No a los despidos en televisión

Los despidos masivos en CN23 por parte del empresario Cristóbal López, los del Grupo Olmos en Crónica TV, las 120 cesantías en DeporTv y la situación crítica que atraviesan los compañeros de 360 delatan el agotamiento de una camarilla que con los millones de la pauta oficial formó un sistema de medios. Sus empresarios, hasta ayer “nacionales y populares”, acabado el curro, descargan la crisis sobre los trabajadores.

Los despidos masivos en CN23 por parte del empresario Cristóbal López, los del Grupo Olmos en Crónica TV, las 120 cesantías en DeporTv y la situación crítica que atraviesan los compañeros de 360 delatan el agotamiento de una camarilla que con los millones de la pauta oficial formó un sistema de medios. Sus empresarios, hasta ayer “nacionales y populares”, acabado el curro, descargan la crisis sobre los trabajadores.

Cristóbal y la camporista Cano de CN23 tuvieron como respuesta la rápida reacción de los trabajadores quienes, con la ocupación y la interrupción de la transmisión, lograron revertir momentáneamente los 118 despidos al forzar al Ministerio de Trabajo a dictar la conciliación obligatoria.

Sin embargo, la satisfacción inicial comienza a diluirse a medida que pasan los días y la empresa se niega a reincorporar a los compañeros.

Con el canal transmitiendo y los trabajadores en sus casas, el sindicato de trabajadores de televisión (Satsaid) insiste en respetar una “conciliación obligatoria” que no es acatada por la patronal, lo que debería habilitar las medidas de fuerza. Una parálisis en este sentido, puede provocar la desorganización de los compañeros y situaciones extremas como la vivida por una periodista del canal CN23 que, en vivo, rompió en llanto al narrar la situación que están atravesando.

El Satsaid repite la misma estrategia utilizada en el conflicto con C5N (también de Kristóbal) en 2015. Allí, y luego de una reacción impresionante de los trabajadores similar a la desplegada por los compañeros de CN23, el conflicto culminó en una derrota, pese a contar con un enorme potencial de lucha. 

La ola de despidos y la lucha de los compañeros de CN23 reclaman de modo urgente la convocatoria al paro general del gremio para enfrentar el ajuste.

Desde la Naranja de Televisión llamamos a los compañeros de televisión a un debate profundo en cada lugar de trabajo para votar un plan de lucha que impida que los trabajadores seamos la variable de ajuste.

¡Ningún despido en Televisión! ¡Reincorporación de todos los trabajadores despedidos de CN23!

Agrupación Naranja TV

Szpolski, simplemente, la patronal

La edición del viernes 16 de Tiempo Argentino salió sin ninguna firma de los trabajadores de prensa, en apoyo al plan de lucha del gremio por aumento de salarios. En la tapa, sin embargo, se publicó un pequeño editorial firmado por los socios del grupo 23 al cual pertenece el diario.

Allí Sergio Szpolski y Matías Garfunkel informan a los lectores los motivos de la ausencia total de firmas en la edición y semejante acatamiento se explicaría porque para “los accionistas del grupo 23 la libertad sindical es innegociable”.

La edición del viernes 16 de Tiempo Argentino salió sin ninguna firma de los trabajadores de prensa, en apoyo al plan de lucha del gremio por aumento de salarios. En la tapa, sin embargo, se publicó un pequeño editorial firmado por los socios del grupo 23 al cual pertenece el diario.

Allí Sergio Szpolski y Matías Garfunkel informan a los lectores los motivos de la ausencia total de firmas en la edición y semejante acatamiento se explicaría porque para “los accionistas del grupo 23 la libertad sindical es innegociable”.

El nivel de cinismo de estos patrones K es realmente muy elevado.

¿De que respeto a la libertad sindical pueden hablar cuando, entre otras “joyitas”, en CN23 a los trabajadores de prensa los enrolan de prepo en el Sindicato Argentino de Televisión para quitarle conquistas? De que libertad sindical hablan Szpolski y Garfunkel cuando hacen lo mismo con un grupo de compañeros de Infonews?

De que respeto a las decisiones de los trabajadores hablan estos vividores de la pauta oficial cuando el propio Szpolsky se apersonó en la redacción de Tiempo el día anterior al retiro de firmas –sabiendo que en ese momento no estaba la Comisión Interna- para “explicar” a los trabajadores que la medida “solo se haría sentir en los diarios chicos” y que “la paritaria general que impulsa la UTPBA es funcional a los medios hegemónicos”.

Con la maniobra, pretendía dividir a los trabajadores instalando la idea de que los compañeros de Clarín no acatarían la medida y “nosotros” seríamos “carne de cañón” de “la Corpo”, y, por lo tanto, “funcionales a la derecha”.

De todas formas, la medida en Tiempo fue contundente y no por obra de la libertad sindical que “la patronal garantiza” sino por la férrea decisión anti patronal de los trabajadores de prensa. Y también fue masivo el acatamiento en Clarín, quebrando así la pretensión divisionista de los patrones K.

La lucha de los trabajadores de prensa tiene la fuerza que le otorga la independencia frente a las patronales. Tanto de “la Corpo” de Magneto, Ernestina de Noble, los Saguier, como de las patronales de la “ley de medios”.

 

Despidos, paro y reincorporación

Desde hace unos meses los trabajadores del canal vienen organizandose por sus derechos gremiales y laborales que son desconocidos sistematicamente por la empresa. En este contexto, la patronal despidió a un motociclista de la redacción, por el que se venia pidiendo la regularización de su situación laboral y su encuadramiento según el Convenio de Prensa Televisada 124/75.
Los trabajadores respondieron con un paro de actividades y la patronal tuvo que retroceder en el despido.

Desde hace unos meses los trabajadores del canal vienen organizandose por sus derechos gremiales y laborales que son desconocidos sistematicamente por la empresa. En este contexto, la patronal despidió a un motociclista de la redacción, por el que se venia pidiendo la regularización de su situación laboral y su encuadramiento según el Convenio de Prensa Televisada 124/75.
Los trabajadores respondieron con un paro de actividades y la patronal tuvo que retroceder en el despido.
Todavía quedan por resolver los otros puntos del pliego que los trabajadores vienen exigiendo desde hace un tiempo  a la patronal.

  • Exigir el aumento salarial que la empresa otorgó a otros sectores en una clara actitud discriminatoria.
  • Reclamar para Sol Urroz igual remuneración que la percibida por los periodistas por aparición en Cámara.
  • Que la empresa recomponga el salario del periodista Rafael García Palavecino, con la suma por aparición en cámara correspondiente y en forma retroactiva.

 

Macri (y los K) quieren liquidar el derecho a huelga en los medios

El decreto lanzado por el jefe de Gobierno para sancionar con multas y arrestos a aquellos que bloqueen la salida de diarios es, a todas luces, un intento por terminar con el derecho a huelga con el que cuentan constitucionalmente los trabajadores de los medios, sean de prensa, gráficos o de televisión.

El decreto lanzado por el jefe de Gobierno para sancionar con multas y arrestos a aquellos que bloqueen la salida de diarios es, a todas luces, un intento por terminar con el derecho a huelga con el que cuentan constitucionalmente los trabajadores de los medios, sean de prensa, gráficos o de televisión. El decreto firmado por Macri señala textualmente: “Quien intencionalmente impida, obstruya u obstaculice la producción, impresión, distribución o difusión de ideas, opiniones o informaciones a través de cualquier medio de prensa o de comunicación masiva, o por cualquier modo perturbe esta actividad, será sancionado con una multa de 5.000 pesos a 50.000 o con arresto de tres a diez días”. Esto puede ser aplicado a cualquier circunstancia gremial que incluya, por ejemplo, un paro de actividades por parte de los trabajadores en reclamo de aumento salarial. Por esta simple razón, el decreto viola el derecho de los trabajadores a la organización sindical  y su derecho a la huelga.

La decisión se ampara en el reciente bloqueo moyanista a la planta impresora de Clarín, el 27 de marzo, que suscitó una campaña de las patronales de medios opositoras a favor de la “libertad de expresión”. En ese momento, desde la Naranja de Prensa, advertimos que las patronales pretendían mediante esta campaña “abolir, de paso cañazo, todo el arsenal de medidas a las cuales podemos recurrir los trabajadores de prensa para hacer escuchar nuestra voz y reclamos, en las condiciones completamente desventajosas que nos impone el régimen de monopolio patronal de los medios y el sostén estatal y gubernamental que lo vehiculiza y hace posible”. El bloqueo por parte de los delegados moyanista en la planta impresora de Zepita sirvió no solo para desnaturalizar los reclamos obreros, sino también para desprestigiar sus métodos de lucha. Y ahora, cuando las patronales y el macrismo avanzan sobre los derechos de los trabajadores, el gobierno nacional y la CGT hacen mutis por el foro.

En realidad, el gobierno reculó en chancletas contra Clarín cuando votó en el Senado el repudio al bloqueo en Clarín y también “todo bloqueo” contra “cualquier medio”. Al kirchnerismo no se le escapa que el derecho a la protesta rige también en sus propios medios, ya sean estatales o ultrakirchnerista. El reciente “incidente” con un trabajador despedido de CN23, prendió las alarmas en el oficialismo, en momentos en que los programas oficialistas buscan posar de “luchadores” contra la derecha. Pero estas acciones tienen su antecedente mucho antes, se puede remontar al menos al 2009, con el brutal ataque contra los compañeros de la Asociación de Trabajadores de Radio Nacional (ATRANA) que sufrieron suspensiones y fueron sumariados por llevar adelante una medida de fuerza durante la campaña electoral. El gobierno se monta sobre la ofensiva de Clarín y Macri para llevar a fondo la regimentación completa de los trabajadores de prensa y de los medios en general que siempre anheló.

Desde la Naranja de Prensa repudiamos la intentona macrista para liquidar el derecho a huelga de los trabajadores de los medios de comunicación, y la complicidad del kirchnerismo en esta tarea. Llamamos al conjunto del gremio de prensa a defender sus legítimos derechos conquistados con décadas de lucha, al tiempo que denunciamos la completa inacción de la UTPBA frente a esta ofensiva anti-sindical. Los trabajadores de prensa debemos sacar conclusiones: la independencia frente al Estado, las patronales y la burocracia sindical es la única manera de defender nuestras conquistas y avanzar en la lucha por nuestras reivindicaciones.