Radio América, la heroica lucha y la licitación

Luego de ocho meses de lucha de los trabajadores de Radio América –que incluyeron una huelga general histórica–, el macrismo decidió retirarle oficialmente la licencia de la emisora a la banda de Sergio Szpolski y sus secuaces.

Luego de ocho meses de lucha de los trabajadores de Radio América –que incluyeron una huelga general histórica–, el macrismo decidió retirarle oficialmente la licencia de la emisora a la banda de Sergio Szpolski y sus secuaces.

La resolución del Enacom, difundida en los últimos días, convoca a una licitación pública para mediados de octubre. Con el anuncio, el ente de comunicaciones ha cubierto el flanco de una supuesta resolución adoptada durante julio –y nunca publicada en el Boletín Oficial–, del nombramiento de un “delegado normalizador” al frente de la emisora, cuyo objetivo era “normalizarla” y recuperar las instalaciones de la planta transmisora de Villa Soldati.

Esta planta se encontraba ocupada por una patota del “empresario” Mariano Martínez Rojas, de la banda de Szpolski. A pesar de las enormes irregularidades con relación a los requisitos que establece la legislación vigente para la utilización de una frecuencia y del uso de documentación fraudulenta, el Enacom se tomó un largo tiempo de dos meses para recuperar las instalaciones ocupadas por los patovicas de Martínez Rojas.

En todo este tiempo, los esfuerzos del macrismo estuvieron puestos en contrarrestar la reacción de los trabajadores de la radio. Hasta el momento que perdieron el control de la antena transmisora, habían pasado de la huelga general al inicio de una programación realizada por los propios compañeros durante el primer semestre, que incluían coberturas de las luchas populares. Fruto de la excepcional pelea desarrollada, los trabajadores de Radio América transformaron la emisora en un centro de difusión de contenidos propios y definidos por ellos en asamblea. Fue contra esta decisión que se produjo el ataque fascista de la patota de Szpolski-Martinez Rojas, para acallar la voz de los trabajadores.

Durante el largo conflicto, el gobierno se jugó a fondo contra la lucha de los trabajadores de la radio y de Tiempo Argentino. Prueba de ello es que el Ministerio de Trabajo se negó a actuar contra la patronal K pese al vaciamiento que llevó a la pérdida de 800 puestos de trabajo y el no pago de los salarios.

Las audiencias para tratar el conflicto casi no existieron o eran intrascendentes y, durante los ocho largos meses de conflicto, tampoco hubo ningún tipo de subsidio para los trabajadores. Además, la acción de la patota que fue a copar el edificio de América y de Tiempo Argentino contó con la benevolencia policial que dejó hacer al principio y sólo intervino –para escoltarla – cuando los trabajadores decidieron recuperar la sede de la radio y el diario y echar a de la banda szpolskista.

La inacción oficial hay que buscarla en los profundos lazos establecidos por Szpolski y Garfunkel con los servicios de inteligencia “de ayer y de hoy”, que le han permitido a estos “Ciriglianos de los medios” gozar de impunidad a pesar de las tropelías cometidas. Solo de pauta oficial, el kirchnerismo untó a Szpolski con más de 800 millones de pesos.

El propio pliego licitatorio es un encubrimiento a la gestión de Szpolski ya que se entrega la radio al adjudicatario libre de toda deuda: las acreencias salariales de estos ocho meses son perdonadas, dejando a los trabajadores en la necesidad de iniciar juicios incobrables a los vaciadores.

El intento de imponer una derrota a la heroica lucha de los compañeros de la radio se observa también en que en el pliego el Enacom fija dos listados de trabajadores. De un lado, un grupo de 73 y del otro, 47 compañeros que fueron echados en el transcurso de estos meses, pero que fueron reincorporados por decisión ministerial. En este caso, y violando sus propias disposiciones, se los menciona como “ex” trabajadores.

Si bien el pliego habla de un puntaje adicional para los adjudicatarios que absorban más personal, no tiene un carácter obligatorio, por lo que es posible que la licencia sea entregada con una dotación mínima de trabajadores.

Por la defensa de Radio América, el respeto de todos los puestos de trabajo y el reconocimiento de la deuda de los vaciadores con los trabajadores. 

Rompamos el lock out. Todos con Tiempo y Radio América

Nos movilizamos por el salario y los puestos de trabajo

Los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América nos movilizaremos mañana, jueves 31-3, a las oficinas del Grupo 23 y al Ministerio de Trabajo en reclamo de las deudas salariales y por la defensa de los puestos de trabajo en riesgo.

Nos movilizamos por el salario y los puestos de trabajo

Los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América nos movilizaremos mañana, jueves 31-3, a las oficinas del Grupo 23 y al Ministerio de Trabajo en reclamo de las deudas salariales y por la defensa de los puestos de trabajo en riesgo.

Ya sumamos más de 50 días de permanencia en la redacción de Tiempo y 120 de paro en América sin que las autoridades nacionales hayan dado una mínima respuesta a nuestros planteos.

El Grupo 23, que comanda el dúo Szpolski-Garfunkel, resolvió vaciar ambas empresas y abandonarlas a su suerte. Esta decisión criminal, que pone en riesgo a 325 familias, no ha sido sancionada por ninguna autoridad, ni siquiera cuando apareció otro vaciador, Mariano Martínez Rojas, presunto comprador de las firmas. Nuestros insistentes reclamos ante el Ministerio de Trabajo no han sido escuchados.

Enfrentamos un lock out descarado, pero queremos trabajar. Por eso, tanto en Tiempo como en América, los trabajadores estamos ocupando los espacios que abandona la patronal.

Así es como salió una edición especial de Tiempo Argentino por el 24 de Marzo que agotó la tirada de 40 mil ejemplares. Y los compañeros de América realizaron la transmisión del partido de la Selección Nacional de fútbol de ayer. Las audiencias logradas son respaldos concretos a nuestras peleas que no pueden ser desoídos por los empresarios ni los funcionarios.

Por eso marchamos al Grupo 23, para reclamar por el cobro de nuestra deuda salarial que ya acumula prácticamente cuatro meses y medio. Y al Ministerio de Trabajo para que el ministro Jorge Triaca nos reciba y resuelva el otorgamiento de los Repro como medida de emergencia para paliar la situación personal de los trabajadores; para que la deuda por publicidad oficial impaga aún no vaya al bolsillo de los vaciadores sino que se use para pagar salarios y sostener los puestos de trabajo; y en ese sentido, para que el gobierno garantice el funcionamiento de los servicios básicos del edificio que ocupan Tiempo Argentino y Radio América.

Cuando hay decisión política, las cosas fluyen. Cuando no la hay, los trabajadores salimos a la calle a reclamarla.

En esta marcha, como en todas las anteriores, contamos con el respaldo del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y del resto de los compañeros de la prensa escrita, radial y televisiva, además del de otros gremios de la comunicación.

Convocamos a todos los sectores sociales, políticos y gremiales que nos acompañan desde diciembre en esta lucha a que nos respalden una vez más.

La cita es el jueves 31 de marzo:

12 hs: concentración en Perón y Av. Madero

13 hs: acto en las oficinas del Grupo 23 (Manuela Sáenz y Juana Manso)

14 hs: nos movilizamos al Ministerio de Trabajo (Alem 650)

Trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América

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El Ministerio de trabajo macrista cómplice y encubridor de los vaciadores kirchneristas

Más de un mes de ocupación en Tiempo y dos meses de paro en América


El gobierno nacional ha ido ajustando su política con el conflicto a lo largo de su desarrollo. Al principio, su política se caracterizaba por la parálisis indolente. Con esa actitud buscaba posicionarse por fuera de una crisis que, desde su perspectiva, aparecía como una arista más del derrumbe político y “cultural” del kirchnerismo. Además, claro, de que, a su manera  legitimaba el ajuste que ellos mismos preparaban. Nada mejor que “tercerizar” el ajuste en el kirchnerismo para darle un carácter de Estado.

Más de un mes de ocupación en Tiempo y dos meses de paro en América


El gobierno nacional ha ido ajustando su política con el conflicto a lo largo de su desarrollo. Al principio, su política se caracterizaba por la parálisis indolente. Con esa actitud buscaba posicionarse por fuera de una crisis que, desde su perspectiva, aparecía como una arista más del derrumbe político y “cultural” del kirchnerismo. Además, claro, de que, a su manera  legitimaba el ajuste que ellos mismos preparaban. Nada mejor que “tercerizar” el ajuste en el kirchnerismo para darle un carácter de Estado.

Fue la acción decidida de los trabajadores la que fue transformando un conflicto considerado “endógeno” del kirchnerismo a un problema político para el gobierno. La orientación sindical que le dieron (alejándola de una supuesta confrontación ideológica y “cultural”) y de independencia con relación a la patronal ayudaron a darle un rasgo autónomo  a la lucha que se centró, de entrada, en la defensa de los 800 puestos de trabajo y de los derechos de los trabajadores. El festival del parque centenario con más de 25 mil participantes y las sucesivas acciones de lucha junto con el SiPreBA colocaron al conflicto en el escenario político y obligaron al gobierno a, paulatinamente, involucrarse interviniendo a través del Ministerio. Sin embargo, esa intervención inicial, que habilitó la apertura de una serie de audiencias en el ministerio de Callao fue revelándose como una cortina de humo funcional a la política de desgaste necesaria para avanzar con el vaciamiento patronal de los Szpolski, Garfunkel y Martínez Rojas.

 Así, la cartera laboral pasó de una actitud beligerante con la nueva patronal (amenazar con multas y promover los Repro para los trabajadores) a ser vocera directa de las versiones de una supuesta operación comercial para justificar la postergación de las multas mediante las cuales la patronal ganó tiempo a la vez que incumplía los acuerdos rubricados en sede ministerial. Se acabaron la multas y comenzó el cajoneo de los expedientes a favor de los Repro. Así las autoridades políticas del Ministerio (Silvia Squire, tercera en la línea de mando) se involucraron personalmente en la serie de mentiras y dilaciones de la patronal. El Gobierno cobró conciencia de que, detrás del conflicto en el G23, se está jugando una partida más general en la relación de fuerzas entre todas las patronales de medios y los trabajadores a través de su nuevo sindicato el SiPreBA.

En la contundente movilización del 3 de marzo a la plaza de mayo con previo corte de la 9 de julio que tornó obsoleto el protocolo de seguridad, la actitud del gobierno fue nuevamente la de ningunear el conflicto para producir un mayor desgaste entre los trabajadores. Sin embargo, finalmente, tuvieron que acceder a conceder una reunión con el vice ministro de trabajo Ezequiel Sabor que, al cierre de esta edición, estaría próxima a realizarse. Una vez más, la beligerancia de los trabajadores de prensa volvió a poner las cosas en su lugar y, ante la ausencia de una respuesta patronal redoblaron su plan de acción orientado al poder político.

La masividad de la asamblea del lunes 7 de marzo es una muestra de que, entre los trabajadores, todavía hay reservas de lucha y que, paso a paso, van asumiendo la conciencia de que, para encontrar alguna salida, sea la que sea, deberán mantenerse  firmes y pacientes en el conflicto durante un período más o menos prolongado.

Allí los trabajadores resolvieron avanzar en más medidas de acción directa orientadas a la obtención inmediata de los Repro (hay casos recientes de paliativos de esa naturaleza) a la vez que volver a tomar la medida de editar un diario con el propósito de desafiar el lock out y, ahora, aspirar a que el propio diario sea una herramienta de recaudación de fondos a través de solicitadas y avisos. Radio América ya emite hasta tres veces por día a través de la frecuencia oficial programas que, principalmente, difunden el conflicto y su desarrollo. La orientación de retomar el camino de la salida de una publicación (por ahora digital), está lejos de encontrar una inspiración autogestiva. La continuidad de los puestos de trabajo depende de la imposición al Estado para que genere las condiciones necesarias para la continuidad de los medios a partir de la pauta adeudada al G23 y la generación de mecanismos que impidan el cobro de los vaciadores y apunten a saldar la deuda con los trabajadores y a capitalizar la compañía.

La lucha sigue. 35 días de ocupación. 3 mese de sueldos adeudados y el aguinaldo. Y la lucha sigue. Un capítulo extraordinario de la lucha de los trabajadores de prensa. Un gran aporte para toda la clase obrera acerca de los métodos para enfrentar el brutal ajuste del gobierno nacional.

Alfonso V.

Delegado de la CI de Tiempo Argentino

Tiempo Argentino y el G23 con los cañones al Estado

A casi un mes de la supuesta compra de Radio América y Tiempo Argentino por parte del empresario correntino Mariano Martínez del Grupo M Deluxe los trabajadores de Tiempo no han recibido un peso de la deuda salarial que la empresa mantiene con sus empleados.

A casi un mes de la supuesta compra de Radio América y Tiempo Argentino por parte del empresario correntino Mariano Martínez del Grupo M Deluxe los trabajadores de Tiempo no han recibido un peso de la deuda salarial que la empresa mantiene con sus empleados. Por el contrario, la patronal nunca ha definido la nueva línea editorial y el plan comercial y súbitamente ha decidido dejar de imprimir el diario y, por ese motivo, hace ya 10 días que la redacción se encuentra bajo custodia de sus trabajadores que ven, cada vez con mayor nitidez, la intención de producir un vaciamiento de la empresa. 

 Radio América, por su parte, se encuentra de paro desde hace ya 40 días y los trabajadores han recibido apenas un pago en efectivo de $4000 a pesar de que la empresa firmara en el Ministerio de Trabajo un acuerdo de pago por toda la deuda. Martínez el 22 de enero había prometido resolver el asunto “a la brevedad”, saldando sus obligaciones con los empleados antes del 29 de febrero. Nada de de eso ha ocurrido. Por el contrario, al lock-out en Tiempo se le sumó el intento frustrado de quebrar la huelga de América ofreciendo a los operadores técnicos de la antena ubicada en Lugano el pago de sus salarios a cambio de desviar la señal a un estudio paralelo. Con enorme dignidad, los compañeros rechazaron la provocación e informaron a sus delegados impidiendo la maniobra. La operación de venta de la radio sigue en un limbo y a la espera de que el ENACOM la autorice. Para eso, la nueva patronal debería mostrar señales de solvencia financiera. La falta de pago de los salarios a 450 trabajadores van en un sentido contrario.

Frente a esta situación, y sin obtener una prueba fehaciente de que la supuesta  operación se hubiera realizado, la asamblea de los trabajadores de Tiempo Argentino, (que a pesar del desgaste y el hambre se mantiene firme y con un alta participación de sus trabajadores en las permanencias nocturnas y en la elaboración del boletín pormastimepo.com que ya editó más de 10 números), decidió re elaborar su estrategia orientándose abiertamente al poder político. 

Es que, además de lograr abrir en base a la lucha tenaz con paros y movilizaciones un expediente en el ministerio de trabajo y una serie de audiencias en las que ya se ha logrado que sean citados también Szpolski y Garfunkel y donde se ha planteado la necesidad de que el ministerio ofrezca un paliativo bajo el formato de Repro, se decidió exigir al gobierno que, en virtud de la continuidad jurídica del Estado informe sobre las deudas por pauta que mantiene con el G23, reclamar una reunión y exigir el bloqueo de los pagos por parte de Jefatura de Gobierno y los otros organismos a los presuntos vaciadores y generar los instrumentos necesarios para que los trabajadores sean quienes controlen ese flujo de fondos que privilegien el pago de los salarios adeudados por un lado y la continuidad de las fuentes de trabajo por el otro. Por eso marcharemos el viernes 19 al Ministerio de Trabajo de Alem para ser atendidos por Triaca y participar del paro nacional del 24 y la movilización a plaza de mayo para exigir una audiencia con Marcos peña.

Además, ese mismo planteo será llevado bajo el formato de un proyecto de declaración a los bloques de diputados del Congreso Nacional que servirá para multiplicar el inmenso apoyo político logrado o, en su defecto, poner blanco sobre negro entre la demagogia y el apoyo real a los trabajadores.

Mientras tanto, el empresario kirchnerista y candidato intendente por esa fuerza, Sergio Szpolski continúa con su política de desguace del G23 habiendo vendido parte de sus acciones del canal de noticias CN23, el diario gratuito El Argentino y la radio Vorterix al grupo Indalo por un lado y abandonando a su suerte a los trabajadores de las revistas (7D, Cielos Argentinos, Forbes etc.) y a los zonales de El Argentino a quienes les adeuda desde noviembre y cuyo conflicto pretende clausurar con ofertas que no llegan al 10% de las indemnizaciones legales.

Esta gran lucha tuvo como punto de partida una definición clave de los trabajadores: despegarse de la idea de que se trata de una disputa ideológica del kirchnerismo y el gobierno alrededor del planteo patronal de la “pluralidad de voces” (libertad de empresa) para orientarse abiertamente al eje de que lo que está en juego es una lucha gremial y la defensa de los puestos de trabajo de 800 familias de trabajadores y, en definitiva, la libertad de expresión de los trabajadores que una y otra vez es avasallada por las patronales de uno y otro pelaje. Entre los trabajadores conviven variadas ideologías políticas, principalmente del kirchnerismo y la izquierda. Las mismas serán puestas a prueba en la experiencia colectiva de la lucha. Hay un punto claro de unidad, de un lado están las patronales vaciadoras y el Estado, del otro, los trabajadores y su inmensa lucha.

Alfonso Villalobos

 

Delegado CI Tiempo Argentino

¡Viva la lucha de los trabajadores de Tiempo Argentino!

Los trabajadores de Tiempo Argentino han resuelto ocupar la empresa contra el vaciamiento y el no cobro de los salarios. Con esta acción la lucha de los trabajadores de Tiempo Argentino ingresa en una nueva etapa. 

Los trabajadores de Tiempo Argentino han resuelto ocupar la empresa contra el vaciamiento y el no cobro de los salarios. Con esta acción la lucha de los trabajadores de Tiempo Argentino ingresa en una nueva etapa. 

La permanencia fue resuelta en una masiva asamblea realizada durante el fin de semana ante la evidencia de que el supuesto “nuevo” dueño de la empresa avanzaba aun más en el vaciamiento al anunciar solamente un cronograma de pago de salarios en Radio América (cumplido solo en parte), relegando a los trabajadores de Tiempo a la espera de un plan que se anunciaría este miércoles. 

En el medio, el “nuevo” dueño de Tiempo y Radio América, Mariano Martínez, se despachó contra los periodistas del grupo acusándolos de ñoquis en un intento de emparentar su situación con la de los trabajadores del Estado, contra quienes los gobiernos macristas y kirchneristas nacionales, provinciales y municipales han descargado una ofensiva de despidos masivos.

La aparición de Martínez, del Grupo M Deluxe, ha reforzado la virtual disolución del Grupo 23 que está siendo despedazado en función de proteger los activos más codiciados por distintos capitalistas de medios: se ha anunciado que Cristóbal López, dueño de C5N, compraría la señal de cable CN23 y la Rock and Pop. 

En el medio, la “vieja” patronal de Szpolski procedió al cierre de varios medios en papel en todo el país, dejando a los trabajadores sin sueldo y en la mayoría de los casos, sin indemnizaciones. Szpolski abreva en su propio arsenal vaciador, ya que igual que en el viejo banco Patricios, se dedicó durante meses ha realizar todo tipo de promesas incumpliendo cada una de ellas.

La aparición de nuevos accionistas que se están quedando con las empresas más rentables del grupo, cumple también un papel de otro orden que es el borrar las huellas que ligan a los Szpolski, Garfunkel y Richarte con la “crema” del kirchnerismo. Durante los últimos seis años, el grupo recibió solo en pauta oficial más de 800 millones de pesos (que algunos elevan a más de 2.000 millones). De esta suma astronómica, solo una parte miserable fue para el pago de salarios. El resto (retornos incluidos) acrecentó el desarrollo de nuevos “Ciriglianos“. La presencia de notorios dirigentes kirchneristas en el conflicto debe ser entendida, entonces, como el intento de borrar sus propias responsabilidades en el desarrollo de la quiebra y el vaciamiento del grupo 23. El propio Szpolski fue candidato a intendente de Tigre por todos ellos hace solo cuatro meses.

Un programa contra el vaciamiento

La asamblea de trabajadores de Tiempo Argentino, que votó la ocupación, resolvió también un programa de acción contra el vaciamiento: exigir al gobierno nacional la clarificación de la deuda con el grupo y que esta vaya al pago de salarios y a la reactivación de la empresa y no al bolsillo de los Szpolski-Garfunkel-Martínez; investigar la veracidad del traspaso accionista a Martínez, supuesto nuevo dueño de América y Tiempo; pago de Repro a todos los trabajadores. Los trabajadores han editado un boletín de lucha que es un nuevo punto de reagrupamiento.

El miércoles se prepara una nueva movilización al ministerio de Trabajo frente a las audiencias convocadas. Madura una nueva acción frente al poder político para que se haga cargo de la situación.

La solidaridad con la lucha y ocupación de Tiempo Argentino es enorme. Colectas, asambleas recorren todas las redacciones. El sindicato de prensa de Buenos Aires debe dar un paso más en defensa de una lucha que se ha transformado en una gesta heroica convocando al gremio a esta pelea decisiva. Plenario de delegados, asambleas en todas las redacciones y fondo de huelga para votar un plan de lucha del Sipreba en apoyo a los compañeros del grupo 23.

Lock out patronal, incumplimientos y quite de colaboración de los trabajadores

OTRA VEZ TIEMPO ARGENTINO NO SALE A LA CALLE. LOS TRABAJADORES CUMPLIMOS 59 DIAS SIN COBRAR

Los trabajadores de Tiempo Argentino cumplimos 59 días sin cobrar nuestros salarios. Hoy mismo vence el plazo legal para el pago del sueldo relativo al mes de enero. Ante la situación angustiante por la que atravesamos, luego del tercer paro de 24 horas, cumplido el miércoles 3, decidimos realizar un quite de colaboración para la edición de este viernes 5 de febrero. Sin embargo, fue la empresa Grupo M Deluxe, que conduce Mariano Martínez Rojas (quien desde hace dos semanas se adjudica la propiedad del diario), la que resolvió no sacar a la calle la edición de hoy. Denunciamos esta manioibra como un lock out patronal que asemeja a las mismas prácticas de la patronal de Sergio Szpolski y Matías Garfunkel, vaciadores del Grupo 23.

OTRA VEZ TIEMPO ARGENTINO NO SALE A LA CALLE. LOS TRABAJADORES CUMPLIMOS 59 DIAS SIN COBRAR

Los trabajadores de Tiempo Argentino cumplimos 59 días sin cobrar nuestros salarios. Hoy mismo vence el plazo legal para el pago del sueldo relativo al mes de enero. Ante la situación angustiante por la que atravesamos, luego del tercer paro de 24 horas, cumplido el miércoles 3, decidimos realizar un quite de colaboración para la edición de este viernes 5 de febrero. Sin embargo, fue la empresa Grupo M Deluxe, que conduce Mariano Martínez Rojas (quien desde hace dos semanas se adjudica la propiedad del diario), la que resolvió no sacar a la calle la edición de hoy. Denunciamos esta manioibra como un lock out patronal que asemeja a las mismas prácticas de la patronal de Sergio Szpolski y Matías Garfunkel, vaciadores del Grupo 23.

Ayer los trabajadores de Tiempo Argentino forzamos que la empresa se presentara en una audiencia del Ministerio de Trabajo. Aunque la cartera laboral intimó a que se pagaran las deudas este mismo viernes, la parte patronal aseguró con total impunidad que no lo hará. Tampoco dio una fecha para que eso suceda, a pesar de que semanas atrás había entregado a la Comisión Interna un cronograma de pagos, que por supuesto incumplió. Cuando hace 15 días el empresario Mariano Martínez anunció la compra del diario, sostuvo que mantendría los puestos de trabajo y que su prioridad era abonar los sueldos haciéndose cargo de la deuda que dejaron el dúo Szpolki-Garfunkel. Hasta acá no ha puesto un peso, lo único que entregó Martínez fueron promesas incumplidas.

Mientras afuera los compañeros de Tiempo Argentino y Radio América, junto al Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA), cortaban en su totalidad la avenida Callao al 100, donde se encuentra una de las sedes del Ministerio de Trabajo, adentro la abogada de Martínez, María Luisa Paonessa, se comprometía a presentar un plan de pagos el próximo miércoles 10 de febrero. Los trabajadores de Tiempo Argentino no podemos esperar. Reclamamos a la patronal una respuesta urgente a nuestras demandas. 

Por otro lado, en una audiencia previa, nuestros compañeros de Radio América firmaron un acta con la empresa para el cumplimiento de un plan de pagos que debería sustanciarse hoy mismo. Nos mantenemos en estado de alerta a la espera del cumplimiento de ese compromiso asumido con ellos.

LOCK OUT.

Al regresar de la audiencia y la movilización, los trabajadores de Tiempo Argentino supimos que la intención de la empresa que conduce Martínez era no imprimir el diario. La información era que no le había pagado a la imprenta. Reunidos en la asamblea sobre la calle Amenabar, decidimos por unanimidad declarar un quite de colaboración que dejó expuesta a la patronal acerca de sus maniobras, las mismas que se encargaron de realizar Szpolski y Garfunkel durante los meses previos, en los inicios de este conflicto. Dejamos en claro que si la edición de hoy no salió a la calle fue por decisión de Martínez, lo que demuestra que se trata de un empresario que mantiene prácticas similares a sus supuestos sucesores.

Martínez es Szpolski y Garfunkel hasta que demuestre lo contrario.

Los trabajadores de Tiempo Argentino no tenemos constancia de que se haya realizado la operación de venta del diario. Reclamamos a los empresarios y al Estado que, en forma urgente, se acredite si ocurrió lo que anunciaron tanto Szpolski como Martínez. Mientras tanto, dejamos en claro que la responsabilidad sobre nuestra situación recae tanto en quien  se jacta de ser el actual dueño del diario como en sus anteriores propietarios.

Reclamamos la intervención urgente del Gobierno nacional, tanto desde el Ministerio de Trabajo para que ejecute las medidas necesarias que den una solución definitiva al conflicto gremial, como también desde aquellas dependencias que garanticen el pago de REPROs hasta tanto eso ocurra.Dejamos en claro que vamos a llevar adelante las medidas necesarias para hacer cumplir nuestros derechos. Pagar los salarios no es una opción, es una obligación patronal. Seguiremos con nuestra lucha para conseguirlo.

Que se paguen los sueldos en Tiempo Argentino.

No al vaciamiento del Grupo 23.

Asamblea de Trabajadores de Tiempo Argentino, Buenos Aires, 5 de febrero

MÁS INFORMACIÓN:Comisión Interna de Tiempo Argentino: Claudio Mardones: 15-3551-5763 / Randy Stagnaro: 15-5702-4049 / Alejandro Wall: 15-5037-7203 / Alfonso de Villalobos: 15-4047-5985 / Edgardo Gómez: 15-4187-2493

Urgente: Amenaza de desalojo en el diario El Argentino MDP

Cumplidos 20 días del último contacto de las autoridades del Grupo Veintitrés con los trabajadores del Diario El Argentino Mar del Plata, la empresa continúa en silencio y sin ofrecer una salida acorde a la situación en la que estamos inmersos. Mientras tanto, el dueño del departamento donde funciona la redacción del diario amenaza con desalojar a los trabajadores en las próximas horas.
Cumplidos 20 días del último contacto de las autoridades del Grupo Veintitrés con los trabajadores del Diario El Argentino Mar del Plata, la empresa continúa en silencio y sin ofrecer una salida acorde a la situación en la que estamos inmersos. Mientras tanto, el dueño del departamento donde funciona la redacción del diario amenaza con desalojar a los trabajadores en las próximas horas.
Al día de hoy, se mantiene la deuda salarial que incluye los meses de noviembre, diciembre, enero y el aguinaldo. En paralelo, el dueño del departamento donde funciona la redacción se comunicó con el director del diario para informarle su intención de desalojar a los trabajadores debido a la falta de pago del alquiler.
Cabe mencionar que las autoridades del Grupo Veintitrés siempre fueron las encargadas del mantenimiento del lugar, en base a un “acuerdo” entre el propio Sergio Szpolski y el propietario, quien no es un simple locador, sino que mantendría negocios con el responsable del Grupo Veintitrés en Mar del Plata.
Manifestamos nuestro repudio a las amenazas de desalojo, nos mantenemos firmes en nuestro reclamo y no vamos a abandonar nuestros puestos de trabajo en tanto la empresa no defina nuestro vínculo laboral. Repudiamos a las autoridades del Grupo Veintitrés  por no hacerse cargo de esta situación, por no comunicarse con los trabajadores y por exponerlos a una situación violenta que es producto de la irresponsabilidad de los empresarios. 
Trabajadores de Prensa del Diario El Argentino 

El SiPreBA pidió un bono de fin de año de $6.000 para todos los trabajadores de prensa

En el contexto del deterioro salarial vía inflación, y potenciado por la devaluación del 40% aplicada por el macrismo, el SiPreBA votó en el que fue el primer plenario de delegados convocado por el sindicato, el pedido de un bono de fin de año de $6.000.

En el contexto del deterioro salarial vía inflación, y potenciado por la devaluación del 40% aplicada por el macrismo, el SiPreBA votó en el que fue el primer plenario de delegados convocado por el sindicato, el pedido de un bono de fin de año de $6.000.

La mayoría de las empresas, sin embargo, han tomado nota del amparo con que cuentan por parte del gobierno para poder aplicar su propio ajuste. Así,  -y con la crisis en el Grupo 23 mediante- por el momento sólo Agea-Clarín y Tiempo Argentino han logrado el pago por única vez de sumas de $1.000 y $1.500 respectivamente en tickets de compra. Se trata de un mecanismo patronal que denunciamos: con costos casi nulos para las empresas, las sumas en tickets no tributan para el aguinaldo. No se trata de un “premio”, por el contrario, es salario perdido vía la inflación. 

En otras empresas como Infobae y Dyn las patronales todavía evalúan el pedido, de la misma forma que los trabajadores evalúan en asamblea cuáles serán los pasos a seguir para conquistar el reclamo.