Despidos, lucha y reincorporación en BAE

La empresa, el grupo Olmos, despidió a dos trabajadores de intendencia luego de que estos les plantearan a los delegados problemas de mala liquidación de las horas extras, el no pago de los días feriados y el falso encuadramiento en tareas de “vigilancia” fuera del convenio de prensa.

La empresa, el grupo Olmos, despidió a dos trabajadores de intendencia luego de que estos les plantearan a los delegados problemas de mala liquidación de las horas extras, el no pago de los días feriados y el falso encuadramiento en tareas de “vigilancia” fuera del convenio de prensa.

Luego de que los delegados hicieran un pedido a la patronal para que les respetaran las vacaciones de prensa a los trabajadores de intendencia y ésta aceptara el reclamo, el Jefe de Seguridad del Grupo Crónica, Ángel Muñoz amenazó a todos los trabajadores de la sección, como ya lo había hecho hace 2 años con otros compañeros de Intendencia, negándoles el derecho a organizarse y a hablar con los delegados. Días más tarde llegaron los telegramas de despidos dejando en la calle a dos trabajadores.

Tras negociaciones infructuosas, donde la empresa hacía propuestas inaceptables, el lunes 18 los trabajadores en  una asamblea realizada en la redacción resolvimos el inicio de un plan de paros progresivos, arrancando con un paro de una hora y estado de asamblea permanente hasta que fueran reincorporados los compañeros, expulsaran del BAE a Ángel Muñoz y se regularizaran las condiciones de trabajo del personal de esta área.

Al otro día la empresa apareció con una presurosa propuesta antes de la realización de la medida: La reincorporación de los compañeros despedidos en el nuevo edificio del diario al cual nos mudaremos pronto, la separación del Jefe de Seguridad de su cargo y la apertura de una mesa de negociaciones para regularizar las condiciones de trabajo del personal de intendencia (encuadramiento, horas extras, etc.).

Un enorme triunfo. La unidad y la firmeza de los compañeros, que tienen una larga tradición en la defensa de los puestos y las condiciones de trabajo sin distinción de tareas, fue la clave. Se quiebra el paradigma patronal de que el personal de “seguridad” no tiene derechos laborales, ni a organizarse sindicalmente.

Una pelea contra las patronales y el estado

Hace una semana, en el programa de Jorge Lanata, se presentó un grupo de periodistas -entre ellos, algunos que son altos directivos de los medios en los cuales trabajan- que impulsa una campaña para que los funcionarios del Gobierno Nacional hagan conferencias de prensa, por el derecho a preguntar en las mismas y por la distribución de la pauta oficial. Esta campaña arrancó hace un mes y medio con una solicitada, en la que se observa la mano de las patronales de Clarín y La Nación en un intento para alinear a un sector de los trabajadores detrás de su enfrentamiento con el gobierno.

Hace una semana, en el programa de Jorge Lanata, se presentó un grupo de periodistas -entre ellos, algunos que son altos directivos de los medios en los cuales trabajan- que impulsa una campaña para que los funcionarios del Gobierno Nacional hagan conferencias de prensa, por el derecho a preguntar en las mismas y por la distribución de la pauta oficial. Esta campaña arrancó hace un mes y medio con una solicitada, en la que se observa la mano de las patronales de Clarín y La Nación en un intento para alinear a un sector de los trabajadores detrás de su enfrentamiento con el gobierno.

El cuestionamiento al veto estatal a las preguntas durante las conferencias de prensa por parte de los trabajadores es completamente legítimo, ya que el Gobierno es la principal máquina de censura y bloqueo de la información a través de los medios estatales (Telam, Radio Nacional, Canal 7), paraestatales (Grupo Szpolski, Olmos, Página 12, etc.) y, en general, a través de la coerción que ejerce con el aparato del Estado, como demuestra, por ejemplo, el bloqueo a la información que significa la intervención patotera de Guillermo Moreno en el Indec.

La censura de unos y otros

La censura y la presión patronal sobre los trabajadores existen en todos los medios privados, sean opositores u oficialistas, y en los medios públicos. Sin embargo, no en todos ellos reviste el mismo carácter. La censura que efectúa a diario el Grupo Clarín tiene como función imponer los intereses sociales de un sector capitalista. La censura por parte del Estado está agravada porque tiene como función regimentar a las masas populares, y lo hace erigiéndose como el representante político del pueblo, ocultando que está al servicio y la defensa de los intereses particulares de los sectores dominantes.

La Naranja de prensa repudia la censura y el bloqueo a la información, porque esta se ejecuta sobre los trabajadores de prensa y hacia las masas que no pueden acceder a la información de forma plena. Asimismo, defendemos de forma incondicional el derecho de los periodistas a ejercer su trabajo libremente y, por lo tanto, el derecho a la información. Más aún, si lo hacen enfrentando a un Estado capitalista que conspira contra los trabajadores.

Sin embargo, esto no puede hacerse, ni lograrse, de la mano de las patronales ‘opositoras’, cuando ellas mismas se encargan de ejercer la censura contra los trabajadores y cercenar la información a las masas populares.

La pelea por la libertad de expresión contra la coacción estatal, por tanto, no puede estar en manos de representantes de las patronales que quieren manipular ese reclamo para sus propios fines. Rechazamos la pretensión de Clarín acerca de convertirse en adalid de la libertad de expresión.

Estamos ante una nueva trampa para los trabajadores de prensa:

De un lado se convocó a los trabajadores en los medios K para que subordináramos nuestras necesidades a su presunta pelea contra los medios “hegemónicos”.

Ahora nos convocan Magnetto, Mitre y Fontevecchia para que hagamos causa común en sus reyertas antigubernamentales por la “pauta oficial” y una defensa de la libertad de expresión que, ellos mismos le niegan a sus empleados.

Por último, no queremos dejar de señalar que la falta de un sindicato independiente que intervenga para defender los intereses de conjunto de los trabajadores de prensa abona el terreno para dejar las campañas en defensa de la libertad de expresión en manos de las patronales, como Clarín y La Nación.

La libertad de expresión y el acceso a la información sólo se pueden conseguir luchando de forma independiente a las patronales y al Estado, no asociándose a ellos.

Trabajador despedido de Crónica

(video realizado por Silbando Bembas)

A días de que el sindicato notificara la convocatoria electoral para volver a tener delegados en Crónica, la patronal K, en un indisimulado acto antisindical, despidió a los dos candidatos postulados por el sindicato y a nuestro compañero Gonzáles, reconocido dirigente de la Naranja Gráfica -a quien, en forma canallesca, le inventaron una “causa” con la que pretenden birlarle 20 años de antigüedad, una vida de trabajo dentro del diario. (continuar leyendo el comunicado de La Naranja Gráfica…)

A días de que el sindicato notificara la convocatoria electoral para volver a tener delegados en Crónica, la patronal K, en un indisimulado acto antisindical, despidió a los dos candidatos postulados por el sindicato y a nuestro compañero Gonzáles, reconocido dirigente de la Naranja Gráfica -a quien, en forma canallesca, le inventaron una “causa” con la que pretenden birlarle 20 años de antigüedad, una vida de trabajo dentro del diario. (continuar leyendo el comunicado de La Naranja Gráfica…)