los grupos Olmos y Szpolski y, adentro, además de Clarín y La Nación, el opositor Perfil y los oficialistas Página 12, Ámbito y el Herald.

La respuesta de los trabajadores de la rama ha comenzado con las dos importantes movilizaciones realizadas al Ministerio para reclamar por la apertura efectiva de la paritaria, los paros parciales y los aplausazos en las redacciones.
La pelea va a ser dura y hay que prepararse. En sus declaraciones, distintas cámaras se disputan la primacía a la hora de “ofrecer” aumentos más miserables. Esto con el guiño del gobierno que deja trascender insistentemente que pretende topes de aumento menores a la inflación.

A fines de diciembre comenzaron a vencerse los primeros convenios de la rama. Tenemos que ir por los $1.300 de cifra fija hasta que se alcance un acuerdo salarial para el 2012.

Se debe realizar un nuevo plenario de delegados para analizar los pasos siguientes de movilización y lucha para obligar a que la cámara patronal se siente a negociar. Y para que podamos imponer nuestros reclamos.

  • Por 35% de aumento para el 2012.
  • Por un mínimo de $5.800.
  • Por el 2% del salario por año de antigüedad.
  • Por un mínimo de $600 para las colaboraciones.
  • Por el reconocimiento como trabajadores de prensa de los compañeros de las punto com y los de otras categorías no incluidas.
  • Por $800 mínimo por guardería.

La vuelta de los plenarios de delegados, una conquista histórica

Después de veinte años, el gremio de prensa conquistó la convocatoria a un plenario de delegados para discutir medidas de acción en defensa de los salarios. El llamado fue promovido por los delegados paritarios, con mandato de las asambleas de las empresas periodísticas, en lo que se convirtió en una segunda conquista histórica de la lucha del gremio en esta etapa. La primera había sido la propia convocatoria a paritarias en la rama diarios, una instancia ausente en los últimos 35 años.

Después de veinte años, el gremio de prensa conquistó la convocatoria a un plenario de delegados para discutir medidas de acción en defensa de los salarios. El llamado fue promovido por los delegados paritarios, con mandato de las asambleas de las empresas periodísticas, en lo que se convirtió en una segunda conquista histórica de la lucha del gremio en esta etapa. La primera había sido la propia convocatoria a paritarias en la rama diarios, una instancia ausente en los últimos 35 años.

El plenario funcionó con la presencia de representantes de Página/12, La Nación, Perfil, El Cronista, Ambito Financiero, BAE, Crónica, Tiempo Argentino, DyN y Noticias Argentinas, a los que se sumaron delegados de Télam, Revista Veintitrés, Infonews y Publirevistas. Se votó comenzar un plan de lucha con asambleas y aplausazos en todas las empresas y un paro de tres horas con concentración en el Ministerio de Trabajo, en coincidencia con una reunión con la cámara patronal.

El plenario fue convocado por la conducción ante la enorme presión de los trabajadores de las empresas por el empantanamiento en que se encuentra la paritaria. Este impasse es producto, en gran medida, de las limitaciones de la propia convocatoria, realizada sólo para la rama diarios, dividiendo la fuerza del gremio y encima convocada una vez que estuvo cerrada la mayoría de los acuerdos en cada diario.

La cámara está tratando de explotar al máximo esta situación, al tiempo que actúan en consecuencia con el giro dado por el gobierno, que se ha lanzado a una serie de ataques a las organizaciones sindicales y pregona la “moderación salarial”.

Las paritarias, sin embargo, están desenvolviendo conquistas democráticas estratégicas para los trabajadores de prensa. Los paritarios fueron elegidos en asamblea y concurren a la negociación con un pliego reivindicativo común votado en las asambleas.

Este cuadro pronostica un verano de lucha del gremio de prensa.

Nuestro planteo a los trabajadores

La demagogia verbal de Moyano no es novedad; en mayo de 2000, la ‘cáscara vacía’ con la que calificó en Huracán al PJ, ya había sido señalada por él mismo, incluso con más fuerza, como “un agotamiento del peronismo”. Moyano, sin embargo, no denunció el tarifazo, que es el eje del ‘ajuste’ del viejo-nuevo gobierno, ni los impuestazos de Scioli, Macri o Binner, quizá porque sus empresas de recolección de basura dependen de los ingresos de los distritos en que operan.

La demagogia verbal de Moyano no es novedad; en mayo de 2000, la ‘cáscara vacía’ con la que calificó en Huracán al PJ, ya había sido señalada por él mismo, incluso con más fuerza, como “un agotamiento del peronismo”. Moyano, sin embargo, no denunció el tarifazo, que es el eje del ‘ajuste’ del viejo-nuevo gobierno, ni los impuestazos de Scioli, Macri o Binner, quizá porque sus empresas de recolección de basura dependen de los ingresos de los distritos en que operan.

No mencionó tampoco el ‘laudo’ que rebaja en once puntos el aumento salarial que habían firmado Uatre y las patronales ruralistas. Con Cirielli en la tribuna, olvidó también la re-militarización de los controladores aéreos y la amenaza de intervenir al sindicato de técnicos aeronáuticos. Estos ‘silencios’ avalan la política oficial para que “la crisis la paguen los trabajadores”.

El secretario de la CGT no puso a la central en la ruta de un plan de lucha, sino que destinó su empeño en reagrupar fuerzas con Venegas, Barrionuevo o Palazzo, de la Bancaria, heredero de Zanola -cuya liberación saludó desde Huracán. Retiró a sus legisladores del voto al nuevo Régimen de Trabajo Agrario, para defender el monopolio de la caja de Venegas, aunque la nueva ley contenga disposiciones que mejoran las condiciones laborales de los trabajadores del campo. Sumó, aunque en parte, al “601” Gerardo Martínez.

Pablo Micheli, que tiene paralizada a su CTA, dejó de lado todo esto para pedirle a Moyano que convenga un ‘plan de acción’ -probablemente en torno a la cuestión del mínimo no imponible de ganancias, que afecta a un número mayor de trabajadores. El gobierno ya ha declarado que pretende compensar este aumento con el ‘techo’ paritario.

La crisis del gobierno con Moyano es la expresión deformada de una crisis que ha crecido con el movimiento obrero en su conjunto; el tarifazo ha llevado a CFK a blanquear su posición represiva frente al derecho de huelga, que incluye el procesamiento a cinco mil luchadores clasistas. Moyano extorsiona a los K con sacar los sindicatos a la calle, para que se retiren las acusaciones judiciales en curso y se asegure el control de la caja de las obras sociales para la burocracia.
La presión de los reclamos y de las luchas, si bien impulsan un frente común defensivo entre Moyano y el gobierno contra las bases de los sindicatos, en última instancia desarrolla entre ellos una crisis política, porque esas luchas cuestionan la vigencia del esquema económico (agotado) que ha dado sustento al ‘modelo’ de los K. Existe una crisis de conjunto que afecta a todos los sectores comprometidos con el régimen actual, que además azuza sus enfrentamientos de intereses.

Sobre la base de la oposición al ‘ajuste’, es necesario desarrollar una fuerte movilización popular, por ejemplo contra el tarifazo y contra el procesamiento de los luchadores, que sirva a su vez como un factor de organización para encarar las próximas paritarias.

La renuncia a los subsidios es una trampa

El Gobierno lanzó hace poco una campaña por la renuncia voluntaria a los subsidios  en las tarifas de servicios públicos. Mediante el recurso de personajes conocidos que hacen pública su “renuncia” como un acto solidario, alegando que “no los necesitan”, se pretende inducir a la población a que imite el ejemplo. La propia Cristina Fernández encabezó la campaña, sin mencionar por cuál de sus decenas de propiedades habría que empezar a retirarle el subsidio.

El Gobierno lanzó hace poco una campaña por la renuncia voluntaria a los subsidios  en las tarifas de servicios públicos. Mediante el recurso de personajes conocidos que hacen pública su “renuncia” como un acto solidario, alegando que “no los necesitan”, se pretende inducir a la población a que imite el ejemplo. La propia Cristina Fernández encabezó la campaña, sin mencionar por cuál de sus decenas de propiedades habría que empezar a retirarle el subsidio. Los propagandistas del gesto obviaron el detalle de que, quien renuncia en este caso, declaró un patrimonio de más de 70 millones de pesos. El recurso, sin embargo, fracasó: apenas un 0,2% de población se sumó hasta ahora a la renuncia voluntaria. Esto prueba que existe una percepción popular muy nítida acerca de que se trata de un golpe al bolsillo, una medida antipopular.

Pero en algunos lugares de trabajo, los burócratas sindicales o sus pichones -ya sean de la CTA oficialista o la de La Cámpora- mantienen una fuerte presión sobre los trabajadores para que renuncien a esos subsidios.

Hay que decir, en primer lugar, que una renuncia al subsidio es una aceptación anticipada de todos los aumentos tarifarios que seguirán al que se quiere imponer ahora. La usina de propaganda del oficialismo omite esta cuestión y sigue mintiendo acerca de que afectaría a una minoría de la población. Los alcanzados por el tarifazo serían, por lo menos, el 65% de la población que no reviste en condición de pobreza. Para el gobierno y para la Cepal, los ‘pobres’ son, sin embargo, el 15%, por lo que en este caso el tarifazo sería para el 85% restante.

Pero la peor de las falacias es la que sostiene que los trabajadores estarían malversando un recurso económico al pagar por él una ínfima parte de su costo. Ocurre, en realidad, todo lo contrario: quien se beneficia del precio relativamente bajo de los servicios (bajo en relación con los precios de otros productos) es la patronal, la que contrata empleados pagando salarios inferiores, debido -precisamente- al subsidio a las tarifas.

La cosa es muy simple: la baratura relativa de los servicios y del transporte se refleja en una canasta familiar que tiene un costo inferior al que correspondería si esos servicios estuvieran computados de acuerdo con su costo. Esa baratura relativa de la canasta familiar se refleja en las negociaciones salariales, cuando los sindicatos reclaman en función de lo que ella cuesta y no de lo que costaría con un precio más alto de los servicios. Así, el reclamo de aumento salarial resulta también inferior. El trabajador paga barato un servicio con un salario abaratado como consecuencia del menor costo de ese servicio para él. Su patrón paga un salario menor al que resultaría de computar el servicio a su costo de producción efectivo. Las empresas privatizadas de los servicios y del transporte reciben, en compensación, los subsidios. A través de los impuestos al consumo, la masa de trabajadores paga el déficit que todo esto genera al Estado. No hay nada a lo que ‘renunciar’, porque el trabajador ya renunció a la ventaja de una tarifa barata cuando su sindicato pactó un salario relativamente inferior.

De todo esto surge una conclusión elemental: los salarios deben ajustarse de inmediato según sea el impacto del tarifazo en el costo de la canasta familiar.

El gobierno ha roto, con el tarifazo, las obligaciones del convenio colectivo de trabajo, que no tuvo en cuenta este aumento brusco sobre la canasta familiar -que algunos economistas estiman entre 12 y 15 puntos, una enormidad. Por eso, deben convocarse asambleas para diseñar planes de lucha por el ajuste de los salarios. Lejos de ‘renunciar’ a algo que no tiene, el trabajador tiene que salir a pelear para que no le roben lo conquistado.

La “ley antiterrorista” reprime y amordaza

José Sbatella, titular de la Unidad de Investigaciones Financieras (UFI), ha sido el portavoz del gobierno en la defensa de la ley (anti)terrorista aprobada a propuesta del oficialismo. Ese hombre, a quien le pasan elefantes entre las piernas cuando de investigar operaciones de lavado de dinero se trata, ha dicho que la nueva ley puede incluir a los medios si incluyen noticias “que aterroricen a la población”.

José Sbatella, titular de la Unidad de Investigaciones Financieras (UFI), ha sido el portavoz del gobierno en la defensa de la ley (anti)terrorista aprobada a propuesta del oficialismo. Ese hombre, a quien le pasan elefantes entre las piernas cuando de investigar operaciones de lavado de dinero se trata, ha dicho que la nueva ley puede incluir a los medios si incluyen noticias “que aterroricen a la población”.

Es el complemento casi perfecto de una legislación de contenido especialmente profundo en su medida ambigüedad ¿Qué es el terrorismo, según el gobierno K y sus aliados? Una actividad que se proponga “obligar a las autoridades públicas nacionales o gobiernos extranjeros o agentes de una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo”.

Es una impostura que los fundamentos de la ley excluyan “cualquier interpretación criminalizante de los hechos de protesta social”. Los canallas que redactaron el engendro toman a la gente por tonta: una ley no puede excluir ni incluir, ni prohibir ni permitir nada en sus fundamentos, sino en su articulado. Y el articulado no dice palabra sobre el ámbito de aplicación de la norma represiva.

Por otra parte, la autoridad de aplicación de la ley es el juez, no el gobierno, de modo que la calificación de “terrorista”, por ejemplo, para un huelguista que ocupe su lugar de trabajo, no depende del Poder Ejecutivo. Y si dependiera todo sería seguramente peor, como se ve en los 5 mil luchadores procesados en la actualidad (nunca un gobierno tuvo tantos activistas obreros perseguidos penalmente desde 1983).
Esta ley completa la que ya se había aprobado en 2007. Aquella era producto de los acuerdos represivos de Néstor Kirchner con George W. Bush. La de ahora es una extorsión del GAFI, que no se propone controlar ninguna actividad terrorista sino el sistema financiero de este país y de otros.

El gobierno, como acostumbra, aprovecha la volada y dicta una ley que incluso vulnera el principio constitucional de “legalidad del delito”; es decir, la obligación que tiene el legislador de especificar precisamente la figura penal que se propone perseguir. Esto, en cambio, es una herramienta represiva tan general que puede castigar una simple manifestación callejera. Y, de paso, instaura una nueva variante de ley mordaza: ahora, el sólo hecho de decir alguna cosa o informar algo puede resultar “terrorista” ¿Será parte de la “batalla de los significantes”, que el empleado público Horacio González dice librar?

Debutó con todo el Taller de Periodismo de Investigación

Algo más de cuarenta compañeros tomaron parte del taller de periodismo de investigación organizado por La Naranja de Prensa.

El periodista  Alejandro  Guerrero, a cargo del dictado de la primera clase, situó las coordenadas en las que se desenvuelven las posibilidades de investigación para un periodista, bajo el régimen del monopolio capitalista, estatal y privado, de los medios de comunicación. Pese a que describió el rol de ocultamiento que cumplen los medios, función de su pertenencia a una clase minoritaria  y explotadora que necesita ocultarse, primero que nada, a sí misma, Guerrero se encargó de desalentar lecturas escépticas o derrotistas sobre las posibilidades de ejercer nuestra tarea: “El conglomerado mediático no es ni homogéneo ni compacto y está tan plagado de contradicciones como la sociedad capitalista de la que es parte, con su régimen de competencia y sus disputas de facciones entre empresarios rivales. En los medios esta situación se traduce en grietas, intersticios o brechas por las cuales podemos, valiéndonos de determinadas herramientas y en función, además, de una cierta correlación de fuerzas con la patronal, abrirnos paso para encontrar o develar lo que el poder quiere ocultar”.

Algo más de cuarenta compañeros tomaron parte del taller de periodismo de investigación organizado por La Naranja de Prensa.

El periodista  Alejandro  Guerrero, a cargo del dictado de la primera clase, situó las coordenadas en las que se desenvuelven las posibilidades de investigación para un periodista, bajo el régimen del monopolio capitalista, estatal y privado, de los medios de comunicación. Pese a que describió el rol de ocultamiento que cumplen los medios, función de su pertenencia a una clase minoritaria  y explotadora que necesita ocultarse, primero que nada, a sí misma, Guerrero se encargó de desalentar lecturas escépticas o derrotistas sobre las posibilidades de ejercer nuestra tarea: “El conglomerado mediático no es ni homogéneo ni compacto y está tan plagado de contradicciones como la sociedad capitalista de la que es parte, con su régimen de competencia y sus disputas de facciones entre empresarios rivales. En los medios esta situación se traduce en grietas, intersticios o brechas por las cuales podemos, valiéndonos de determinadas herramientas y en función, además, de una cierta correlación de fuerzas con la patronal, abrirnos paso para encontrar o develar lo que el poder quiere ocultar”.

A la introducción, siguió un pantallazo inicial y posterior debate sobre el manejo de fuentes, documentales y testimoniales, en la investigación periodística, lo que dejó planteada la puerta hacia la segunda reunión. El sábado siguiente el taller ingresó a su nudo programático: cómo investigamos,  búsqueda del objeto de investigación, la formulación de hipótesis, las fuentes,  institucionales y “vivas”,  el cruce de datos, entre otros temas.

En la tercera reunión, Diego Rojas trazó un panorama sobre la tradición del periodismo de investigación en la Argentina, partiendo de la obra señera de Rodolfo Walsh, en particular los libros “Operación Masacre” y “Quién mató a Rosendo”. Luego abrió a los asistentes aspectos de la cocina de su libro “Quién mató a Mariano Ferreyra”, con apasionantes detalles sobre la investigación, sus alternativas, respecto de la cual expuso relevantes conclusiones conceptuales.

Para La Naranja, la organización de estos talleres –se encuentran en preparación otros, sobre periodismo económico, lenguaje periodístico y periodismo en Internet- es parte de su lucha por defender los intereses de los trabajadores de prensa, esta vez en el terreno de disputar con las patronales la formación profesional. Esto en un contexto donde las empresas abandonaron su responsabilidad de dar capacitación con fines de calificación laboral,  excepto en los casos en los que la actividad “formativa” pueda ser funcional a sus políticas de polivalencia y poli funcionalidad, es decir que sirvan a la flexibilización laboral.

Pretendemos, además, hacer un aporte para mejorar las herramientas con las cuales los compañeros lleven adelante, en las condiciones en las que les toque, su búsqueda de la verdad, sus denuncias contra la injusticia y la corrupción, es decir que el taller forma parte integrante de nuestra lucha por la libertad de expresión y por eludir la censura.

Papel Prensa: el ruido triunfalista del oficialismo intenta ocultar una capitulación

El matrimonio de los K con Héctor Magnetto -CEO de Clarín- duró cinco años, entre 2003 y 2008. Fue un quinquenio fructífero, durante el cual se aprobó, por ejemplo, la fusión de Multicanal con Cablevisión, que transformó a Clarín en operador monopólico de la televisión por cable.

El matrimonio de los K con Héctor Magnetto -CEO de Clarín- duró cinco años, entre 2003 y 2008. Fue un quinquenio fructífero, durante el cual se aprobó, por ejemplo, la fusión de Multicanal con Cablevisión, que transformó a Clarín en operador monopólico de la televisión por cable.

Pero, se sabe, un matrimonio de conveniencia se disuelve cuando la conveniencia entra en crisis, cosa que sucedió cuando los K respaldaron los intereses de los pulpos telefónicos contra los de la “corpo” en el negocio del triple play. Ahora, el trámite de divorcio ha ingresado en una etapa particularmente conflictiva, aunque también en este caso hay más ruido que nueces.

La ley regulatoria del mercado de papel para diarios declara “de interés público” la producción de ese insumo. A diferencia de lo que ocurriría con una declaración de utilidad pública (una herramienta constitucional) el llamado “interés público” no abre las puertas a expropiaciones, y ni siquiera a una injerencia estatal extraña a la empresa.
Sin embargo, al obligar a Papel Prensa a abastecer la totalidad del consumo nacional de papel para diarios, el Estado se permite aumentar su participación en el capital accionario de la empresa, que hoy es del 27 por ciento ¿Qué consecuencias tiene eso?

Monopolio privado, monopolio estatal

La Argentina consume anualmente 225 mil toneladas de papel, y Papel Prensa produce 175 mil (el 74 por ciento). El resto se importa con arancel cero, de modo que el papel importado resulta más barato que el ofrecido por la sociedad de Clarín, La Nación y el Estado. Es más: el precio internacional del papel tiende a bajar porque es una commodity sobreofertada, debido a que la crisis ha hecho disminuir la tirada de los grandes diarios en el mundo.

Como se ve, la ley no tiene el propósito de asegurar la provisión de papel, disponible para todo el que pueda pagar algo más de 3 mil dólares la tonelada. Como ha dicho el diputado kirchnerista Agustín Rossi, la nueva norma no pone en peligro los derechos de propiedad de Clarín y La Nación sobre Papel Prensa. Por eso Clarín invirtió algo más de 300 millones de dólares en el año que termina y anuncia “fuertes inversiones en la tecnología HD para Canal 13 y TN, en Cablevisión y para contenidos y publicidad digital” (Perfil, 3/12).

En otras palabras: el peligro grande lo sufren todos los demás, no el grupo Clarín ni La Nación. Si el Estado efectivamente avanzara hasta equiparar el número de acciones de Clarín en Papel Prensa, o aun si adquiriera una posición dominante, el pulpo de Magnetto no tendría problemas para aprovisionarse de papel. Por el contrario, sería el resto el que quedaría sometido al arbitrio energúmeno de Guillermo Moreno, transformado en “autoridad de aplicación” de la norma regulatoria. Entonces se vería hasta qué punto el monopolio estatal puede ser mucho peor que uno privado.

Así, aún en el momento más álgido del divorcio entre los K y el grupo Clarín, el bochinche triunfalista del oficialismo y los chillidos histéricos de la oposición, de Magnetto y de la familia Mitre esconden una capitulación del gobierno ante la “corpo”, que se apropió de Papel Prensa durante la dictadura, de manera ilegítima, ilegal y criminal. Para cualquier demócrata consecuente no puede haber legalidad bajo una dictadura militar, y todas sus normas y todos los contratos -públicos o privados- firmados bajo sus condiciones son insanablemente ilegales y están, por eso mismo, sujetos a revocación. Pero está a la vista que resulta imposible ser un demócrata consecuente sin poner en cuestión todo el régimen político y social imperante.

Unidad de los trabajadores para enfrentar las maniobras patronales

Hace unas semanas se realizó una asamblea en Infonews, del grupo Szpolski, con una importante participación de los compañeros, donde fue repudiada y rechazada una maniobra patronal de forzar el paso de los compañeros al convenio del SAT.

Como parte de esa maniobra, la empresa firmó un acuerdo con el SAT llevando el básico a $4.500, retroactivo a noviembre, que no aplica a los compañeros encuadrados en Prensa.

Hace unas semanas se realizó una asamblea en Infonews, del grupo Szpolski, con una importante participación de los compañeros, donde fue repudiada y rechazada una maniobra patronal de forzar el paso de los compañeros al convenio del SAT.

Como parte de esa maniobra, la empresa firmó un acuerdo con el SAT llevando el básico a $4.500, retroactivo a noviembre, que no aplica a los compañeros encuadrados en Prensa.

Un problema generalizado
Estas maniobras de la patronal se dan en el marco de la discusión entre los delegados paritarios de Prensa y la cámara patronal de la rama diarios donde uno de los puntos de la agenda es la situación de los compañeros de las punto com.
El encuadramiento trucho de estos compañeros fuera del convenio de prensa no se limitado a esta empresa. En Infobae (del grupo Hadad) y en otros portales se desconocen los derechos de los trabajadores de prensa y también son encuadrados en el convenio de Comercio o en el de SAT

Desde que se inicio Infonews, la empresa está incorporando a todos los trabajadores que ingresan a la redacción al convenio del SAT, con el claro objetivo de quitarles los derechos del Estatuto y los convenios de prensa. Pero busca forzar un cambio al SAT de los trabajadores que pasaron de ElArgentino.com y están encuadrados en Prensa, quienes tienen un básico de $3300.

Previo a la asamblea, la patronal hizo girar un “acta acuerdo” suscripto con el SAT donde se establece un convenio gemelo al de prensa para los trabajadores de los portales, buscando generar una mayor confusión.
Pero el tiro les salio por la culata. La asamblea fue muy unitaria. Todas las intervenciones de los compañeros mantuvieron un mismo eje: La equiparación salarial para todos en $4.500 de forma inmediata y avanzar con el reencuadramiento de todos dentro del marco del Estatuto y el Convenio de Prensa.

En la asamblea de Infonews se resolvió informar de la situación a las comisiones gremiales internas del grupo, en tanto este es un ataque más al convenio de prensa, sumado al que ya se registra en CN23, propiedad de la misma patronal ultraoficialista. Y quedó planteada la perspectiva de un plan de lucha en caso de que la empresa no responda positivamente a los reclamos.

Días después de la asamblea, el SAT convocó a un asado de fin de año, con la venia de la patronal, pero sobraron lugares en la mesa porque los trabajadores rechazaron colectivamente participar de esa movida. Con esta unidad, los trabajadores de Infonews, tienen todas las condiciones para ganar.

Despidos, paro y reincorporación

Desde hace unos meses los trabajadores del canal vienen organizandose por sus derechos gremiales y laborales que son desconocidos sistematicamente por la empresa. En este contexto, la patronal despidió a un motociclista de la redacción, por el que se venia pidiendo la regularización de su situación laboral y su encuadramiento según el Convenio de Prensa Televisada 124/75.
Los trabajadores respondieron con un paro de actividades y la patronal tuvo que retroceder en el despido.

Desde hace unos meses los trabajadores del canal vienen organizandose por sus derechos gremiales y laborales que son desconocidos sistematicamente por la empresa. En este contexto, la patronal despidió a un motociclista de la redacción, por el que se venia pidiendo la regularización de su situación laboral y su encuadramiento según el Convenio de Prensa Televisada 124/75.
Los trabajadores respondieron con un paro de actividades y la patronal tuvo que retroceder en el despido.
Todavía quedan por resolver los otros puntos del pliego que los trabajadores vienen exigiendo desde hace un tiempo  a la patronal.

  • Exigir el aumento salarial que la empresa otorgó a otros sectores en una clara actitud discriminatoria.
  • Reclamar para Sol Urroz igual remuneración que la percibida por los periodistas por aparición en Cámara.
  • Que la empresa recomponga el salario del periodista Rafael García Palavecino, con la suma por aparición en cámara correspondiente y en forma retroactiva.