$5.000 de mínimo en 2011

El año 2010 terminará con una inflación de 30%. La Dirección de Estadística y Censos de San Luis –el equivalente provincial al INDEC Nacional— informó que en octubre los precios subieron el 3,3% y que en los últimos 12 meses, la inflación ascendió al 28%. Con un agravante: los precios de los alimentos acumulan un alza del 42,9 por ciento.

El año 2010 terminará con una inflación de 30%. La Dirección de Estadística y Censos de San Luis –el equivalente provincial al INDEC Nacional— informó que en octubre los precios subieron el 3,3% y que en los últimos 12 meses, la inflación ascendió al 28%. Con un agravante: los precios de los alimentos acumulan un alza del 42,9 por ciento.

Sin embargo, los aumentos pactados en paritarias se movieron entre un 20% y 25%. Por eso varios gremios salieron a reclamar ajustes de sueldos a fin de año. Los bancarios obtuvieron un adicional por única vez, igual que los empleados de estaciones de servicio. Luz y Fuerza ha pedido un sueldo extra. Los gastronómicos, un adicional. Y, entre otros, el Poder Judicial porteño, 11 por ciento de aumento.

El gremio de prensa es un caso aparte. Como la burocracia que dirige el sindicato no convoca a paritarias desde hace décadas, es virtualmente imposible conocer qué promedio de aumentos se consiguieron en el año.

Por intercambios de información del cuerpo de delegados auto convocado que funciona al margen de cualquier convocatoria de la directiva, hemos llegado a estimar que, en promedio, la lucha salarial empresa por empresa alcanzó subas del orden del 20%.

El dato, sin embargo, es muy engañoso. La situación, también como consecuencia de la ausencia de una pelea unificada, es extremadamente desigual, aun entre las empresas organizadas. Muchas solo vieron ese 20% en las páginas de los diarios. Canal 13 es uno de los ejemplos: la patronal, que no reconoce a la organización gremial interna, otorgó unilateralmente sólo un 10%. Infobae, que no tiene delegados, aumentó un 15%. En otras, que no cuentan con delegados, ni siquiera eso.

Pero además, el mentado “20%” es, en muchos casos, “punta a punta”, ya que las empresas otorgaron, tras intensas luchas y negociaciones, los aumentos en estiradas cuotas. Aunque la inflación tampoco llega de una sola vez, su ritmo de incremento fue largamente superior al cuoteo de buena parte de las paritarias.

En tanto, la “nueva” dirección de la Utpba continúa la política de la anterior, lo que demuestra que las cabriolas de puestos y personajes que hicieron para armar la lista en las últimas elecciones fueron solo un maquillaje y no hay nada nuevo bajo el sol.

Ni sospecha realizar un planteamiento unificado hacia las patronales en relación con el salario. Aunque, obligada por las circunstancias, pensara hacerlo, la desalienta la idea de tener que explicar su propio papel en el deterioro de nuestros ingresos y la aterra sólo pensar adoptar básicas medidas para preparar una pelea de estas características, como la convocatoria a una asamblea general o el cuerpo de delegados, ni hablar de una movilización o cualquier clase de campaña.

¿Qué hacer?

Debemos tomar en nuestras manos el problema. Mediante un afiche y el reparto de este Boletín en las empresas, La Naranja de Prensa lanzó una campaña en todo el gremio para reclamarles a las patronales un plus de fin de año de $ 700 para todos.

Lo planteamos, además, como una necesaria preparación para las paritarias del 2011, que vendrán por demás complicadas como consecuencia del “pacto social” que están urdiendo las patronales y el Gobierno.

Con la excusa de controlar la inflación, de la que son responsables ambos, unos por remarcadores seriales y el otro por la sistemática exacción fiscal que significa el pago a los usureros externos con dinero del Banco Central y los subsidios a diversas clases de capitalistas, quieren meternos el perro con un acuerdo de precios a cambio de un techo en las subas de nuestros sueldos cuando ellos ya se hicieron el “colchón”.  Esto en el hipotético caso de que cumplieran tal acuerdo, lo cual no terminaría de explicar cómo frenarían los fuertes componentes especulativos que tiene el aumento de los precios local, a raíz de que países como la Argentina están importando inflación al recibir alegremente los dólares que tiene que sacarse de encima Estados Unidos y el descontrol de otras variables que la potencian.

El Gobierno ha dejado trascender que espera un techo del 18% para las paritarias que se vienen. Hay que decir que sólo el arrastre del 30% de 2010 se come la mitad de ese eventual aumento. Es una trampa, hay que enfrentarla.
La canasta familiar calculada por la Universidad de Rosario, de 4.830 pesos en octubre, nos marca la agenda para el año que viene. Así lo ha entendido el sindicato del Aceite, que planteó un mínimo de cinco mil pesos. Tomemos el ejemplo, que sea nuestra reivindicación.

Desde La Naranja de Prensa seguimos reclamando la convocatoria a una paritaria única para todo el gremio de prensa, con paritarios electos y un pliego de reivindicaciones votado en Asamblea General.

Llamamos a las restantes agrupaciones opositoras del gremio a debatir iniciativas unitarias por los $700 para fin de año, antesala de la pelea de fondo por los $5.000 de mínimo para 2011. Hagamos asambleas en los lugares de trabajo para confluir en un planteamiento común y una movilización ante las patronales y el Estado, para que se sienten a discutir con los delegados autoconvocados una recomposición de emergencia frente al desfasaje inflacionario y ante la acefalía completa de nuestra organización sindical.