Justicia por Lucía: la movilización del Sipreba

El Paro Nacional de Mujeres está calando profundamente en todas las redacciones en el marco de importantes luchas en el gremio de prensa. La semana pasada hubo un fuerte paro en Infobae por el despido de una compañera. En Página 12 fueron al paro de 24 horas en reclamo de la reapertura de las paritarias y en Télam se realizó una gran actividad en la puerta de la agencia en reclamo del funcionamiento del comedor de la empresa. 

El Paro Nacional de Mujeres está calando profundamente en todas las redacciones en el marco de importantes luchas en el gremio de prensa. La semana pasada hubo un fuerte paro en Infobae por el despido de una compañera. En Página 12 fueron al paro de 24 horas en reclamo de la reapertura de las paritarias y en Télam se realizó una gran actividad en la puerta de la agencia en reclamo del funcionamiento del comedor de la empresa. 

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires, a través de la Secretaría de Mujeres y Género, participó de la reunión donde 300 compañeras de distintos gremios y actividades resolvieron la convocatoria a la jornada de protesta del 19. El Sipreba promueve el cese de tareas de una hora y la participación en la marcha.

El reclamo fue tomado inmediatamente por los compañeros de Perfil para una foto extraordinaria reclamando “Justicia por Lucía”. Esta imagen de enorme impacto mediático fue la campana de largada de una gran iniciativa colectiva desplegada hora tras hora en todas las empresas periodísticas.

La asamblea de trabajadores de Atlántida-Televisa sacó una declaración de apoyo a la medida de lucha con una fuerte delimitación ideológica del contenido de las publicaciones (Gente, Para Tí, Billiken, Paparazzi, etc.) que esa editorial imprime.

En esas horas, también, la comisión interna de Télam —que viene librando una lucha importante por reclamos en la agencia— convocó al paro de 13 a 14 hs promoviendo una concentración en la puerta de la empresa. También pararán los trabajadores de Tiempo Argentino.

  

En Clarín, la principal empresa del gremio, una asamblea masiva resolvió salir a la calle con el cese de tareas al mediodía.

En El Cronista habrá dos medidas de lucha, al mediodía y a la noche, adecuadas al funcionamiento que tienen sus trabajadores.

 En revista Pronto, también, se hará paro a partir de las 15. En Perfil, los compañeros volverán a convocarse a partir de las 16 y se producirá una fuerte concurrencia a la Plaza de Mayo. En Ámbito Financiero y Revista Veintitrés se hará asamblea durante la jornada.

 En los canales también se está desplegando una intensa actividad para la convocatoria del miércoles. En Canal 13/TN sus delegados están desplegando una gran actividad a través de imágenes de los trabajadores del canal con el reclamo de #NiUnaMenos. En Telefé los compañeros decidieron extender de 15 a 16 su asamblea solidaria. En la TV Pública, la comisión interna está desplegando una gran agitación con el reclamo de Justicia por Lucía.

 En Radio Nacional el Sipreba y Atrana convocan al mediodía a salir de la emisora de 13 a 14 y, luego, a la concentración al Obelisco.

El “Paro de Mujeres” encarna una reivindicación colectiva de todo el gremio de prensa. Hora tras hora, los trabajadores de todas las empresas periodísticas se suman a la jornada de lucha.

 

Los desafíos de la lucha de Tiempo Argentino

La inmensa lucha de los trabajadores de Tiempo Argentino, que ya lleva más de ocho meses sin obtener respuesta del gobierno, la justicia y la patronal de Szpolski-Garfunkel, ha encontrado una vía de continuidad por el lado de la recuperación de la empresa y su puesta en funcionamiento por parte de sus trabajadores. Hace más de cuatro meses que la Asamblea optó por tomar el camino de crear una cooperativa y editar un diario semanal en papel; hace un mes que funciona el portal de noticias y ya salió una edición de la revista trimestral T.

Lo conquistado hasta ahora es resultado de la lucha de los trabajadores que, a pesar de la férrea resistencia patronal y la complicidad del Ministerio de Trabajo macrista con el grupo empresario kirchnerista, han generado recursos en forma directa, han creado una sólida organización del lugar de trabajo y han defendido las instalaciones mediante la acción directa.

Así, se han ganado la simpatía de un sector de la población que compra las publicaciones para apoyar una experiencia de lucha contra el ajuste y se ve atraída por la idea de un diario editado por sus propios trabajadores sin injerencia patronal. Los lectores tradicionales se han mantenido y se han sumado nuevos que aspiran a una publicación independiente y opositora y que está probada en la lucha real contra el ajuste.

El objetivo de mediano plazo pasa por igualar los ingresos de los compañeros con los salarios de convenio y avanzar en la garantía de otros beneficios propios del gremio. De ese modo, no solo se lograría resolver gran parte de la situación económica de más de 100 trabajadores sino que, además, se sostendría la unidad estratégica con el resto del gremio de prensa que, con el SiPreBA a la cabeza, ha apoyado la lucha de Tiempo Argentino y del resto de los trabajadores del Grupo 23 desde el primer momento, con independencia de la orientación política de las diversas patronales. En ese sentido, la meta del salario de convenio respalda la lucha contra la rebaja salarial que sostienen los trabajadores de prensa.

Superada la etapa inicial de organización para sacar el diario, los trabajadores enfrentan nuevos desafíos. En primer lugar, la crisis económica golpea a todas las ramas de la producción y con más fuerza a sus eslabones más débiles, como las cooperativas de trabajo y las recuperadas.

Por eso, la unidad de los compañeros de Tiempo Argentino con el gremio de prensa a través de sus delegados y representantes en el SiPreBA debe ser defendida a rajatabla porque le da un contenido de clase a la pelea y supera toda ilusión empresarial. Es el antídoto para evitar que la salida a la crisis sea el autoajuste por la vía de la reducción o postergación del pago de los ingresos de los trabajadores, el incremento de los costos de financiamiento y la caída de las inversiones.

En ese sentido, el programa que levantaron los trabajadores de Tiempo antes de la conformación de la cooperativa sigue vigente: reclamo al Estado para que financie los puestos de trabajo recuperados por los trabajadores y le dé capital de trabajo a la cooperativa. La plata está: son los millones de la pauta publicitaria nacional que el gobierno aun no había pagado y que ahora nos enteramos que está saldando, incluso licuándole las deudas a Szpolski y los demás empresarios vaciadores.

Del mismo modo, los fondos destinados a las cooperativas deben ser otorgados sin las trabas burocráticas que el Ministerio de Trabajo impone y que sólo buscan postergar su aplicación. En el mundo de las cooperativas circulan decenas de historias acerca de los retrasos en el cobro de estos subsidios y sobre la discrecionalidad de las autoridades a la hora de entregarlos.

La Asamblea de trabajadores, el órgano soberano de la cooperativa, debe asumir la tarea de deliberar cada paso de esta pelea estratégica. Otros grupos de compañeros están siguiendo el camino ya recorrido por los trabajadores de Tiempo, y pasan a recuperar las empresas vaciadas por sus dueños.

Un capítulo especial es el del debate permanente de los contenidos editoriales: la libertad de expresión de los periodistas sólo se sostendrá en base a una plena independencia política de la cooperativa respecto del kirchnerismo.

La creación de un reglamento interno de funcionamiento será la oportunidad para discutir a fondo cómo debe funcionar una empresa sin patrones pero que, a la vez, genera contenidos de orden político. La orientación editorial, más allá de las consideraciones prácticas cotidianas, debe surgir del debate colectivo de sus trabajadores que son quienes, en última instancia, capitalizan la “empresa” a través de su lucha. Estos son, a nuestro entender, los grandes desafíos gremiales, periodísticos y políticos de esta gran experiencia de lucha.

 

Acerca de la visita de CFK a Tiempo Argentino y Radio América

Hoy los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América se enteraron de la noticia acerca de la posibilidad de que la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner visite sus redacciones, víctimas en los últimos días de ataques mafiosos que son de dominio público. La presencia de CFK, que mantuvo un larguísimo silencio sobre una lucha que lleva meses, no fue parte de una decisión de los trabajadores.

Hoy los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América se enteraron de la noticia acerca de la posibilidad de que la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner visite sus redacciones, víctimas en los últimos días de ataques mafiosos que son de dominio público. La presencia de CFK, que mantuvo un larguísimo silencio sobre una lucha que lleva meses, no fue parte de una decisión de los trabajadores.

Con su visita la ex mandataria pretende encubrir la responsabilidad que le cabe por haber cobijado política y económicamente al empresario Sergio Szpolski, vaciador del Grupo 23 y ex candidato por el FPV en Tigre. Cristina Kirchner no puede alegar siquiera una “traición” del empresario, pues ella pactó con él con total conciencia de que en su haber tenía el vaciamiento de varias empresas. Aun hoy no está esclarecida la denuncia de que su Gobierno fue cómplice de que los fondos entregados para pauta oficial sean desviados para financiar la campaña electoral del FPV en Tigre. 

 Tampoco podemos pasar por alto que la trama que está detrás del ataque artero a Tiempo Argentino involucra a elementos de los servicios de inteligencia, como Darío Richarte, que también integraron el personal político de su Gobierno. Vale recordar que Richarte ofició como abogado de Boudou y de otros miembros prominentes del kirchnerismo. El reciclaje de estos elementos al macrismo, que dejó hacer a la patota agresora, así como también la falta de respuestas del Ministerio de Trabajo a las justas demandas de los trabajadores, muestra los lazos de continuidad entre el gobierno actual y el pasado.

Los trabajadores de Tiempo Argentino sufrieron en carne propia el vaciamiento ejecutado por empresarios y funcionarios, pasados y presentes. 

Diferenciar entre víctimas y victimarios es la condición elemental de los trabajadores.

Solidaridad con los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio America. No al desalojo.

ASAMBLEA GENERAL DEL SIPREBA EN LA REDACCION DE TIEMPO Y AMERICA

Martes 13.30 hs – Aménabar 23

En la madrugada del lunes una patota de veinte personas encabezada por el empresario Martínez Rojas irrumpió violentamente en el edificio de Amenábar 23, agrediendo a los compañeros que estaban en la guardia y destruyendo parte de las instalaciones periodísticas y del galpón donde los trabajadores guardaban la ayuda solidaria recibida durante los meses de conflicto.

ASAMBLEA GENERAL DEL SIPREBA EN LA REDACCION DE TIEMPO Y AMERICA

Martes 13.30 hs – Aménabar 23

En la madrugada del lunes una patota de veinte personas encabezada por el empresario Martínez Rojas irrumpió violentamente en el edificio de Amenábar 23, agrediendo a los compañeros que estaban en la guardia y destruyendo parte de las instalaciones periodísticas y del galpón donde los trabajadores guardaban la ayuda solidaria recibida durante los meses de conflicto.

 Ante la complicidad de la Policía Federal, que asistía en silencio a la destrucción del lugar, los trabajadores decidieron ingresar y recuperar las instalaciones. En la mañana del lunes, decenas de medios participaron de la conferencia de prensa y una enorme cantidad de organizaciones sociales y políticas se acercaron al edificio para acercar la solidaridad. Incluso el Ministerio de Trabajo ha tenido que convocar una reunión con los representantes de los trabajadores para abordar lo sucedido.

 

 El episodio es resultado de una política de encubrimiento de los empresarios vaciadores por parte del gobierno nacional, que en más de siete meses de conflicto han incumplido con todas sus responsabilidades para con los trabajadores. Esto vale en primer lugar para la dupla kirchnerista Szpolzky-Garfunkel, y en segundo lugar para el pseudo empresario Martínez Rojas. La situación de vaciamiento empresario por parte del que fuera candidato a intendente de Tigre por el FPV, Sergio Szpolzky, ha sido avalada por el gobierno macrista en todos los meses que éste no atendió los reclamos de los trabajadores.

 Exigimos que el Estado Nacional de una respuesta inmediata a los trabajadores al respecto del usufructo del edificio y de los recursos necesarios para la salida y continuidad del diario realizado por ellos mismos, garantizando salarios igual a la canasta familiar.

 


El domingo vuelve Tiempo a los kioscos

Compartimos comunicado de los trabajadores de Tiempo Argentino

Más de 100 trabajadores de prensa conformaron anoche la cooperativa Por más Tiempo, que volverá a editar el diario Tiempo Argentino. Será el único diario cooperativo de la Ciudad y el más grande del país.

Compartimos comunicado de los trabajadores de Tiempo Argentino

Más de 100 trabajadores de prensa conformaron anoche la cooperativa Por más Tiempo, que volverá a editar el diario Tiempo Argentino. Será el único diario cooperativo de la Ciudad y el más grande del país.

A partir del próximo 24 de abril, Tiempo se venderá todos los domingos en los kioscos del área metropolitana. Además, editará todos los días un diario web.

Detrás del diario no hay grupos empresarios, partidos políticos ni gobiernos: hay periodistas, fotógrafos, diseñadores y otros trabajadores que decidieron defender el diario y sus puestos laborales.

Autoridades 

Presidente: Javier Borelli

Secretario: Randy Stagnaro

Tesorera: Malena Winer

Vocales: Alejandro Wall, Julia Izumi, Adrián Murano y Martín Piqué 

Tiempo y América arrancaron una mesa de trabajo con el viceministro Sabor

Mientras los trabajadores de Tiempo están a punto de votar el consejo administrativo de su cooperativa Por Más Tiempo, la lucha ha conseguido abrir una grieta en la granítica negativa del ministerio de trabajo para buscar una salida al conflicto que ya lleva más de 4 meses con casi 80 días de ocupación de la redacción de Amenábar 23.

Mientras los trabajadores de Tiempo están a punto de votar el consejo administrativo de su cooperativa Por Más Tiempo, la lucha ha conseguido abrir una grieta en la granítica negativa del ministerio de trabajo para buscar una salida al conflicto que ya lleva más de 4 meses con casi 80 días de ocupación de la redacción de Amenábar 23.

 La movilización del 31 de marzo, que se tradujo en un corte de varias horas de la avenida Alem y confluyó con la movilización de los despedidos del propio ministerio, logró imponer una reunión ese mismo día que derivaría, luego, en el compromiso de abrir una mesa de trabajo con la participación de otros organismos estatales que están en condiciones de aportar algún instrumento para ofrecer un paliativo primero, una resolución a la deuda salarial luego y, de fondo, un acuerdo para la continuidad del medio en las condiciones cooperativas que ha impuesto la fuga de la patronal.

El vice ministro Ezequiel Sabor, que se avino finalmente a atender a los trabajadores intentó, de movida, clausurar el expediente y con ello la participación ministerial. En la primera reunión planteó que las posibilidades de la cartera estaban agotadas y que recomendaba a los trabajadores pedir la quiebra para explorar una salida a través de un síndico. La estrategia pretendía deslindar al ejecutivo y desviar el conflicto por la vía judicial contra una patronal plagada de irregularidades, testaferros y vericuetos contables.

La “quiebra sin red”, como la definieron los delegados, naufragó. El funcionario tuvo que recular de esa posición y también de la idea de que concedería, además, apenas una “última reunión”. Los trabajadores argumentaron que el ministerio ni siquiera había aplicado las multas a la patronal que están dentro de sus potestades y que los formalismos a la hora de evadir el otorgamiento de Repros se desmentían a partir de varios casos en los que este mismo ministerio creó mecanismos a través de subsidios y fideicomisos involucrando a otros organismos estatales. Fue el caso de, por ejemplo, los petroleros de la Patagonia.

 Así las cosas, el ministerio pareció asumir que, la tenacidad de la lucha se mantiene intacta y que los trabajadores comprenden a la perfección que la cooperativización del medio es parte de una misma estrategia que no deslindará, bajo ningún punto de vista, las responsabilidades de las patronales ni del Estado en el conflicto.

La defensa de una mesa de trabajo con las secretarías de medios apunta a concretar el reclamo de los trabajadores para que la pauta adeudada al Grupo 23 no sirva para financiar a los vaciadores sino al salario y las deudas con los trabajadores. Además, para discutir un plan que garantice la continuidad del medio y garantice la inhibición de todo intento de desalojo o corte de servicios.

La especie esgrimida públicamente por Hernán Lombardi de que, la pauta vendida por Szpolski al Banco Macro configura ahora un conflicto entre privados omite que, esa venta a futuro de deuda (facturing) se realizó con quitas de un 35% y aforos (seguros) de un 30% más. Por eso, la realidad es que, la operación, se realizó con un fuerte componente de riesgo (reconocido por las partes) que ahora, buscan deslindar a favor de los buitres de la “banca nacional”.

La lucha continúa. La viabilidad de la empresa recuperada dependerá en última instancia de la obtención de los reclamos frente al estado para evitar la autoexplotación de los trabajadores. Para eso el punto de partida es el respeto a rajatablas del carácter soberano de la combativa Asamblea de los trabajadores de Tiempo Argentino.

Alfonso V. y Randy S.

Delegados CI Tiempo Argentino

 

 

La lucha de Tiempo Argentino entra en una nueva etapa

Por Randy Stagnaro (@randystagnaro) y Alfonso Villalobos (@alfondevil), delegados de Tiempo Argentino

 Los trabajadores del diario Tiempo Argentino resolvieron el pasado 1 de abril constituir una cooperativa de trabajo con la cual empezar a sacar el diario y otros productos. La decisión llegó después de cuatro meses de lucha, dos de ellos con la redacción tomada. Su constitución es una consecuencia de la perseverancia de una lucha ejemplar.

 La cooperativa, que se llamará Por Más Tiempo, será constituida formalmente el próximo martes 19 de abril en una asamblea a realizarse en la redacción de Amenábar 23 donde se elegirá por voto directo su Consejo Administrativo.


Por Randy Stagnaro (@randystagnaro) y Alfonso Villalobos (@alfondevil), delegados de Tiempo Argentino

 Los trabajadores del diario Tiempo Argentino resolvieron el pasado 1 de abril constituir una cooperativa de trabajo con la cual empezar a sacar el diario y otros productos. La decisión llegó después de cuatro meses de lucha, dos de ellos con la redacción tomada. Su constitución es una consecuencia de la perseverancia de una lucha ejemplar.

 La cooperativa, que se llamará Por Más Tiempo, será constituida formalmente el próximo martes 19 de abril en una asamblea a realizarse en la redacción de Amenábar 23 donde se elegirá por voto directo su Consejo Administrativo.


La cooperativa es el resultado de la impasse en la que se encuentra el conflicto. Los trabajadores no han logrado que la empresa pague ni que las autoridades nacionales intervengan. Sin embargo, ni una ni las otras han logrado que los trabajadores se dispersen y se vayan a sus casas hambreados.

Para los compañeros de Tiempo, la cooperativa tiene dos sentidos que son complementarios: de un lado, renueva las energías para continuar la lucha por las reivindicaciones pendientes; del otro, aparece como una salida laboral concreta.

La cooperativa nace con buena parte del personal presente y organizado en torno de los reclamos por la deuda salarial y la preservación de los puestos de trabajo vía el pago de Repro, la derivación de la deuda por pauta nacional hacia los trabajadores y que no vaya a los bolsillos de los vaciadores, y los embargos preventivos de esos fondos, además de las demandas penales por la caída de la cobertura de salud y el robo de los aportes previsionales. Es decir, existe un programa de acción frente al Estado que le cubre las espaldas a la empresa de Szpolski, Garfunkel, Darío Richarte y Javier Fernández.

La constitución de la cooperativa agregará, en realidad, un nuevo campo de lucha para los trabajadores de Tiempo, los que ahora deberán sumar nuevos reclamos al Estado para que éste sostenga el emprendimiento ante el escenario de crisis económica. Expropiaciones, subsidios y créditos formarán parte de estas demandas.

La defensa de este programa es fundamental, porque se trata de evitar que la formación de la cooperativa aparte a los trabajadores de un camino de lucha contra el Estado y la patronal. Sólo por esta vía la formación de la cooperativa evitará transformarse en una variante de autoajuste de los trabajadores, como ocurriría si se resignasen a cobrar una fracción menor del salario de convenio. Por eso es crucial que junto a la cooperativa se fortalezca la representación gremial de los trabajadores junto al SiPreBA y la unidad con los trabajadores de Radio América y el Grupo 23.

Las experiencias realizadas hasta el momento mostraron cómo las penurias económicas sufridas por las cooperativas ofrecieron un campo propicio para que prospere la cooptación estatal. En este caso la situación adquiere una característica peculiar, siendo que esta cooperativa tiene por objetivo la producción de información periodística, lo que la convierte en un botín apetecible para aparatos políticos. De aquí se deriva la necesidad de preservar la democracia interna de la cooperativa, tanto en lo que tiene que ver con su destino económico como político-ideológico.

Una responsabilidad especial recae sobre el SiPreBA, que deberá hacer una campaña en defensa de la cooperativa a la vez que continúa su reclamo al gobierno y a la patronal por los reclamos pendientes. Deberá elaborarse un programa especial para plantear de qué modo se distribuye la pauta oficial, e incluso la privada, para evitar que el Estado y la clase capitalista termine asfixiando este emprendimiento obrero. El contexto en el gremio es de un creciente desempleo generado por los despidos que se vienen sucediendo desde fines del año pasado tanto en la prensa escrita, como en la radial y televisiva. Al mismo tiempo, las empresas ahondan sus reconversiones productivas y sus intentos de aplicar la polifuncionalidad.

 

La nueva etapa en la que entra la lucha de los trabajadores de “Por más tiempo” requiere redoblar la lucha por la unidad y la independencia política de los trabajadores de “Por más tiempo” y del conjunto de los trabajadores de prensa. 

150 trabajadores de prensa agotaron, en mano, 40 mil ejemplares

Más de 150 periodistas, fotógrafos, diseñadores, correctores, maestranza y administrativos vendimos 40 mil ejemplares que se agotaron a las cuatro de la tarde. Nunca el diario había logrado vender, mediante los canales tradicionales de distribución a escala nacional, semejante cifra en un día de semana. Estos fueron pasados en mano, uno por uno.

Más de 150 periodistas, fotógrafos, diseñadores, correctores, maestranza y administrativos vendimos 40 mil ejemplares que se agotaron a las cuatro de la tarde. Nunca el diario había logrado vender, mediante los canales tradicionales de distribución a escala nacional, semejante cifra en un día de semana. Estos fueron pasados en mano, uno por uno.

La jornada del 24 de Marzo abrió una nueva etapa en la lucha de los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América.

 Luego de que estos últimos decidieran hacerse cargo de la frecuencia y dar pie a una serie de radios abiertas con apoyo de referentes radiales de peso y que pusieran al aire una programación fija (tres programas de lunes a viernes a las 9, 17 y 21 horas), la asamblea del diario decidió, luego de publicar más de 40 boletines de ocho páginas diarios y dos ediciones web del diario, editar una edición impresa especial con motivo del 40° aniversario del golpe. Fue vendida en forma masiva en la movilización con un inmenso dispositivo organizado por los propios trabajadores.

Más de 150 periodistas, fotógrafos, diseñadores, correctores, maestranza y administrativos vendimos 40 mil ejemplares que se agotaron a las cuatro de la tarde. Nunca el diario había logrado vender, mediante los canales tradicionales de distribución a escala nacional, semejante cifra en un día de semana. Estos fueron pasados en mano, uno por uno.

La demanda extraordinaria se explicó, en parte, por los lectores tradicionales del diario, en parte por la gran difusión sobre todo radial que tuvo la iniciativa durante ese día pero, sobre todo, como resultado de la simpatía popular que ha ganado el conflicto que, en cuatro meses, generó eventos masivos y decenas de paros, movilizaciones, cortes de calle, festivales, fiestas y radios abiertas. La programación de Radio América bajo control de los trabajadores y los 43 Por Más Tiempo editados (con más de 200 mil visitas), transformaron el conflicto gremial y político en un fenómeno de alcance social.

Además, por primera vez, la actividad fue capaz de generar recursos (casi un millón de pesos) a partir de la propia tarea laboral, luego del abandono patronal.

Así las cosas, se abre camino la política de comenzar una experiencia autogestiva que, a la vez, no deslindará las responsabilidades empresarias y el reclamo al Estado para que intervenga a través de los instrumentos que dispone (Repro, multas y la reactivación de las audiencias), así como el reclamo al gobierno de que la pauta adeudada por el Estado sea dirigida a los trabajadores, reclamo que ya obtuvo dos cautelares favorables a los trabajadores (y una contraria en el juzgado N˚ 9). Por eso, el lunes, en una asamblea de las más masivas en cuatro meses, Tiempo ratificó la movilización que se estará realizando a la salida de esta edición, desde las oficinas del G23 al Ministerio de Trabajo para exigir una reunión con Jorge Triaca.

Esta nueva etapa plantea una agenda que incluye, primero, la búsqueda de la forma legal más adecuada para avanzar en una producción autogestiva que, a la vez, contemple el reclamo de la capitalización estatal sin descargar las deudas sobre los trabajadores. Además, se producirá la adecuación de la línea editorial a las diferentes posiciones políticas existentes en la asamblea.

Por Alfonso V. y Randy S., delegados de Tiempo Argentino (Sipreba)


Rompamos el lock out. Todos con Tiempo y Radio América

Nos movilizamos por el salario y los puestos de trabajo

Los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América nos movilizaremos mañana, jueves 31-3, a las oficinas del Grupo 23 y al Ministerio de Trabajo en reclamo de las deudas salariales y por la defensa de los puestos de trabajo en riesgo.

Nos movilizamos por el salario y los puestos de trabajo

Los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América nos movilizaremos mañana, jueves 31-3, a las oficinas del Grupo 23 y al Ministerio de Trabajo en reclamo de las deudas salariales y por la defensa de los puestos de trabajo en riesgo.

Ya sumamos más de 50 días de permanencia en la redacción de Tiempo y 120 de paro en América sin que las autoridades nacionales hayan dado una mínima respuesta a nuestros planteos.

El Grupo 23, que comanda el dúo Szpolski-Garfunkel, resolvió vaciar ambas empresas y abandonarlas a su suerte. Esta decisión criminal, que pone en riesgo a 325 familias, no ha sido sancionada por ninguna autoridad, ni siquiera cuando apareció otro vaciador, Mariano Martínez Rojas, presunto comprador de las firmas. Nuestros insistentes reclamos ante el Ministerio de Trabajo no han sido escuchados.

Enfrentamos un lock out descarado, pero queremos trabajar. Por eso, tanto en Tiempo como en América, los trabajadores estamos ocupando los espacios que abandona la patronal.

Así es como salió una edición especial de Tiempo Argentino por el 24 de Marzo que agotó la tirada de 40 mil ejemplares. Y los compañeros de América realizaron la transmisión del partido de la Selección Nacional de fútbol de ayer. Las audiencias logradas son respaldos concretos a nuestras peleas que no pueden ser desoídos por los empresarios ni los funcionarios.

Por eso marchamos al Grupo 23, para reclamar por el cobro de nuestra deuda salarial que ya acumula prácticamente cuatro meses y medio. Y al Ministerio de Trabajo para que el ministro Jorge Triaca nos reciba y resuelva el otorgamiento de los Repro como medida de emergencia para paliar la situación personal de los trabajadores; para que la deuda por publicidad oficial impaga aún no vaya al bolsillo de los vaciadores sino que se use para pagar salarios y sostener los puestos de trabajo; y en ese sentido, para que el gobierno garantice el funcionamiento de los servicios básicos del edificio que ocupan Tiempo Argentino y Radio América.

Cuando hay decisión política, las cosas fluyen. Cuando no la hay, los trabajadores salimos a la calle a reclamarla.

En esta marcha, como en todas las anteriores, contamos con el respaldo del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y del resto de los compañeros de la prensa escrita, radial y televisiva, además del de otros gremios de la comunicación.

Convocamos a todos los sectores sociales, políticos y gremiales que nos acompañan desde diciembre en esta lucha a que nos respalden una vez más.

La cita es el jueves 31 de marzo:

12 hs: concentración en Perón y Av. Madero

13 hs: acto en las oficinas del Grupo 23 (Manuela Sáenz y Juana Manso)

14 hs: nos movilizamos al Ministerio de Trabajo (Alem 650)

Trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América

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El Ministerio de trabajo macrista cómplice y encubridor de los vaciadores kirchneristas

Más de un mes de ocupación en Tiempo y dos meses de paro en América


El gobierno nacional ha ido ajustando su política con el conflicto a lo largo de su desarrollo. Al principio, su política se caracterizaba por la parálisis indolente. Con esa actitud buscaba posicionarse por fuera de una crisis que, desde su perspectiva, aparecía como una arista más del derrumbe político y “cultural” del kirchnerismo. Además, claro, de que, a su manera  legitimaba el ajuste que ellos mismos preparaban. Nada mejor que “tercerizar” el ajuste en el kirchnerismo para darle un carácter de Estado.

Más de un mes de ocupación en Tiempo y dos meses de paro en América


El gobierno nacional ha ido ajustando su política con el conflicto a lo largo de su desarrollo. Al principio, su política se caracterizaba por la parálisis indolente. Con esa actitud buscaba posicionarse por fuera de una crisis que, desde su perspectiva, aparecía como una arista más del derrumbe político y “cultural” del kirchnerismo. Además, claro, de que, a su manera  legitimaba el ajuste que ellos mismos preparaban. Nada mejor que “tercerizar” el ajuste en el kirchnerismo para darle un carácter de Estado.

Fue la acción decidida de los trabajadores la que fue transformando un conflicto considerado “endógeno” del kirchnerismo a un problema político para el gobierno. La orientación sindical que le dieron (alejándola de una supuesta confrontación ideológica y “cultural”) y de independencia con relación a la patronal ayudaron a darle un rasgo autónomo  a la lucha que se centró, de entrada, en la defensa de los 800 puestos de trabajo y de los derechos de los trabajadores. El festival del parque centenario con más de 25 mil participantes y las sucesivas acciones de lucha junto con el SiPreBA colocaron al conflicto en el escenario político y obligaron al gobierno a, paulatinamente, involucrarse interviniendo a través del Ministerio. Sin embargo, esa intervención inicial, que habilitó la apertura de una serie de audiencias en el ministerio de Callao fue revelándose como una cortina de humo funcional a la política de desgaste necesaria para avanzar con el vaciamiento patronal de los Szpolski, Garfunkel y Martínez Rojas.

 Así, la cartera laboral pasó de una actitud beligerante con la nueva patronal (amenazar con multas y promover los Repro para los trabajadores) a ser vocera directa de las versiones de una supuesta operación comercial para justificar la postergación de las multas mediante las cuales la patronal ganó tiempo a la vez que incumplía los acuerdos rubricados en sede ministerial. Se acabaron la multas y comenzó el cajoneo de los expedientes a favor de los Repro. Así las autoridades políticas del Ministerio (Silvia Squire, tercera en la línea de mando) se involucraron personalmente en la serie de mentiras y dilaciones de la patronal. El Gobierno cobró conciencia de que, detrás del conflicto en el G23, se está jugando una partida más general en la relación de fuerzas entre todas las patronales de medios y los trabajadores a través de su nuevo sindicato el SiPreBA.

En la contundente movilización del 3 de marzo a la plaza de mayo con previo corte de la 9 de julio que tornó obsoleto el protocolo de seguridad, la actitud del gobierno fue nuevamente la de ningunear el conflicto para producir un mayor desgaste entre los trabajadores. Sin embargo, finalmente, tuvieron que acceder a conceder una reunión con el vice ministro de trabajo Ezequiel Sabor que, al cierre de esta edición, estaría próxima a realizarse. Una vez más, la beligerancia de los trabajadores de prensa volvió a poner las cosas en su lugar y, ante la ausencia de una respuesta patronal redoblaron su plan de acción orientado al poder político.

La masividad de la asamblea del lunes 7 de marzo es una muestra de que, entre los trabajadores, todavía hay reservas de lucha y que, paso a paso, van asumiendo la conciencia de que, para encontrar alguna salida, sea la que sea, deberán mantenerse  firmes y pacientes en el conflicto durante un período más o menos prolongado.

Allí los trabajadores resolvieron avanzar en más medidas de acción directa orientadas a la obtención inmediata de los Repro (hay casos recientes de paliativos de esa naturaleza) a la vez que volver a tomar la medida de editar un diario con el propósito de desafiar el lock out y, ahora, aspirar a que el propio diario sea una herramienta de recaudación de fondos a través de solicitadas y avisos. Radio América ya emite hasta tres veces por día a través de la frecuencia oficial programas que, principalmente, difunden el conflicto y su desarrollo. La orientación de retomar el camino de la salida de una publicación (por ahora digital), está lejos de encontrar una inspiración autogestiva. La continuidad de los puestos de trabajo depende de la imposición al Estado para que genere las condiciones necesarias para la continuidad de los medios a partir de la pauta adeudada al G23 y la generación de mecanismos que impidan el cobro de los vaciadores y apunten a saldar la deuda con los trabajadores y a capitalizar la compañía.

La lucha sigue. 35 días de ocupación. 3 mese de sueldos adeudados y el aguinaldo. Y la lucha sigue. Un capítulo extraordinario de la lucha de los trabajadores de prensa. Un gran aporte para toda la clase obrera acerca de los métodos para enfrentar el brutal ajuste del gobierno nacional.

Alfonso V.

Delegado de la CI de Tiempo Argentino