La Junta de Carrera de Comunicación de la UBA apoya la lucha de los trabajadores de Radio América

En la tercera Junta de Carrera de Comunicación de este año, a iniciativa de un proyecto presentado por el Consejero Graduado Cristian Henkel, de la agrupación Naranja, se votó por unanimidad el siguiente acompañamiento a la lucha de los trabajadores de Radio América.

 Visto

En la tercera Junta de Carrera de Comunicación de este año, a iniciativa de un proyecto presentado por el Consejero Graduado Cristian Henkel, de la agrupación Naranja, se votó por unanimidad el siguiente acompañamiento a la lucha de los trabajadores de Radio América.

 Visto

 Que un centenar de locutores, operadores técnicos, periodistas y administrativos de Radio América no perciben salarios desde hace diez meses.

Y considerando que

Martínez Rojas nunca logró formalizar la titularidad desde que se retiró de la explotación de la emisora Sergio Szpolski, por lo que el Enacom llamó a licitación para que el Estado pueda volver a otorgar a un nuevo titular la explotación del servicio de radiodifusión.

Que el pliego de licitación no tiene en cuenta a ninguno de los trabajadores y está el riesgo de que todos pierdan su trabajo.

Que desde el momento en que la licencia volvió a manos del Estado este es responsable ante los trabajadores.

Que desde el 7 de marzo, los trabajadores comprendidos en los gremios SiPreBA, AATRAC y SAL se hicieron cargo de la transmisión a través de AM 1190 y de la página web ante el abandono empresarial de la histórica emisora, haciéndose cargo del pago de los servicios de la radio mediante colectas y donaciones.

La Junta de Comunicación resuelve

Declarar su solidaridad con el reclamo de los trabajadores a la Enacom de un subsidio para el plantel de trabajadores, mientras el proceso de licitación dé a conocer próximamente el nuevo responsable de la emisora.

Pronunciarse por la continuidad de la totalidad de los puestos de trabajo ante la licitación de la emisora.

 

Contacto: Cristian Henkel (1569053404)

 

Acerca de la visita de CFK a Tiempo Argentino y Radio América

Hoy los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América se enteraron de la noticia acerca de la posibilidad de que la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner visite sus redacciones, víctimas en los últimos días de ataques mafiosos que son de dominio público. La presencia de CFK, que mantuvo un larguísimo silencio sobre una lucha que lleva meses, no fue parte de una decisión de los trabajadores.

Hoy los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América se enteraron de la noticia acerca de la posibilidad de que la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner visite sus redacciones, víctimas en los últimos días de ataques mafiosos que son de dominio público. La presencia de CFK, que mantuvo un larguísimo silencio sobre una lucha que lleva meses, no fue parte de una decisión de los trabajadores.

Con su visita la ex mandataria pretende encubrir la responsabilidad que le cabe por haber cobijado política y económicamente al empresario Sergio Szpolski, vaciador del Grupo 23 y ex candidato por el FPV en Tigre. Cristina Kirchner no puede alegar siquiera una “traición” del empresario, pues ella pactó con él con total conciencia de que en su haber tenía el vaciamiento de varias empresas. Aun hoy no está esclarecida la denuncia de que su Gobierno fue cómplice de que los fondos entregados para pauta oficial sean desviados para financiar la campaña electoral del FPV en Tigre. 

 Tampoco podemos pasar por alto que la trama que está detrás del ataque artero a Tiempo Argentino involucra a elementos de los servicios de inteligencia, como Darío Richarte, que también integraron el personal político de su Gobierno. Vale recordar que Richarte ofició como abogado de Boudou y de otros miembros prominentes del kirchnerismo. El reciclaje de estos elementos al macrismo, que dejó hacer a la patota agresora, así como también la falta de respuestas del Ministerio de Trabajo a las justas demandas de los trabajadores, muestra los lazos de continuidad entre el gobierno actual y el pasado.

Los trabajadores de Tiempo Argentino sufrieron en carne propia el vaciamiento ejecutado por empresarios y funcionarios, pasados y presentes. 

Diferenciar entre víctimas y victimarios es la condición elemental de los trabajadores.

Solidaridad con los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio America. No al desalojo.

ASAMBLEA GENERAL DEL SIPREBA EN LA REDACCION DE TIEMPO Y AMERICA

Martes 13.30 hs – Aménabar 23

En la madrugada del lunes una patota de veinte personas encabezada por el empresario Martínez Rojas irrumpió violentamente en el edificio de Amenábar 23, agrediendo a los compañeros que estaban en la guardia y destruyendo parte de las instalaciones periodísticas y del galpón donde los trabajadores guardaban la ayuda solidaria recibida durante los meses de conflicto.

ASAMBLEA GENERAL DEL SIPREBA EN LA REDACCION DE TIEMPO Y AMERICA

Martes 13.30 hs – Aménabar 23

En la madrugada del lunes una patota de veinte personas encabezada por el empresario Martínez Rojas irrumpió violentamente en el edificio de Amenábar 23, agrediendo a los compañeros que estaban en la guardia y destruyendo parte de las instalaciones periodísticas y del galpón donde los trabajadores guardaban la ayuda solidaria recibida durante los meses de conflicto.

 Ante la complicidad de la Policía Federal, que asistía en silencio a la destrucción del lugar, los trabajadores decidieron ingresar y recuperar las instalaciones. En la mañana del lunes, decenas de medios participaron de la conferencia de prensa y una enorme cantidad de organizaciones sociales y políticas se acercaron al edificio para acercar la solidaridad. Incluso el Ministerio de Trabajo ha tenido que convocar una reunión con los representantes de los trabajadores para abordar lo sucedido.

 

 El episodio es resultado de una política de encubrimiento de los empresarios vaciadores por parte del gobierno nacional, que en más de siete meses de conflicto han incumplido con todas sus responsabilidades para con los trabajadores. Esto vale en primer lugar para la dupla kirchnerista Szpolzky-Garfunkel, y en segundo lugar para el pseudo empresario Martínez Rojas. La situación de vaciamiento empresario por parte del que fuera candidato a intendente de Tigre por el FPV, Sergio Szpolzky, ha sido avalada por el gobierno macrista en todos los meses que éste no atendió los reclamos de los trabajadores.

 Exigimos que el Estado Nacional de una respuesta inmediata a los trabajadores al respecto del usufructo del edificio y de los recursos necesarios para la salida y continuidad del diario realizado por ellos mismos, garantizando salarios igual a la canasta familiar.

 


Tiempo y América arrancaron una mesa de trabajo con el viceministro Sabor

Mientras los trabajadores de Tiempo están a punto de votar el consejo administrativo de su cooperativa Por Más Tiempo, la lucha ha conseguido abrir una grieta en la granítica negativa del ministerio de trabajo para buscar una salida al conflicto que ya lleva más de 4 meses con casi 80 días de ocupación de la redacción de Amenábar 23.

Mientras los trabajadores de Tiempo están a punto de votar el consejo administrativo de su cooperativa Por Más Tiempo, la lucha ha conseguido abrir una grieta en la granítica negativa del ministerio de trabajo para buscar una salida al conflicto que ya lleva más de 4 meses con casi 80 días de ocupación de la redacción de Amenábar 23.

 La movilización del 31 de marzo, que se tradujo en un corte de varias horas de la avenida Alem y confluyó con la movilización de los despedidos del propio ministerio, logró imponer una reunión ese mismo día que derivaría, luego, en el compromiso de abrir una mesa de trabajo con la participación de otros organismos estatales que están en condiciones de aportar algún instrumento para ofrecer un paliativo primero, una resolución a la deuda salarial luego y, de fondo, un acuerdo para la continuidad del medio en las condiciones cooperativas que ha impuesto la fuga de la patronal.

El vice ministro Ezequiel Sabor, que se avino finalmente a atender a los trabajadores intentó, de movida, clausurar el expediente y con ello la participación ministerial. En la primera reunión planteó que las posibilidades de la cartera estaban agotadas y que recomendaba a los trabajadores pedir la quiebra para explorar una salida a través de un síndico. La estrategia pretendía deslindar al ejecutivo y desviar el conflicto por la vía judicial contra una patronal plagada de irregularidades, testaferros y vericuetos contables.

La “quiebra sin red”, como la definieron los delegados, naufragó. El funcionario tuvo que recular de esa posición y también de la idea de que concedería, además, apenas una “última reunión”. Los trabajadores argumentaron que el ministerio ni siquiera había aplicado las multas a la patronal que están dentro de sus potestades y que los formalismos a la hora de evadir el otorgamiento de Repros se desmentían a partir de varios casos en los que este mismo ministerio creó mecanismos a través de subsidios y fideicomisos involucrando a otros organismos estatales. Fue el caso de, por ejemplo, los petroleros de la Patagonia.

 Así las cosas, el ministerio pareció asumir que, la tenacidad de la lucha se mantiene intacta y que los trabajadores comprenden a la perfección que la cooperativización del medio es parte de una misma estrategia que no deslindará, bajo ningún punto de vista, las responsabilidades de las patronales ni del Estado en el conflicto.

La defensa de una mesa de trabajo con las secretarías de medios apunta a concretar el reclamo de los trabajadores para que la pauta adeudada al Grupo 23 no sirva para financiar a los vaciadores sino al salario y las deudas con los trabajadores. Además, para discutir un plan que garantice la continuidad del medio y garantice la inhibición de todo intento de desalojo o corte de servicios.

La especie esgrimida públicamente por Hernán Lombardi de que, la pauta vendida por Szpolski al Banco Macro configura ahora un conflicto entre privados omite que, esa venta a futuro de deuda (facturing) se realizó con quitas de un 35% y aforos (seguros) de un 30% más. Por eso, la realidad es que, la operación, se realizó con un fuerte componente de riesgo (reconocido por las partes) que ahora, buscan deslindar a favor de los buitres de la “banca nacional”.

La lucha continúa. La viabilidad de la empresa recuperada dependerá en última instancia de la obtención de los reclamos frente al estado para evitar la autoexplotación de los trabajadores. Para eso el punto de partida es el respeto a rajatablas del carácter soberano de la combativa Asamblea de los trabajadores de Tiempo Argentino.

Alfonso V. y Randy S.

Delegados CI Tiempo Argentino

 

 

Radio América: “los K tuitean pero no exigen a Szpolski que solucione el tema”

Reportaje a Omar Rulli y Sergio Martín

El paro de Radio América -y de todo el Grupo 23, propiedad de los kirchneristas Sergio Szpolski y Matías Garfunkel- ya tiene tintes históricos: casi cuatro meses de conflicto y cien días de paro, la puesta en el aire en manos de los trabajadores y una discusión profunda acerca del rol del Estado, como “facilitador” empresarial primero y como vaciador en esta instancia.


 

Reportaje a Omar Rulli y Sergio Martín

El paro de Radio América -y de todo el Grupo 23, propiedad de los kirchneristas Sergio Szpolski y Matías Garfunkel- ya tiene tintes históricos: casi cuatro meses de conflicto y cien días de paro, la puesta en el aire en manos de los trabajadores y una discusión profunda acerca del rol del Estado, como “facilitador” empresarial primero y como vaciador en esta instancia.


 En medio de las discusiones y audiencias en el Ministerio de Trabajo, decididos a continuar la lucha hasta obtener lo que les deben y meditando la continuidad de sus labores en modo autogestivo, dos trabajadores de Radio América, Omar Rulli y Sergio Martín, analizan el conflicto y sus distintas aristas y agradecen el apoyo recibido de Néstor Pitrola.

 “El 18 de diciembre nos reunió Szpolski y nos ofreció pagar el aguinaldo sólo a los operadores. Nosotros le dijimos: a todos o a nadie. Fue bisagra, porque nunca pensó que íbamos a decir eso. Fuimos todos juntos, como una comisión interna única. Esto es histórico porque actuamos en conjunto, lo que incluso fue mal visto por el propio sindicato (SAL)”, dice Rulli.

El conflicto continuó: el 23 de diciembre fue el primer paro. Prometió pagar 2.500 pesos a cada trabajador y lo pagó, pero eso fue leído por los trabajadores como una extorsión. Prometió, además, pagar los sueldos en término, pero no cumplió. Así, el 8 de enero, un día después del plazo legal de pago, los trabajadores iniciaron un histórico paro que aún se mantiene.

Hay tres versiones que se manejan sobre el desembarco del que se dice nuevo dueño, Mariano Martínez Rojas: que viene a continuar el vaciamiento de Szpolski, que quería engancharse con inversores -al ver la deuda que había se habrían corrido- y la que ellos sostienen, que se vacíe la frecuencia y un empresario, que espera paciente y agazapado, se haga cargo de la frecuencia limpia y sin trabajadores.

-¿Es un desenlace en el que no tienen influencia los trabajadores?

-No. Szpolski reconoció hace un par de semanas que se le ganó la pulseada del tiempo de aguante. El dijo “a ver cuánto aguantan”, pero pasó ese lapso y seguimos. No sabemos cómo terminará, pero todo va empujando hacia la autogestión. Hay que ver si nos dan la frecuencia.

-¿Qué es lo que puede pasar con la licencia si se estira?

– En las últimas reuniones, el ministerio quiso sacarse de encima el expediente y mandarlo al Enacom, pero lo frenamos: el problema es laboral, no de frecuencias solamente. Una resolución de Enacom podría sacarle la licencia a Szpolski y nos deja solos en un edificio vacío. Lo que pedimos es que lo inviten y dio resultado porque vino una abogada y le pidieron un informe para que digan quién es el dueño de la radio, de la frecuencia, el domicilio, la masa societaria y todos los datos. Están comprometidos a traerlo el 28 de marzo. Y tenemos nueva audiencia el 4 de abril y ahí vamos a saber a quién le pedimos que pague.

-¿El no pago de salarios es causal de quita de licencia?

-No, el artículo 50 de la ley de Servicios Audiovisuales contempla retiros de licencia en caso de ‘abandono’, pero no habla de los trabajadores. Queremos que se la quiten y entre a concurso. El tema es quién nos garantizaría que nos la dieran.

-¿Qué evaluación hacen del rol del gobierno?

-Hasta enero y febrero, uno podía analizar que es una herencia K. Pero a esta altura, que el Ministerio de Trabajo no haya hecho nada y que Marcos Peña no nos atienda, muestra que algo hay detrás. Es que detrás de Szpolski están el “Coti” Nosiglia y mucha gente de la Side.

-Pasaron a encubrir a los vaciadores K…

-Y sí. No se comprometen con el tema para que algún empresario “amigo” tome la empresa vacía y lance una radio macrista -por ejemplo- con bombos y platillos.

-¿Y qué responsabilidad tiene el gobierno anterior?

-Toda. Te respaldan con tuits, como el “Cuervo” Larroque, pero ellos no lo llaman a Szpolski y le piden que cierre el tema. Y en el medio estamos nosotros, que nos tenemos que bancar que nos digan ñoquis K.

-¿Hay que exigir al Estado o no va más?

-Creo que sí, porque tienen respuestas para dar. Públicamente no van a responder, pero en cada aparición que hagan vamos a estar, hasta que haya una definición. A favor, tenemos un embargo sobre la pauta para que vaya a salarios. Aunque lo pueden apelar, refuerza nuestra posición y hay que aprovecharlo.

-¿Cómo ven la situación de los sindicatos? ¿Hay renovación?

Martín: Para la miércoles, salvo en Sipreba. Veo que por lo menos mueve el avispero, la SAL no existe para nada y los otros tampoco. Están integrados a la CGT de Moyano. Siempre pensé que deberíamos hacer un sindicato único de trabajadores de radio o de prensa: cuando fui afiliado de la SAL nos rajaron y nunca defendieron a nadie. Con Sipreba tengo una esperanza.

 

Rompamos el lock out. Todos con Tiempo y Radio América

Nos movilizamos por el salario y los puestos de trabajo

Los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América nos movilizaremos mañana, jueves 31-3, a las oficinas del Grupo 23 y al Ministerio de Trabajo en reclamo de las deudas salariales y por la defensa de los puestos de trabajo en riesgo.

Nos movilizamos por el salario y los puestos de trabajo

Los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América nos movilizaremos mañana, jueves 31-3, a las oficinas del Grupo 23 y al Ministerio de Trabajo en reclamo de las deudas salariales y por la defensa de los puestos de trabajo en riesgo.

Ya sumamos más de 50 días de permanencia en la redacción de Tiempo y 120 de paro en América sin que las autoridades nacionales hayan dado una mínima respuesta a nuestros planteos.

El Grupo 23, que comanda el dúo Szpolski-Garfunkel, resolvió vaciar ambas empresas y abandonarlas a su suerte. Esta decisión criminal, que pone en riesgo a 325 familias, no ha sido sancionada por ninguna autoridad, ni siquiera cuando apareció otro vaciador, Mariano Martínez Rojas, presunto comprador de las firmas. Nuestros insistentes reclamos ante el Ministerio de Trabajo no han sido escuchados.

Enfrentamos un lock out descarado, pero queremos trabajar. Por eso, tanto en Tiempo como en América, los trabajadores estamos ocupando los espacios que abandona la patronal.

Así es como salió una edición especial de Tiempo Argentino por el 24 de Marzo que agotó la tirada de 40 mil ejemplares. Y los compañeros de América realizaron la transmisión del partido de la Selección Nacional de fútbol de ayer. Las audiencias logradas son respaldos concretos a nuestras peleas que no pueden ser desoídos por los empresarios ni los funcionarios.

Por eso marchamos al Grupo 23, para reclamar por el cobro de nuestra deuda salarial que ya acumula prácticamente cuatro meses y medio. Y al Ministerio de Trabajo para que el ministro Jorge Triaca nos reciba y resuelva el otorgamiento de los Repro como medida de emergencia para paliar la situación personal de los trabajadores; para que la deuda por publicidad oficial impaga aún no vaya al bolsillo de los vaciadores sino que se use para pagar salarios y sostener los puestos de trabajo; y en ese sentido, para que el gobierno garantice el funcionamiento de los servicios básicos del edificio que ocupan Tiempo Argentino y Radio América.

Cuando hay decisión política, las cosas fluyen. Cuando no la hay, los trabajadores salimos a la calle a reclamarla.

En esta marcha, como en todas las anteriores, contamos con el respaldo del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y del resto de los compañeros de la prensa escrita, radial y televisiva, además del de otros gremios de la comunicación.

Convocamos a todos los sectores sociales, políticos y gremiales que nos acompañan desde diciembre en esta lucha a que nos respalden una vez más.

La cita es el jueves 31 de marzo:

12 hs: concentración en Perón y Av. Madero

13 hs: acto en las oficinas del Grupo 23 (Manuela Sáenz y Juana Manso)

14 hs: nos movilizamos al Ministerio de Trabajo (Alem 650)

Trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América

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Tiempo Argentino y el G23 con los cañones al Estado

A casi un mes de la supuesta compra de Radio América y Tiempo Argentino por parte del empresario correntino Mariano Martínez del Grupo M Deluxe los trabajadores de Tiempo no han recibido un peso de la deuda salarial que la empresa mantiene con sus empleados.

A casi un mes de la supuesta compra de Radio América y Tiempo Argentino por parte del empresario correntino Mariano Martínez del Grupo M Deluxe los trabajadores de Tiempo no han recibido un peso de la deuda salarial que la empresa mantiene con sus empleados. Por el contrario, la patronal nunca ha definido la nueva línea editorial y el plan comercial y súbitamente ha decidido dejar de imprimir el diario y, por ese motivo, hace ya 10 días que la redacción se encuentra bajo custodia de sus trabajadores que ven, cada vez con mayor nitidez, la intención de producir un vaciamiento de la empresa. 

 Radio América, por su parte, se encuentra de paro desde hace ya 40 días y los trabajadores han recibido apenas un pago en efectivo de $4000 a pesar de que la empresa firmara en el Ministerio de Trabajo un acuerdo de pago por toda la deuda. Martínez el 22 de enero había prometido resolver el asunto “a la brevedad”, saldando sus obligaciones con los empleados antes del 29 de febrero. Nada de de eso ha ocurrido. Por el contrario, al lock-out en Tiempo se le sumó el intento frustrado de quebrar la huelga de América ofreciendo a los operadores técnicos de la antena ubicada en Lugano el pago de sus salarios a cambio de desviar la señal a un estudio paralelo. Con enorme dignidad, los compañeros rechazaron la provocación e informaron a sus delegados impidiendo la maniobra. La operación de venta de la radio sigue en un limbo y a la espera de que el ENACOM la autorice. Para eso, la nueva patronal debería mostrar señales de solvencia financiera. La falta de pago de los salarios a 450 trabajadores van en un sentido contrario.

Frente a esta situación, y sin obtener una prueba fehaciente de que la supuesta  operación se hubiera realizado, la asamblea de los trabajadores de Tiempo Argentino, (que a pesar del desgaste y el hambre se mantiene firme y con un alta participación de sus trabajadores en las permanencias nocturnas y en la elaboración del boletín pormastimepo.com que ya editó más de 10 números), decidió re elaborar su estrategia orientándose abiertamente al poder político. 

Es que, además de lograr abrir en base a la lucha tenaz con paros y movilizaciones un expediente en el ministerio de trabajo y una serie de audiencias en las que ya se ha logrado que sean citados también Szpolski y Garfunkel y donde se ha planteado la necesidad de que el ministerio ofrezca un paliativo bajo el formato de Repro, se decidió exigir al gobierno que, en virtud de la continuidad jurídica del Estado informe sobre las deudas por pauta que mantiene con el G23, reclamar una reunión y exigir el bloqueo de los pagos por parte de Jefatura de Gobierno y los otros organismos a los presuntos vaciadores y generar los instrumentos necesarios para que los trabajadores sean quienes controlen ese flujo de fondos que privilegien el pago de los salarios adeudados por un lado y la continuidad de las fuentes de trabajo por el otro. Por eso marcharemos el viernes 19 al Ministerio de Trabajo de Alem para ser atendidos por Triaca y participar del paro nacional del 24 y la movilización a plaza de mayo para exigir una audiencia con Marcos peña.

Además, ese mismo planteo será llevado bajo el formato de un proyecto de declaración a los bloques de diputados del Congreso Nacional que servirá para multiplicar el inmenso apoyo político logrado o, en su defecto, poner blanco sobre negro entre la demagogia y el apoyo real a los trabajadores.

Mientras tanto, el empresario kirchnerista y candidato intendente por esa fuerza, Sergio Szpolski continúa con su política de desguace del G23 habiendo vendido parte de sus acciones del canal de noticias CN23, el diario gratuito El Argentino y la radio Vorterix al grupo Indalo por un lado y abandonando a su suerte a los trabajadores de las revistas (7D, Cielos Argentinos, Forbes etc.) y a los zonales de El Argentino a quienes les adeuda desde noviembre y cuyo conflicto pretende clausurar con ofertas que no llegan al 10% de las indemnizaciones legales.

Esta gran lucha tuvo como punto de partida una definición clave de los trabajadores: despegarse de la idea de que se trata de una disputa ideológica del kirchnerismo y el gobierno alrededor del planteo patronal de la “pluralidad de voces” (libertad de empresa) para orientarse abiertamente al eje de que lo que está en juego es una lucha gremial y la defensa de los puestos de trabajo de 800 familias de trabajadores y, en definitiva, la libertad de expresión de los trabajadores que una y otra vez es avasallada por las patronales de uno y otro pelaje. Entre los trabajadores conviven variadas ideologías políticas, principalmente del kirchnerismo y la izquierda. Las mismas serán puestas a prueba en la experiencia colectiva de la lucha. Hay un punto claro de unidad, de un lado están las patronales vaciadoras y el Estado, del otro, los trabajadores y su inmensa lucha.

Alfonso Villalobos

 

Delegado CI Tiempo Argentino

Una enorme lucha de los trabajadores de prensa

Ante el vaciamiento del Grupo 23 y el paro de los trabajadores —que, en el caso de radio América, ha pasado el mes y, en el caso de Tiempo Argentino, llevó a la permanencia de sus trabajadores en la redacción a la espera de la audiencia del miércoles en el ministerio de Trabajo— desde la Naranja de Prensa entrevistamos a Randy Stagnaro, uno de los delegados de TA y a Martín Cangini, delegado de América.

Ante el vaciamiento del Grupo 23 y el paro de los trabajadores —que, en el caso de radio América, ha pasado el mes y, en el caso de Tiempo Argentino, llevó a la permanencia de sus trabajadores en la redacción a la espera de la audiencia del miércoles en el ministerio de Trabajo— desde la Naranja de Prensa entrevistamos a Randy Stagnaro, uno de los delegados de TA y a Martín Cangini, delegado de América.

 

—Randy, contanos cuál es la situación actual del conflicto.

El conflicto se caracteriza por la fortaleza de sus trabajadores ante el vaciamiento patronal de Szpolski, Garfunkel y Mariano Martínez que, a la que a la falta de pago de las deudas salariales, se le agregó ahora la decisión de no imprimir el diario. Ante esa provocación, los trabajadores resolvimos una permanencia en la redacción con el objetivo de preservar los puestos de trabajo, durante la cual realizaremos diversas actividades de agitación y difusión del conflicto, como festivales, mateadas con personalidades de distintos ámbitos, tardes con la familia y la elaboración de un boletín de lucha (ver agenda completa en @pormastiempo).

 Por otro lado, decimos que Mariano Martínez, que aparece como nuevo dueño de Tiempo, es la continuación del vaciamiento del dúo Szpolski-Garfunkel. En ese sentido, los trabajadores de las demás empresas del Grupo se mantienen firmes, como los de las revistas 7 Días y Cielos Argentinos o las ediciones zonales del diario gratuito El Argentino. 

 —¿Cuál es el impacto de la lucha de ustedes en el resto del gremio y cuál es el rol que cumple el Sipreba?

 —El impacto en el gremio es muy fuerte y ha sido vital para que el conflicto trascendiera a la población, ya que ha permitido romper el bloqueo informativo que ejecutan las patronales sobre los conflictos laborales en nuestra actividad. El Sipreba acompaña en todas nuestras luchas y ante la permanencia en Tiempo y el paro en América está planteada la convocatoria a todo el gremio de prensa a la pelea porque se ve una creciente ofensiva contra los trabajadores por parte de muchas patronales del gremio.

 —¿Y qué perspectiva hay de salida y resolución del conflicto?

 —Ante el cuadro de vaciamiento empresario, la asamblea de Tiempo votó ayer mandatar a la Comisión Interna para que plantee la exigencia al Estado de que se haga responsable. Concretamente, que la deuda de publicidad oficial no se la pague a los vaciadores y sí a los trabajadores con salarios impagos.

 Mientras tanto, impulsamos la intervención del Ministerio de Trabajo para que dé solución al conflicto gremial. Este miércoles 10 tendremos una nueva audiencia. Les pedimos a todos los sectores sociales y políticos que nos acompañen en esa jornada: miércoles 10, desde las 15, en Callao y Bartolomé Mitre. 

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ENTREVISTA A MARTÍN CANGINI


—Martín, contanos cuál es la situación actual del conflicto.

—Lo último es que 36 compañeros recibieron al menos 4.000 pesos de adelanto de lo acordado en el Ministerio de Trabajo. Ese acuerdo decía que el viernes 5 nos tenían que pagar 8 mil pesos de toda la deuda, que incluye diciembre, enero y aguinaldo. Todo eso se consolida y se paga en cuatro partes: 8.000 el viernes, 10.000 el jueves 11, 12.000 la otra semana y una cuota final -según lo que cobra cada quién- el último día de febrero. 

El viernes 5, teóricamente, habían depositado pero no apareció la plata, entonces hicimos llamadas a Martínez y su abogada, le advertimos de esto y de que se agravaba la situación, nos reunimos con ellos personalmente, y nos dijeron que esa plata iba a estar acreditada entre miércoles y jueves. En compensación nos dieron esos 4 mil en efectivo para los 120 trabajadores de la radio. Pese a esto, continuamos de paro y al aire sigue habiendo un tono. Según lo acordado, iremos levantando progresivamente la medida cuando veamos que van cumpliendo las primeras cuotas, así que calculamos que seguiremos 10 días más de paro, en principio.

—¿Cuál es el impacto de la lucha de ustedes en el resto del gremio y cuál es el rol que cumple el Sipreba?

—El conflicto del Grupo 23 atraviesa por completo al gremio de prensa y creo que es el conflicto más importante de la historia de los trabajadores de prensa por la magnitud y la cantidad de gente: somos 800 familias que nos quedamos sin laburo, sin salarios y demás situaciones personales desesperantes. El gremio va a quedar marcado de por vida con este conflicto de forma positiva, porque Sipreba es el único sindicato que se hizo cargo de sus afiliados: no solo desde lo económico, sino desde lo organizativo, lo sindical, lo legal y lo afectivo. Hemos organizado un comedor popular todos los días en Radio América, juntadas de alimentos, pañales, leche, movilizaciones al ministerio. Todo organizado por un sindicato que se cargó la batalla al hombro. A diferencia de esto, el Sindicato Argentino de Locutores nos jugó en contra, pidió nuestra cabeza en el Ministerio y que no nos recibieran; lo que provocó que muchos locutores los repudiaran afiliándose a Sipreba.

—¿Y qué perspectiva hay de salida y resolución del conflicto?

—La única resolución posible es que Mariano Martínez Rojas cumpla con los pagos acordados en el Ministerio. Si paga como corresponde, se habrá generado confianza y podremos arrancar bien en marzo como él dice que pretende. Creemos que saldremos bien parados, pero no somos tontos: (Sergio) Szpolski hizo un vaciamiento, a este hombre no lo conocemos y todo dependerá de que cumplan su promesa de pago y normalización. 

La solidaridad y hermanamiento que tuvimos con Tiempo Argentino fue muy grande, incluso logramos colarlos en una audiencia de Radio América con la patronal en el Ministerio de Trabajo, para tratar de destrabar su situación. Creo que vamos a salir muy bien parados, hubo dos eventos que cambiaron el humor y fortalecieron a la gente: la olla popular y el festival de Parque Centenario con 25 mil personas. Si bien no sabemos a dónde apuntan estos nuevos dueños, esa es nuestra expectativa.

Tiempo Argentino y Radio América: Una salida parcial fruto de la inmensa lucha del gremio de prensa

PAREMOS EL DESGUACE DEL G23, PAGO DE LOS SALARIOS, DEFENSA DE LOS PUESTOS DE TRABAJO

PAREMOS EL DESGUACE DEL G23, PAGO DE LOS SALARIOS, DEFENSA DE LOS PUESTOS DE TRABAJO

A medio día del viernes 22/01 se supo que, finalmente, la patronal vaciadora de Sergio Szpolski y Matías Garfunkel habrían vendido el 100% de las acciones de BALKBRUG S.A . (Tiempo Argentino) y DESUP S.A. (Radio América) al grupo inversor M – Deluxe. Se trata de una compañía correntina ajena a la industria de medios que se desempeña en el mundo del espectáculo y como un fondo de inversión con capitales norteamericanos.

El protagonismo de la lucha

 A la hora de informar la operación, el propio Sergio Szpolski reconoció a los delegados que su intención inicial era la de capitanear una salida propia (incluso a costa de seguir hambreando a los trabajadores), pero que las dificultades financieras y, fundamentalmente,  el estado público del conflicto —resultado de la intensidad de la lucha— lo obligaron a deshacerse de ambos medios en las condiciones existentes.

 Es que los trabajadores de Radio América cumplieron su 15° día de paro mientras que el conjunto de los medios del G23 vienen desarrollando un plan de lucha desde hace ya casi dos meses. En el caso de Tiempo Argentino, por ejemplo, con quites de firmas, paros 6 y 24 hs y estado de asamblea permanente con afectación de tareas.

Desde las primeras señales de vaciamiento, cuando la patronal no depositó los salarios de noviembre a las ediciones zonales del diario gratuito El Argentino (Córdoba, Rosario, Mar del Plata, GBA Sur y GBA norte) se dio inicio a un plan de lucha conjunto de los medios de todo el G23 acompañado desde el primer momento por el nuevo sindicato de los trabajadores de prensa, el Sipreba. En un mes se sucedieron tres movilizaciones al Ministerio de Trabajo y a las oficinas de la compañía, actos, colectas y ollas populares.

Ese estado de la movilización puso el conflicto en el centro del debate político y acorraló a la patronal vaciadora que, al mismo tiempo que expuso una supuesta crisis interna en su directorio, se negó a dar respuesta con su propio patrimonio al incumplimiento en el pago del aguinaldo y el sueldo de diciembre en la mayoría de las empresas del grupo

Esta lucha del G23, que sigue en curso, ha ganado un inmenso apoyo dentro del gremio y a escala de la población en general. En sólo tres semanas el fondo de huelga reunió más de 100 mil pesos a través de donaciones directas, colectas en las plazas y en las redacciones (en Clarín se juntaron más de 7 mil pesos y en la TV. Pública 8500). Los trabajadores de prensa saben que todas las patronales preparan un ajuste en regla y esta batalla, por lo tanto, es estratégica.

Los más de 800 trabajadores distribuidos en alrededor de 10 medios gráficos, digitales, radiales y televisivos dieron sobradas muestras de organización y disposición a la lucha. El cuerpo de delegados independiente de la patronal —parte sustancial de la construcción del Sipreba y del proceso de unificación de los trabajadores de prensa con una marcada orientación de independencia política con las patronales— actuó en todo momento en forma coordinada y unificada.

Macrismo, kirchnerismo e independencia política

El Ministerio de Trabajo hizo oídos sordos a los reclamos de los trabajadores con la idea de dejar que la empresa se derrumbara por su propio peso como parte de un ajuste de cuentas con el kirchnerismo. Recién comprometió una intervención a partir de la decidida y masiva movilización de todo el gremio el miércoles 20/01, a partir de la cual intimó a la empresa a comparecer en una audiencia para la semana próxima.

El kirchnerismo que, además de financiar durante un lustro a la patronal vaciadora, llevó como candidato a intendente de Tigre al propio Sergio Szpolski, dio un apoyo formal al conflicto a través de su bloque de diputados pero sin aportar al fondo de huelga (actitud distinta a la de la base K en las colectas callejeras) y limitando el reclamo a un cuarto de los trabajadores a través de la consigna “No al cierre de Tiempo Argentino” e intentando colocarla en la órbita de la disputa ideológica entre el kirchnerismo y el nuevo gobierno de la mano de La Cámpora y 678. Los rumores de una salida por la vía de una asociación entre la camarilla kirchnerista y un empresario afín se habrían visto desmentidos por la realidad. En todo momento los trabajadores, sin rechazar los apoyos de donde vinieran, actuaron con la conciencia de que la lucha es un conflicto gremial del conjunto del G23 y que, en este escenario, asociarla a una “epopeya camporista” iba a actuar más como un lastre que como un impulso.

El operativo rescate, según las primeras percepciones, vendría de la mano de la “liga de los gobernadores” del PJ que estarían buscando una plataforma de medios independiente de la camarilla K.

Salida parcial, la lucha continúa

La nueva patronal asumió el compromiso verbal (el martes lo formalizaría) de resolver la deuda salarial en cuatro pagos semanales y de mantener los puestos de trabajo. Además, aseguraron tener un plan de inversión (basado en ganancias futuras) para normalizar la empresa y ampliar la tirada y distribución al interior del país.

La operación de traspaso de la licencia de radio América todavía debe ser homologada por los organismos del Estado. Los trabajadores se encuentran en estado de alerta y movilización a la espera del cumplimiento de los compromisos, la confirmación oficial de la operación y la garantía del respeto de las conquistas obtenidas durante 6 años de intensa actividad gremial. El paro en radio América continúa hasta tanto se depositen efectivamente los salarios.

Por otro lado, la venta de dos de los principales medios del G23 abre definitivamente una política de desguace del G23. La patronal ya ha planteado la supuesta venta de El Argentino sin informar el comprador, el cierre de los zonales y posiblemente de la revista 7 días y Cielos Argentinos, comprometiendo cerca de 50 puestos de trabajo. Esta planteada la continuidad de la lucha por el pago de los salarios adeudados, contra el vaciamiento y el desguace y por la defensa incondicional de los puestos de trabajo en todo el gremio de prensa. Esta semana serán días decisivos para el destino de la lucha. El Estado debe intervenir sobre los activos del G23 y el patrimonio personal de los miembros del directorio para garantizar los derechos de los trabajadores.

El próximo domingo se realizará en Parque Centenario un masivo festival solidario con prestigiosas bandas, se profundizarán las medidas y se mantendrá el fondo de huelga en todo el gremio de prensa.

Tanto el gobierno como todo el movimiento obrero deben tomar nota de esta gran lucha y de la respuesta decidida de los trabajadores de prensa. Los unos como una señal de que el ajuste no pasará con facilidad, los otros para confirmar, una vez más, que la lucha siempre garpa.

 

La Naranja de Prensa