Tapa Boletin Naranja Nov-2013

Necesitamos un nuevo sindicato

El recibimiento por parte del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, a la burocracia que conduce de manera ilegítima nuestro sindicato es un fuerte llamado de atención para los delegados, activistas y trabajadores del gremio que buscan una salida al problema de la conducción real de la Utpba.

El recibimiento por parte del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, a la burocracia que conduce de manera ilegítima nuestro sindicato es un fuerte llamado de atención para los delegados, activistas y trabajadores del gremio que buscan una salida al problema de la conducción real de la Utpba.

Estamos en presencia de una convalidación oficial a la camarilla que ha desconocido los fallos de la Justicia, truchado padrones, patoteado compañeros y fraguado la asamblea de Junta Electoral para evitar su desplazamiento por la vía de elecciones democráticas y transparentes. El Ministerio de Trabajo ratifica una política que busca rescatar a esta burocracia, como cuando convalidó la asamblea trucha de Junta Electoral o resolvió que las elecciones -más truchas aún- de septiembre se podían llevar a cabo. 

Han pasado ya casi dos meses desde que la burocracia se autootorgara un plazo de sobrevida de seis meses hasta nuevas elecciones. En ese tiempo, la burocracia siguió incumpliendo los mandatos judiciales que surgen cada tanto en la causa que abrió la Lista Multicolor por las elecciones fraudulentas de septiembre pasado, en particular los referidos a la presentación de los padrones.

Algo que es tan elemental en cualquier elección, como que los padrones puedan ser controlados por la oposición, es imposible en la Utpba.

Sobre este tema no habló el ministro de Trabajo con la camarilla, convencido de que en las elecciones de marzo va a volver a consagrarlos como conducción del sindicato.

Es preciso cortar de raíz con tanto agravio. El Plenario autoconvocado de delegados de prensa escrita, radial y televisiva ya ha dado sobradas muestras de que está a la altura de las necesidades de los trabajadores de prensa. Por eso lo integran más de un centenar de delegados, que representan a la enorme mayoría de los trabajadores de prensa de Capital y Gran Buenos Aires, y recibe el aval de las organizaciones de medios alternativos, comunitarios y populares.

A través de las paritarias, las movilizaciones, la elección de nuevos cuerpos de delegados, la defensa del activismo y de los puestos de trabajo ante despidos patronales, ya está en vida un nuevo sindicato dentro de la cáscara vaciada de la Utpba.

Si a esta burocracia la avala el gobierno (antes de Tomada, Sabbatella se había reunido con ella) es porque hay una apuesta a su permanencia. Por eso, si bien hay que seguir con la lucha judicial para desenmascarar a fondo a la burocracia usurpadora del sindicato y a las autoridades que la avalan, hay que ser conscientes de sus limitaciones. 

Cada día que pasa está más claro que no hay ni habrá las más mínimas condiciones que garanticen elecciones democráticas y transparentes.

Para salir de esa trampa es que proponemos iniciar ya los trámites para conformar un nuevo sindicato que continúe la tarea que inició el Plenario de Delegados.

Planteamos la elección de una Junta Promotora de todo el Plenario de Delegados Autoconvocado, que contenga e incluya en la proporción correspondiente a todas las agrupaciones y sectores que lo integran. Al mismo tiempo, proponemos la realización de un plebiscito entre los trabajadores de prensa para que se pronuncien sobre este problema central.

Llamamos a discutir en asambleas la situación de la conducción real de nuestro gremio para dar una salida positiva a la truchada que proponen el gobierno y la burocracia.

La Naranja adhiere y convoca a la marcha por el doble aguinaldo y la reapertura de paritarias organizada por el Sutna San Fernando y la Coordinadora Sindical Clasista

Llamamos a todos los compañeros a sumarse a la movilización. No tenemos sindicato, que el Plenario Autoconvocado tome en sus manos la lucha por un bono de fin de año que nos compense por la inflación, que dejó desactualizada la conquista de la paritaria. Hagamos asambleas para organizar el reclamo.

Llamamos a todos los compañeros a sumarse a la movilización. No tenemos sindicato, que el Plenario Autoconvocado tome en sus manos la lucha por un bono de fin de año que nos compense por la inflación, que dejó desactualizada la conquista de la paritaria. Hagamos asambleas para organizar el reclamo.

La inflación se encuentra por encima del 30%; muy lejos de los porcentajes acordados en las paritarias por los sindicatos. Luego de las elecciones aumentó el subte y los combustibles. El gobierno nacional ha autorizado incrementos de hasta el 9% en alimentos y se largó el impuestazo en la provincia de Buenos Aires.

Los empresarios por su parte siguen reclamando una mayor devaluación para poder “competir”, es decir achicar aún más el salario de todos los trabajadores para abultar sus ganancias. El gobierno por su parte ha acelerado el ritmo de la devaluación del peso. Esto, sumado a la enorme emisión de pesos para pagar deuda, está llevando los precios a las nubes, liquidando el bolsillo de los trabajadores.

Mientras tanto, en muchas industrias avanzan los despidos y las suspensiones. Quieren que el descalabro económico que ellos generaron, lo paguemos  los trabajadores.

Moyano y Barrionuevo acordaron que cualquier movilización hoy es “inoportuna”, sin embargo han tenido que salir públicamente a reclamar bonos de fin de año para contener los reclamos de las bases de sus gremios. La cúpula de la oficialista UOM  admitió que la suba de precios es “muy preocupante” pero llamó a “serenar los espíritus”, en un gremio donde los salarios son de los más bajos del país. Por su parte la CTA Michelli, luego del desaire de Moyano amagó con una jornada de cortes, la cual dejó de lado para terminar haciendo un acto minoritario en el ministerio de trabajo.

Grandes luchas como la de los docentes del sur de Chubut o la movilización de los gremios estatales bonaerenses o las ocupaciones de fábricas frente a los cierres o despidos masivos, muestran la voluntad de los trabajadores a defender sus conquistas. Empieza a plantearse el problema del reparto de las horas sin afectar salario y la ocupación de toda fabrica que cierre. En varias plantas circulan petitorios por una recomposición urgente. Y se replantea desde ya el problema no resuelto del impuesto al salario.

El plenario realizado en el SUTNA SAN FERNANDO reunió una cantidad record de delegados y representaciones sindicales. Este reagrupamiento del clasismo ha sido tomado por los medios nacionales destacando su crecimiento.

Llamamos a impulsar asambleas en los lugares de trabajo, plenarios de delegados y asambleas generales en todos los lugares de trabajo más allá de su alineamiento en alguna de las cinco centrales. Vamos por la unidad del movimiento obrero en torno a sus principales reivindicaciones  con los métodos democráticos y combativos de la clase trabajadora.

Le exigimos a las patronales y al Estado el pago de un doble aguinaldo y o bonificaciones de fin de año para todos los trabajadores y la reapertura inmediata de las paritarias. La abolición del impuesto al salario. El cese de todo despido o suspensión y el pase a planta de los contratados y precarizados y el fin de las persecuciones a los luchadores como es el caso emblemático de  los presos de Las Heras y los miles de procesados por luchar.

Nos movilizamos del Obelisco al Ministerio de Trabajo el próximo 29 de noviembre a las 17 horas.

Convoca: plenario del SUTNA San Fernando

Sabatella, la dirección de la UTPBA y la Ley de Medios

Algunas conclusiones necesarias

En un hecho, cuanto menos particular, el titular del AFSCA, Martín Sabbatella, recibió en pleno a la conducción de la UTPBA que hace casi dos meses viene siendo cuestionada por una enorme mayoría de los trabajadores de prensa y por la propia Justicia laboral por intentar realizar comicios fraudulentos sin contar con los padrones en regla. La dirección utpbista ya perdió en reiteradas instancias judiciales, pero aún así se niega a exhibir los padrones de votantes.

Algunas conclusiones necesarias

En un hecho, cuanto menos particular, el titular del AFSCA, Martín Sabbatella, recibió en pleno a la conducción de la UTPBA que hace casi dos meses viene siendo cuestionada por una enorme mayoría de los trabajadores de prensa y por la propia Justicia laboral por intentar realizar comicios fraudulentos sin contar con los padrones en regla. La dirección utpbista ya perdió en reiteradas instancias judiciales, pero aún así se niega a exhibir los padrones de votantes.

Estamos, entonces, ante un aval político y un intento de legitimación por parte del gobierno nacional a una burocracia fraudulenta e ilegítima, que contrasta con el vigoroso y masivo Plenario Autoconvocado de Delegados de Prensa Escrita, Radial y Televisiva –representante de la abrumadora mayoría de los trabajadores de los medios porteños y del GBA. Vale notar, en este aspecto, que Sabbatella recibe a los dirigentes de UTPBA, pero no a los compañeros de Radio Del Plata que vienen reclamando al AFSCA por las violaciones a la LSCA de parte de grupo Electroingeniería.

Una agenda patronal

Durante el encuentro, “se abordaron temas como la consecuencia de la convergencia tecnológica en el plano laboral-profesional, los desafíos que hoy enfrentan los trabajadores del sector respecto al pase del sistema analógico al digital, que imponen nuevos saberes y exigen políticas de capacitación adecuadas”, dijo la burocracia en un comunicado. Pero esta política de flexibilización y multifuncionalidad es justamente lo que los trabajadores venimos rechazando masivamente en todas nuestras asambleas, como revela el conflicto en la Editorial Perfil. ¡Qué lejos se encuentran Sabbatella y la conducción de la UTPBA de las luchas de los trabajadores de prensa! 

Pero, peor aún, ¿quién los mandató para hablar en nuestro nombre? Se trata justamente de un operativo de usurpación de nuestra representación para imponer los planes patronales de polifuncionalidad, como acaba de anunciar Kirschbaum que planea hacer el grupo Clarín, poniendo a todos sus periodistas a “trabajar en todos los formatos”. Los “nacionales y populares” del AFSCA y la burocracia de la UTPBA defienden la agenda de las patronales, no la de los trabajadores.

Desde la Naranja de Prensa hemos insistido hasta el hartazgo en que la llamada de Ley de Medios no representa una democratización de los medios de comunicación ni de sus contenidos, sino que expresa una profunda pugna capitalista por quedarse con negocios multimillonarios –de ahí que, en cuatro años, las licencias a los medios alternativos y comunitarios son virtualmente inexistentes. Como denunciamos y luego ratificó el fallo de la Corte, los trabajadores seremos la variable de ajuste de las empresas en esta disputa.

El encuentro entre Sabbatella y la conducción entreguista de la UTPBA debe servirnos a los trabajadores de prensa para sacar las conclusiones del caso: si queremos defender nuestras conquistas y nuestros derechos no podemos brindar un apoyo –siquiera parcial- a un gobierno que se respalda en lo más rancio de la burocracia sindical. Por el contrario, los trabajadores debemos profundizar el carácter independiente de nuestra lucha, tanto del gobierno como de las patronales oficialistas y opositoras, y de las burocracias de todo pelaje. Llamamos a todos los compañeros a desarrollar asambleas por lugar de trabajado para deliberar y fijar una posición independiente de los trabajadores de prensa.

De la “democratización” a la farsa

Si algo faltaba para dejar en ridículo a los que afirmaban que la ley de medios lograría “democratizar los medios de comunicación”, alcanza con ver el plan de adecuación presentado por el grupo Clarín. El multimedio divide las actuales licencias en seis unidades “empresariales independientes”, de forma tal que ninguna de ellas supera los topes puestos por la ley. Los titulares de cada “unidad” aún no fueron designados, pero se descarta que serán los cuatro accionistas históricos del grupo.

Si algo faltaba para dejar en ridículo a los que afirmaban que la ley de medios lograría “democratizar los medios de comunicación”, alcanza con ver el plan de adecuación presentado por el grupo Clarín. El multimedio divide las actuales licencias en seis unidades “empresariales independientes”, de forma tal que ninguna de ellas supera los topes puestos por la ley. Los titulares de cada “unidad” aún no fueron designados, pero se descarta que serán los cuatro accionistas históricos del grupo.

Así, en vez de tener un grupo Clarín pasaremos a tener uno dividido en seis, que podrán hacer convenios de asociación, ofrecer paquetes de servicios en común o comprar en conjunto insumos para abaratar costos. La línea editorial de los “seis clarines” seguirá siendo la misma, ya que los contenidos que se emitan no pueden estar sometidos a ninguna regulación. Algunos piensan que mediante esta división el grupo Clarín podrá incrementar su participación en el mercado: al no llegar al límite establecido, las “unidades independientes” tienen margen para acceder a nuevas licencias.

No cabe duda que Magnetto copió su “plan” del presentado por el emporio de Vila-Manzano, quien también propuso dividir entre los actuales accionistas sus licencias, y por el grupo Telecentro. ¿Qué hará el gobierno frente a esta presentación? Sabbatella había declarado que iba a avanzar de “oficio” sobre las licencias del grupo, dado que el plazo para una presentación voluntaria estaba vencido. Pero, buscando una negociación que desdecía sus propias amenazas, le ofreció a Clarín “completar” la presentación hecha por el accionista minoritario de Cablevisión, el titular del fondo buitre Fintech. Es lo que ha hecho ahora la “corpo”. Por eso no debe sorprender que Sabbatella haya saludado la presentación, adelantando -frente a la desilusión de los kirchneristas que se creyeron el verso- que se ajusta a la ley.

La pelota ha quedado otra vez del lado del gobierno. El AFSCA deberá responder a varios planes de adecuación ya presentados, entre ellos, los ya mencionados de Vila-Manzano, Telecentro y al grupo Telefónica (que sigue violando la ley, mientras el gobierno hace la vista gorda). Si a Clarín no se le aceptase el mismo criterio que a los otros, quedaría en mejores condiciones para dar una pelea judicial. Si, en cambio, avala la propuesta, se avanzaría en los términos elegidos por el propio Magnetto. Pero aquí los tiempos serán muy lentos y estarán sometidos a los vaivenes de la crisis. Si la aplicación se empantana y deriva en nuevas presentaciones judiciales, los plazos se estirarán hasta llegar a un cambio de gobierno, que podrá proceder a una modificación del marco legal, ya sea mediante una nueva ley de medios que incorpore Internet o mediante una ley de comunicaciones que habilite el triple play. En esa línea, ya se han pronunciado varios de los opositores al kirchnerismo. En cualquier variante la crisis continuará y el grupo Clarín deberá vérselas con competidores que pugnan por desplazarlo de una rama de negocios que convoca grandes capitales internacionales. Esa disputa entre grupos capitalistas se librará con las armas que les son propias -o sea con conspiraciones palaciegas, fraudes patrimoniales y maniobras accionarias.

Nada de esto tiene que ver con la “democratización de los medios” o la “reapropiación de la palabra”. Los medios de comunicación seguirán en manos de los grandes empresarios. Los periodistas, por su lado, seguirán siendo sometidos a la misma presión patronal que les niega el derecho a expresar sus propios puntos de vista.

El kirchnerismo, en su etapa de declinación irreversible, festeja tardíamente su 7D, pero al hacerlo quedan claras todas sus mentiras e impotencias. La democratización de los medios es una tarea demasiado grande para el gobierno de los De Vido, Boudou y Aníbal Fernández.

Por Gabriel Solano

“Por una posición común de los trabajadores de prensa”

“El fallo de la Corte Suprema sobre la ley de Medios produjo, naturalmente, una situación de incertidumbre en los trabajadores, al menos fue lo que percibí en la redacción donde trabajo (diario Muy). En el fuego cruzado político y mediático entre Clarín y los K, los trabajadores de prensa no solamente carecemos de presencia en los medios, sino que todavía no hemos elaborado una posición homogénea que sea respaldada por una mayoría significativa. Esta es nuestra principal tarea política”.

“El fallo de la Corte Suprema sobre la ley de Medios produjo, naturalmente, una situación de incertidumbre en los trabajadores, al menos fue lo que percibí en la redacción donde trabajo (diario Muy). En el fuego cruzado político y mediático entre Clarín y los K, los trabajadores de prensa no solamente carecemos de presencia en los medios, sino que todavía no hemos elaborado una posición homogénea que sea respaldada por una mayoría significativa. Esta es nuestra principal tarea política”.

Daniel Mecca fue parte activa del proceso de reorganización sindical en Clarín, que se había dado modos para impedir que el diario tuviera comisión interna a partir de los 117 despidos y la derrota de la huelga del año 2000. Luego, hubo que vencer las resistencias a reconocer a los delegados paritarios y a la interna elegida democráticamente.

“Es obvio que la ley de medios -añade Daniel- no viene a traer la democratización de la palabra (nadie reparó en la falta de contenido de esta expresión, pues la palabra, en cuanto tal, solamente puede ser autónoma), sino la redistribución de los medios de comunicación entre grupos empresariales. En nombre de la libertad de prensa se formula una pelea que refuerza la apropiación privada de la fuerza de trabajo intelectual de los trabajadores de prensa. La pluralidad de voces no se establece por ley (es una contradicción en términos), sino en la emancipación del trabajo del capital”.

-Esta ley ¿cambió en algo la situación de los trabajadores de prensa?

-No, la ley está vigente desde hace cuatro años y no cambió nada para los trabajadores de prensa; no hubo beneficios para radios comunitarias ni para medios alternativos. El acceso a las licencias cuesta 100 mil pesos, entre otros requisitos, y no se contemplan financiamientos. Por el contrario, las fuerzas represivas actúan mafiosamente contra estos espacios, como ocurre con La Garganta Poderosa. Ahora, el fallo de la Corte deja abierta a las empresas afectadas la posibilidad de aplicar ajustes y reducir personal para ahorrar costos.

-¿Esperan algún tipo de ofensiva a partir del fallo de la Corte?

-A pesar de que la ley no habla explícitamente de la prensa gráfica, un desprendimiento de negocios del grupo -bajo una lógica empresarial- implicaría un ajuste en sus productos, para no perder rentabilidad, o sea mayor precarización laboral, que hoy atraviesa tanto a medios oficialistas como a opositores. Los trabajadores de prensa no podemos permitir que nos conviertan en la variable de ajuste.

-¿Qué pensás que debe hacerse en esta situación?

-Los trabajadores que nos desempañamos en los medios de Clarín podemos tener visiones diferentes sobre la ley de medios, pero es imprescindible, por sobre todas las cosas, que nos unamos contra cualquier ataque a nuestra estabilidad laboral, autonomía ideológica y condiciones de trabajo. Lo mismo que, cuando en mayo de este año y tras una asamblea de más de 400 personas, los trabajadores de Agea-Clarín nos declaramos en estado de alerta ante cualquier amenaza externa e interna, frente a las versiones de intervención del grupo Clarín por parte del gobierno. Fue una expresión de carácter independiente respecto de la empresa y del gobierno, e incluso logramos publicar aquel comunicado de la asamblea en el diario Clarín.

-Aquella situación los tomó con la reorganización sindical consolidada…

-Sí, todo esto se produce en un momento histórico que vivimos los trabajadores de Agea y el gremio de prensa, porque hemos elegido en los medios de Clarín delegados paritarios y comisión interna; se hicieron paros, hubo quites de firmas, aplausazos, multitudinarias asambleas generales y firmamos las paritarias, además de haber logrado distintas conquistas laborales.

-¿Cómo puede prosperar una posición de independencia?

-Es fundamental que los trabajadores de prensa de Agea-Clarín en particular, y del gremio en general, debatamos en asambleas acerca de la ley de medios. Lo mismo que hacemos cada vez que nos movilizamos, independientemente de que tengamos patronales oficialistas u opositoras. Sería suicida caer en la lógica binaria que llevan adelante Clarín y el gobierno, porque el trabajador disolvería su propio interés si lo subsume a los intereses de los dueños de los medios. Tenemos que fijar una posición propia para evitar que nos dividan en función de intereses ajenos a los nuestros.

Gran acto en Perfil contra los despidos y la precarización

Más de 300 trabajadores de prensa se dieron cita en la puerta de Editorial Perfil para rechazar el intento patronal de despedir 7 trabajadores -frenado parcialmente por la conciliación dictada por el Ministerio- y contra la precarización laboral en la Editorial.

Más de 300 trabajadores de prensa se dieron cita en la puerta de Editorial Perfil para rechazar el intento patronal de despedir 7 trabajadores -frenado parcialmente por la conciliación dictada por el Ministerio- y contra la precarización laboral en la Editorial. Con una fuerte presencia del Plenario Autoconvocado de delegados de prensa escrita, Radio y Televisión, participaron compañeros de DyN, Cronista, BAE, Telam, Crónica, Tiempo Argentino, Página 12, Clarín, Infonews, La Nación, Radio Del Plata, América, Nacional, Canal 7, Canal 13, entre otros. También participaron los compañeros reporteros gráficos de ARGRA que, junto a la Comisión Interna de Perfil, vienen enfrentando el intento de desguace del departamento de fotografía y el secretario general del Sindicato de Prensa de Rosario, Edgardo Carmona.

Las intervenciones de los oradores apuntaron a fortalecer la organización de los trabajadores de prensa para enfrentar los intentos de ajuste por parte de las patronales y avanzar en todas las reivindicaciones pendientes. La completa ausencia de la autoproclamada conducción de la UTPBA volvió a dejar de manifiesto el abismo infranqueable que existe entre esa dirección gremial y el masivo proceso de organización que recorre a los trabajadores de prensa por abajo.

 También estuvo colocado el problema de la aplicación de la Ley de Medios para los trabajadores, a partir del fallo de la Corte. El intento de descargar la crisis generada sobre los trabajadores planteará más que nunca la necesidad de una organización independiente de ambos bandos capitalistas para poder enfrentar el ajuste sin ataduras.

 El acto en Perfil reforzó la lucha contra los despidos y planteó los desafíos que se vienen en la nueva etapa. ¡Adelante, compañeros!