Todos a la Asamblea General del Sipreba para definir un plan de lucha

Este sábado 25 de noviembre, a las 10 de la mañana, se desarrollará una nueva asamblea general del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), en la sede de ATE Nacional (Avenida Belgrano 2527).

Este sábado 25 de noviembre, a las 10 de la mañana, se desarrollará una nueva asamblea general del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), en la sede de ATE Nacional (Avenida Belgrano 2527).

Esta instancia de deliberación, que convoca a todos los compañeros y compañeras del gremio de prensa, ocurre en momentos de un ataque en toda la línea, en forma compacta, por parte de las patronales que se ubican de un lado y otro de la “grieta”.

 Este péndulo de ajuste va desde el cierre de DyN –patronal encabezada por Magnetto y La Nación, que dejan 100 familias en la calle y más de 300 retiros voluntarios en Clarín– hasta el ajuste en el Grupo Índalo, que tiene como vaciador a Cristóbal López, como lo fue en sus días Sergio Szpolski en el Grupo 23, ambos empresarios socios del kirchnerismo.

 Lo mismo ocurre con la quiebra en Radio Rivadavia (ligada hasta hace 15 meses al radicalismo y al Coti Nosiglia), y el vaciamiento en Radio Del Plata (Electroingeniería) y en Radio América.

 La asamblea general llega precedida, también, por el despido del periodista Víctor Hugo Morales de C5N, un acto de censura y un nuevo golpe a la libertad de expresión. En forma subyacente, el despido de VHM –como antes el de Roberto Navarro– es un intento de disciplinamiento general del gobierno macrista contra toda voz opositora, más aún en medio de la reforma laboral, ante la cual, con independencia de cualquier diferencia política, hay que defender su derecho al trabajo y a expresar libremente sus ideas en el canal. 

Porque cuando el trabajador de prensa es perseguido, agredido o despedido, no sólo están en juego los puestos de trabajo, sino también la libertad de expresión.

Un gremio conmovido

Estos atropellos en prensa han conmovido al gremio, pero a la vez lo han trascendido: los conflictos pasaron de ser un hecho gremial a convertirse en un hecho político. Prueba de ello ha sido la gala de los Martín Fierro de Radio, en la que los propios trabajadores –sin distinción de patronales– denunciaron estos ajustes de ambos lados de la “grieta” en medio de la celebración, organizada por los empresarios de los medios.  

Esto repuso en el escenario un espíritu de rebeldía, por parte de figuras del medio, que refleja un proceso vivo en las bases que, aunque golpeadas por los acontecimientos, muestran sus reservas de lucha, como lo fue el ‘Camarazo’ por DyN en el Congreso y la enorme campaña por la absolución de los delegados de Perfil.

Finalmente, la asamblea tendrá lugar en medio de la aplicación de tarifazos y las reformas laboral y jubilatoria (pactadas por los gobernadores, sean amarillos o kirchneristas), que tiene un elemento de principal gravedad para el gremio de prensa: el anuncio de Macri de ir contra sindicatos como el SiPreBA, es decir que está en juego la mera constitución de nuestro sindicato, que nació como reacción a la burocracia parasitaria de la Utpba.

 

Qué hacer

Ante este escenario, el lanzamiento de una fuerte campaña para llenar la asamblea general del SiPreBA ya se convertirá en sí mismo en una primera respuesta.

La asamblea debe convertirse en un espacio de debate para definir un plan de acción que saque del desánimo a los compañeros y compañeras de las redacciones y les dé una salida por la cual luchar no solo en defensa de los aspectos gremiales más elementales y contra todo intento de cierre de medios, sino también por imponer una voz propia en medio de la reorganización capitalista de los medios. La reforma de los estatutos tiene que tener como eje una mayor democratización del sindicato, que permita encarar estos procesos de lucha.

En este cuadro, desde la Naranja de Prensa proponemos, por un lado, movilizarse con el SiPreBA en la jornada del 6 de diciembre –junto a los distintos sindicatos combativos y llamando a un cese de tareas– para ir a Plaza de Mayo contra la reforma y todo el paquete de medidas antiobreras que prepara el gobierno.

Esta marcha, impulsada por la Coordinadora Sindical Clasista y la CTA Autónoma, también acordó que el día que se discuta en el Congreso Nacional el proyecto de reforma laboral se realizará una jornada nacional de lucha, a la que también planteamos sumarnos.

Consideramos que hay que preparar una gran movilización a las puertas de C5N ante el cuadro de situación del Grupo Índalo –adquirido durante el gobierno kirchnerista gracias a una evasión fiscal que superaría los 10.000 millones de pesos–: sus trabajadores se encuentran en estado de asamblea por el pago del salario en cuotas y rumores de vaciamiento. También hay que generar un alerta y discutir las salidas ante las amenazas de achique en los medios públicos.

Debe estar en visión de los trabajadores de prensa que toda empresa de medios que cierre, como el caso de DyN, debe ser ocupada en defensa de los puestos de trabajo y la libertad de expresión. No hay que permitir ningún despido en la agencia y, si su cierre es indefectible, hay que reubicar a los trabajadores en los medios de comunicación de los accionistas.

La agenda de los trabajadores debe partir de una comprensión del carácter estructural de la crisis para pasar a debatir las tareas con las que enfrentarla. La absolución de los delegados de Perfil, un triunfo contra el avance de todas las patronales, fue el resultado de la lucha de todo un gremio, por lo que debe estar en la conciencia de cada compañero a la hora de encarar la hoja de ruta para enfrentar esta situación.

La única grieta que existe en este país es entre las patronales y los trabajadores.

Llenemos la asamblea general del SiPreBA para definir un plan de lucha.

Viva la lucha del gremio de prensa.

Los Trabajadores de prensa del diario La Nación repudiamos el editorial de hoy “No más venganza”

Los trabajadores de La Nación S. A. le decimos NO al editorial que, con el título “No más venganza” se publicó hoy, lunes 23 de noviembre de 2015, en la página 32 del diario.

Quienes trabajamos en el diario La Nación, en las revistas que edita la empresa, en las versiones online de todos los productos periodísticos, entendemos que la vida democrática implica la convivencia de distintas ideas, proyectos e identidades políticas. Convivimos entre estas paredes trabajadores que expresamos esa diversidad y desde nuestras diferencias construimos un sentido común.

Los trabajadores de La Nación S. A. le decimos NO al editorial que, con el título “No más venganza” se publicó hoy, lunes 23 de noviembre de 2015, en la página 32 del diario.

Quienes trabajamos en el diario La Nación, en las revistas que edita la empresa, en las versiones online de todos los productos periodísticos, entendemos que la vida democrática implica la convivencia de distintas ideas, proyectos e identidades políticas. Convivimos entre estas paredes trabajadores que expresamos esa diversidad y desde nuestras diferencias construimos un sentido común.

Desde esa diversidad rechazamos la lógica que pretende construir el editorial de hoy, que en nada nos representa al igualar a las víctimas del terrorismo de Estado y el accionar de la Justicia en busca de reparación en los casos de delitos de lesa humanidad con los castigos a presos comunes y con una “cultura de la venganza”.

Los trabajadores del diario La Nación decimos SI a la DEMOCRACIA, a la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad y decimos NO al OLVIDO.

 

COMUNICADO DEL SIPREBA 

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa) expresa su más enérgico repudio al editorial del diario La Nación del día de la fecha titulado “No más venganza” en el que se pide terminar con los juicios a los criminales de lesa humanidad. Asimismo reivindicamos a las compañeras y compañeros de La Nación que públicamente se diferenciaron de la línea editorial. Los trabajadores y trabajadoras de prensa decimos Nunca Más. Seguiremos luchando por memoria, verdad y justicia.

La Nación: una bocanada de aire fresco

Por Alfonso De Villalobos, delegado de Tiempo Argentino (@alfondevil)

La respuesta de los trabajadores de La Nación repudiando el editorial fascista publicada el lunes tiene un significado muy profundo. Es un hecho de alcance estratégico para los trabajadores de prensa y, sin temor a exagerar, para el movimiento obrero en general. Un verdadero síntoma de la etapa que viene y un puntal en favor de desarrollar un papel protagónico de los trabajadores para enfrentar el ajuste y la prepotencia patronal.

Por Alfonso De Villalobos, delegado de Tiempo Argentino (@alfondevil)

La respuesta de los trabajadores de La Nación repudiando el editorial fascista publicada el lunes tiene un significado muy profundo. Es un hecho de alcance estratégico para los trabajadores de prensa y, sin temor a exagerar, para el movimiento obrero en general. Un verdadero síntoma de la etapa que viene y un puntal en favor de desarrollar un papel protagónico de los trabajadores para enfrentar el ajuste y la prepotencia patronal.

Es que la bravuconada derechista se produjo un día después del balotaje que consagró a Macri como presidente. El editorial sin firma, es sabido, expresa la posición oficial de los propietarios de un medio. Los trabajadores de La Nación han sentido la obligación de despegarse de semejante afrenta y decidieron ejercer el derecho de hacerlo con los métodos de los trabajadores: la asamblea y el voto a mano alzada. Con su acción independiente y con las urnas todavía en caliente cuestionaron la “sacrosanta propiedad privada” de los medios de comunicación y el supuesto “derecho inalienable” de las patronales a fijar la orientación ideológica de sus propios medios avasallando la conciencia y la humanidad de los periodistas. La asamblea puso las cosas en su lugar y, esta vez, fue la patronal la que tuvo que tragar el sabor amargo de publicar, en sus propias páginas, la posición independiente de los trabajadores.

El jueves, en Diputados se aprobó la incorporación al convenio de prensa de una cláusula de “objeción de conciencia” para que el periodista pueda darse por despedido con derechos indemnizatorios en caso de no sentirse identificado con un giro en la orientación ideológica del medio. Lo que podría interpretarse como una pequeña conquista gremial, en rigor, constituye una adaptación y una naturalización al monopolio capitalista de la información y un pequeño reaseguro individual para la libertad de expresión. Los compañeros de La Nación, por el contrario, dieron una respuesta muy superior, por su carácter colectivo, organizado y desafiante a ese monopolio capitalista de la palabra.

La acción de los compañeros de La Nación no cae como rayo en cielo sereno. El miércoles se supo que, finalmente, los trabajadores de prensa tendremos un sindicato propio luego de años de sufrir el dominio de una burocracia lumpenizada que abandonó las redacciones a su propia suerte. La inscripción simple obtenida por el SiPreBA es la estación de llegada de un proceso que, en su última etapa, comenzó con el reclamo de paritarias únicas para todos los trabajadores de prensa. El punto de partida insoslayable para lograr esa unidad fue la separación de los trabajadores con relación a sus propias patronales. El proceso, con una potencia extraordinaria, se dio en paralelo a la disputa entre corporaciones mediáticas más intensa de la que se tenga memoria. Objetivamente, los trabajadores de prensa asumimos un rumbo independiente mientras la disputa por la ley de medios atravesaba ferozmente al conjunto de las patronales y era el tema político por excelencia a nivel nacional. Paradójicamente, esas mismas patronales mantuvieron una unidad férrea contra los salarios de los trabajadores y en favor de la multitarea, las convergencias y el intento de vulnerar las conquistas consagradas en el estatuto y el convenio de los trabajadores de prensa. La asamblea de La Nación hizo más por la “democratización de la palabra” que cuatro años de vigencia de la ley de medios.

Esa separación con relación a las patronales hoy se manifiesta a una escala superior. Los trabajadores, ahora, vamos por un nuevo sindicato, democrático, de lucha e independiente. Para defender nuestras reivindicaciones pero también para disputar en el terreno de la libertad de expresión y el derecho a la información avasallados, una y otra vez, por las patronales de todos los colores. Un gran aporte para encarar esta difícil etapa cuyo desenlace dependerá, sin dudas, de la acción independiente de la clase trabajadora. Salud compañeros.

*Columna de opinión publicada en Miradas al Sur el domingo 29/11/2015

Paremos el atropello revanchista de la patronal de La Nación

El lunes posterior al balotaje, la Asamblea de los trabajadores de La Nación fue noticia cuando dio respuesta a la bravuconada derechista de la patronal,  que reclamó la liberación de los genocidas presos y atacó a las organizaciones de izquierda.

Esta gran acción independiente impuso a la patronal la publicación, en las propias páginas del matutino, del descargo de los trabajadores. Una actitud desafiante al monopolio capitalista de la información y un aporte extraordinario a “la democratización de la palabra”.

El lunes posterior al balotaje, la Asamblea de los trabajadores de La Nación fue noticia cuando dio respuesta a la bravuconada derechista de la patronal,  que reclamó la liberación de los genocidas presos y atacó a las organizaciones de izquierda.

Esta gran acción independiente impuso a la patronal la publicación, en las propias páginas del matutino, del descargo de los trabajadores. Una actitud desafiante al monopolio capitalista de la información y un aporte extraordinario a “la democratización de la palabra”.

La patronal del “No más venganza”, pocos días después, se cobró la afrenta intentando golpear en el corazón de la organización gremial de los compañeros y despidió arbitrariamente a tres trabajadores. Una actitud revanchista que pretende poner “la casa en orden” para derrotar la reacción de los trabajadores en un gremio en continuo ascenso. Esa misma semana conquistamos la inscripción gremial de nuestro SiPreBA como resultado de la organización independiente de los trabajadores con relación a las patronales de todo pelaje.

En defensa de nuestra organización gremial y de la lucha por la libertad de expresión en todo el gremio es necesario que paremos en forma unitaria este brutal atropello y reincorporemos a los compañeros.

Reclamamos que se retrotraigan los despidos y nos ponemos a disposición de las resoluciones de lucha que adopten los compañeros de la Asamblea de La Nación, que se reunirá este jueves. Llamamos a todos los compañeros del gremio a sumarse a esta lucha.

La Naranja de Prensa

Repudio al editorial de La Nación y apoyo total a sus trabajadores de prensa

Los trabajadores de prensa del diario La Nación, en las últimas horas, volcaron en las redes su repudio ante la aberrante editorial del lunes 23 de noviembre, titulada “No más venganza”, donde la empresa pide impunidad para los genocidas de la dictadura.

Los trabajadores de prensa del diario La Nación, en las últimas horas, volcaron en las redes su repudio ante la aberrante editorial del lunes 23 de noviembre, titulada “No más venganza”, donde la empresa pide impunidad para los genocidas de la dictadura.

Esta ola de repudios —que se delimita valiosamente de la línea editorial— es una acción ejemplar de los periodistas que afirman su propia voz y clarifican, una vez más, que los trabajadores de prensa no son la empresa.

Esta manifestación tuvo su correlato cuando las comisiones internas de Clarín y Tiempo Argentino, en la previa del balotaje, se posicionaron juntos en defensa de sus derechos y contra cualquier tipo de ajuste, ante cualquiera de los gobiernos que hubiera asumido.

Desde La Naranja de Prensa repudiamos enérgicamente el editorial de La Nación y expresamos nuestro total respaldo a sus trabajadores de prensa. Exigimos, además, que el diario les otorgue una página para expresar su repudio.

Estamos ante posiciones propias e independientes respecto a las patronales no sólo desde el aspecto sindical-laboral, sino también en la necesidad de imponer nuestra propia palabra editorial.

Ese es el definitivo camino hacia la libertad de prensa.

Con un parazo los trabajadores de La Nación hicieron retroceder a la patronal

En el día de ayer los trabajadores gráficos de La Nación pararon la planta ante la llegada de 30 telegramas con suspensiones. Por esta razón, la edición impresa del diario La Nación no llego hoy a los kioscos.

En el día de ayer los trabajadores gráficos de La Nación pararon la planta ante la llegada de 30 telegramas con suspensiones. Por esta razón, la edición impresa del diario La Nación no llego hoy a los kioscos.

El conflicto arrancó cuando la patronal desconoció el acuerdo firmado en una de las ramas gráficas y se negó a replicarlo en la rama diarios del gremio gráfico. Esta cámara está dirigida por las mismas patronales que tuvimos que enfrentar en el gremio de prensa. Patronales como la del diario Clarín que aun desconoce el acuerdo paritario firmado y no recibe a los paritarios electos en asamblea por los trabajadores.

Mientras que la paritaria gráfica cerró arriba del 26% sobre los básicos, La Nación ofreció un 25% no remunerativo, a terminar de cobrarse el año próximo. Los trabajadores gráficos de La Nación exigen que sea un aumento del 30%, y en blanco, con todas las cargas sociales incluidas.

Para reforzar su reclamo los trabajadores votaron un quite de colaboración el fin de semana y la patronal para garantizar la salida del diario contrató a un grupo de trabajadores tercerizados – de agencia – que por impericia en el manejo dañaron las maquinas. Si bien se resolvieron los desperfectos, la patronal aprovechó este hecho para acusar a un delegado y otros 29 trabajadores de sabotaje. Además, al delegado se le inició una causa de desafuero para abrirle luego un proceso penal.

Ante esta provocación patronal, los trabajadores pararon la planta en un hecho histórico, al punto que la patronal menciona, en su sitio web, que en 142 años el diario nunca había dejado de salir. Como el diario no podía salir, la patronal intentó imprimirlo en otras imprentas, pero la solidaridad fue total. Los gráficos de Ámbito Financiero y de Perfil se negaron a hacerlo.

En la tarde de hoy, en una audiencia en el ministerio de Trabajo a la que se movilizaron trabajadores de gráficos y de prensa para solidarizarse y apoyar el reclamo, se dictó la conciliación obligatoria. La misma tendrá efecto por quince días hábiles, cancelando los telegramas que originaron el conflicto.

Ahora hay que prepararse por si la patronal quiere volver a la carga con estas provocaciones. Nuestro apoyo a los trabajadores gráficos de La Nación que hicieron recular a una de las patronales más negreras del país.

La Naranja de Prensa

Una pelea contra las patronales y el estado

Hace una semana, en el programa de Jorge Lanata, se presentó un grupo de periodistas -entre ellos, algunos que son altos directivos de los medios en los cuales trabajan- que impulsa una campaña para que los funcionarios del Gobierno Nacional hagan conferencias de prensa, por el derecho a preguntar en las mismas y por la distribución de la pauta oficial. Esta campaña arrancó hace un mes y medio con una solicitada, en la que se observa la mano de las patronales de Clarín y La Nación en un intento para alinear a un sector de los trabajadores detrás de su enfrentamiento con el gobierno.

Hace una semana, en el programa de Jorge Lanata, se presentó un grupo de periodistas -entre ellos, algunos que son altos directivos de los medios en los cuales trabajan- que impulsa una campaña para que los funcionarios del Gobierno Nacional hagan conferencias de prensa, por el derecho a preguntar en las mismas y por la distribución de la pauta oficial. Esta campaña arrancó hace un mes y medio con una solicitada, en la que se observa la mano de las patronales de Clarín y La Nación en un intento para alinear a un sector de los trabajadores detrás de su enfrentamiento con el gobierno.

El cuestionamiento al veto estatal a las preguntas durante las conferencias de prensa por parte de los trabajadores es completamente legítimo, ya que el Gobierno es la principal máquina de censura y bloqueo de la información a través de los medios estatales (Telam, Radio Nacional, Canal 7), paraestatales (Grupo Szpolski, Olmos, Página 12, etc.) y, en general, a través de la coerción que ejerce con el aparato del Estado, como demuestra, por ejemplo, el bloqueo a la información que significa la intervención patotera de Guillermo Moreno en el Indec.

La censura de unos y otros

La censura y la presión patronal sobre los trabajadores existen en todos los medios privados, sean opositores u oficialistas, y en los medios públicos. Sin embargo, no en todos ellos reviste el mismo carácter. La censura que efectúa a diario el Grupo Clarín tiene como función imponer los intereses sociales de un sector capitalista. La censura por parte del Estado está agravada porque tiene como función regimentar a las masas populares, y lo hace erigiéndose como el representante político del pueblo, ocultando que está al servicio y la defensa de los intereses particulares de los sectores dominantes.

La Naranja de prensa repudia la censura y el bloqueo a la información, porque esta se ejecuta sobre los trabajadores de prensa y hacia las masas que no pueden acceder a la información de forma plena. Asimismo, defendemos de forma incondicional el derecho de los periodistas a ejercer su trabajo libremente y, por lo tanto, el derecho a la información. Más aún, si lo hacen enfrentando a un Estado capitalista que conspira contra los trabajadores.

Sin embargo, esto no puede hacerse, ni lograrse, de la mano de las patronales ‘opositoras’, cuando ellas mismas se encargan de ejercer la censura contra los trabajadores y cercenar la información a las masas populares.

La pelea por la libertad de expresión contra la coacción estatal, por tanto, no puede estar en manos de representantes de las patronales que quieren manipular ese reclamo para sus propios fines. Rechazamos la pretensión de Clarín acerca de convertirse en adalid de la libertad de expresión.

Estamos ante una nueva trampa para los trabajadores de prensa:

De un lado se convocó a los trabajadores en los medios K para que subordináramos nuestras necesidades a su presunta pelea contra los medios “hegemónicos”.

Ahora nos convocan Magnetto, Mitre y Fontevecchia para que hagamos causa común en sus reyertas antigubernamentales por la “pauta oficial” y una defensa de la libertad de expresión que, ellos mismos le niegan a sus empleados.

Por último, no queremos dejar de señalar que la falta de un sindicato independiente que intervenga para defender los intereses de conjunto de los trabajadores de prensa abona el terreno para dejar las campañas en defensa de la libertad de expresión en manos de las patronales, como Clarín y La Nación.

La libertad de expresión y el acceso a la información sólo se pueden conseguir luchando de forma independiente a las patronales y al Estado, no asociándose a ellos.

Viva la lucha de los trabajadores de la revistas de La Nación.

Los trabajadores del grupo de revistas de La Nación arrancaron esta semana un plan de lucha por reclamos salariales. Con asambleas masivas los trabajadores vienen llevando adelante la pelea por la recomposición salarial.

La medida está semana consistió en una serie de paros de dos horas y una movilización a la redacción de la revista Hola!, que forma parte del grupo de revistas y queda a seis cuadras de las otras redacciones. La movilización tiene como sentido la realización de asambleas conjuntas entre los trabajadores de las distintas revistas.

Los trabajadores del grupo de revistas de La Nación arrancaron esta semana un plan de lucha por reclamos salariales. Con asambleas masivas los trabajadores vienen llevando adelante la pelea por la recomposición salarial.

La medida está semana consistió en una serie de paros de dos horas y una movilización a la redacción de la revista Hola!, que forma parte del grupo de revistas y queda a seis cuadras de las otras redacciones. La movilización tiene como sentido la realización de asambleas conjuntas entre los trabajadores de las distintas revistas.

Reclaman la equiparación salarial y de derechos laborales con los trabajadores del diario, ya que forman parte de la misma empresa.

Denuncian por insuficiente la oferta patronal y exigen una escala salarial para terminar con las discrecionalidades de la patronal y un mínimo para la categoría de redactor de $5800.

Esta lucha forma parte del torrente de luchas que iniciamos los trabajadores de prensa por la paritaria de la rama diarios. El triunfo de esa lucha funciona como un impulso para los compañeros, que ahora pretenden obtener un acuerdo salarial acorde al que se consiguió en los diarios. Esta semana los trabajadores de Perfil hicieron recular a la patronal que se negaba a otorgar el aumento a los trabajadores de las revistas, aduciendo que el acuerdo era para la rama diarios. En las Revistas de La Nación está planteado lo mismo.

La Naranja de Prensa se solidariza con esta lucha y nos ponemos a disposición de lo que necesiten. ¡Fuerza Compañeros!¡Todos juntos, podemos!

Gran acto y movilización del gremio de prensa

Con la presencia de más de 400 trabajadores de prensa, pertenecientes a decenas de medios de Capital y Gran Buenos Aires, se realizó exitosamente el acto en las puertas del diario La Nación contra la persecución e intimidación patronal de los Mitre.

Delegaciones de Pagina 12, BAE, Perfil, DyN, Ambito, El Cronista, Cronica, El Argentino, Miradas al Sur, Tiempo Argentino, Revista 23, Ansa, Diario Popular, Publirevistas, Infonews e inclusive del diario Clarín se hicieron presentes para participar del acto.

Con la presencia de más de 400 trabajadores de prensa, pertenecientes a decenas de medios de Capital y Gran Buenos Aires, se realizó exitosamente el acto en las puertas del diario La Nación contra la persecución e intimidación patronal de los Mitre.

Delegaciones de Pagina 12, BAE, Perfil, DyN, Ambito, El Cronista, Cronica, El Argentino, Miradas al Sur, Tiempo Argentino, Revista 23, Ansa, Diario Popular, Publirevistas, Infonews e inclusive del diario Clarín se hicieron presentes para participar del acto.

Durante el mismo, los delegados denunciaron de forma compacta la actitud de chantaje de las patronales que, luego de casi un año de dilaciones, realizan una oferta irrisoria y encima reclaman el fin de las medidas de fuerza.

Luego del acto, la columna de trabajadores de prensa se movilizó al Ministerio de Trabajo donde la Comisión Paritaria mantuvo una nueva audiencia con los representantes de la Cámara empresaria AEDBA. Como en el acto en Perfil, los trabajadores de prensa volvieron a mostrar sus enormes reservas de lucha.

Todos al acto en la puerta de La Nación y marcha al Ministerio de Trabajo

Todos al acto en la puerta de La Nación y

marcha al Ministerio de Trabajo

lunes 9 a las 13 horas en Bouchard y Tucumán

Por nuestras paritarias

Por el 30% de aumento

Por $5.000 de mínimo

Todos al acto en la puerta de La Nación y

marcha al Ministerio de Trabajo

lunes 9 a las 13 horas en Bouchard y Tucumán

Por nuestras paritarias

Por el 30% de aumento

Por $5.000 de mínimo

Por $700 de mínimo en las colaboraciones

Por el reconocimiento del día del periodista

Por la elección de delegados en Clarín y La Prensa