El Grupo Uno despide trabajadores en Rosario

El grupo de medios UNO, propiedad de Daniel Vila y el ícono de la corrupción menemista José Luis Manzano, despidió a 20 trabajadores de dos radios AM (LT3 y LT8) del multimedios en la ciudad de Rosario.
La respuesta de los trabajadores fue inmediata y desde las 0 horas de hoy se encuentra ocupada la sede de LT8. A su vez, el Sindicato de Prensa de Rosario llamó a movilizarse a las dos radios del grupo y al diario La Capital, que también es propiedad del holding con sede en Mendoza.

El grupo de medios UNO, propiedad de Daniel Vila y el ícono de la corrupción menemista José Luis Manzano, despidió a 20 trabajadores de dos radios AM (LT3 y LT8) del multimedios en la ciudad de Rosario.
La respuesta de los trabajadores fue inmediata y desde las 0 horas de hoy se encuentra ocupada la sede de LT8. A su vez, el Sindicato de Prensa de Rosario llamó a movilizarse a las dos radios del grupo y al diario La Capital, que también es propiedad del holding con sede en Mendoza.
Los compañeros denuncian que los telegramas forman parte de un plan de ajuste mayor, que también se extendería al tradicional matutino rosarino. El delegado de los trabajadores de LT8, José Maggi, explicó qué “se quiere llevar los estudios de la LT3 y de la LT8 hacia el Diario La Capital. Esto es amontonarnos, apretujarnos, en poco espacio en donde los periodistas cumplamos distintas funciones. Este es el sentido de estos despidos”.
Polivalencia y polifuncionalidad, es decir que el mismo trabajador que escribe en el diario, también se desempeñe en radio o en otros soportes, y todo por el mismo salario. Esa es política que está detrás del ajuste.
El Grupo Uno está a la vanguardia de esa avanzada patronal. En septiembre del año pasado, en Mendoza inauguraron una “redacción multimedia” que, bajo la pantalla de los fastos tecnológicos, pretende hacer avanzar un plan donde la confluencia de Diario UNO, radio Nihuil, radios FM y Diario UNO Digital sea la base para más precarización laboral.
El Grupo Uno está a la cabeza de las patronales monopólicas que se oponen a la Ley de Medios. Sin embargo, el Gobierno que impulsó esa ley para “defender la libertad de expresión y la democratización de la palabra”, no mueve un dedo para frenar los atropellos patronales que desde hace años el Grupo Uno le impone a sus trabajadores en todo el país.
Desde La Naranja de Prensa nos solidarizamos y acompañamos en la lucha a los compañeros.