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7 de Junio: les trabajadores de prensa necesitamos organizar un plan de lucha nacional

Todos juntos, con El Cronista, con Página, con el Popu y con Clarín

 El sábado 30 de mayo se reunieron 140 delegados y delegadas de prensa escrita, radial y televisiva en un plenario nacional de la Fatpren. Esa instancia sirvió para dar cuenta del proceso de organización que no se detiene en todos los medios del país en el contexto un nuevo agravamiento de las condiciones de trabajo potenciado por la pandemia.


 

Todos juntos, con El Cronista, con Página, con el Popu y con Clarín

 El sábado 30 de mayo se reunieron 140 delegados y delegadas de prensa escrita, radial y televisiva en un plenario nacional de la Fatpren. Esa instancia sirvió para dar cuenta del proceso de organización que no se detiene en todos los medios del país en el contexto un nuevo agravamiento de las condiciones de trabajo potenciado por la pandemia.


 

En las intervenciones quedaron expuestas las diversas ofensivas patronales para descargar el ajuste sobre los trabajadores: despidos, pagos en cuotas, deudas salariales con los trabajadores precarizados y el ahogo financiero de los trabajadores de los medios recuperados y autogestivos que, a diferencia de los grupos empresario, prácticamente no han recibido subsidios.

¿Un capitalismo donde ganemos todos?

El pago de una parte de los salarios con fondos estatales ha llegado al absurdo de transformarse en un subsidio a patronales como Clarín y La Nación que financiaron hasta los sueldos de sus directorios con aportes provenientes de fondos de la Anses, en un nuevo desfinanciamiento del organismo y su consecuente disminución en el cálculo de jubilaciones ya miserables. Se trata de un nuevo hito de parasitismo empresario, luego de la disminución de los aportes patronales desde el menemismo a esta parte, los Repro, la asignación arbitraria de la pauta oficial, entre otras.

Los trabajadores que cobran la mitad de sus sueldos a través de estos instrumentos estatales son anoticiados el mismo día de cobro. En algunos casos se enteran en el cajero automático al ver depositado el 50% de su salario, como sucedió en el Grupo Crónica. El resto, la parte del Estado, demora varios días, como el caso de Página/12, afectando la ya deteriorada economía de los trabajadores de prensa. Es que, para el caso de los periodistas de Buenos Aires, la paritaria ya está vencida habiendo apenas percibido un 15% de aumento en 2019 contra una inflación del 53,8%.

A días del pago del aguinaldo, ya comenzaron a circular las versiones sobre la imposibilidad de pagar los aguinaldos. Las patronales plantean pagarlo en cuotas y el gobierno, en boca de Alberto Fernández, aseguró que no usarán los ATP’s para subsidiar el salario anual complementario. El aguinaldo, una conquista histórica de la clase obrera argentina, aparece cuestionado a meses de cumplir su 75 aniversario.

A la gravosa situación que vivimos los trabajadores de prensa durante el macrismo, se le suma esta nueva ola de despidos que sufren los trabajadores de Publiexpress (Pronto) y Editorial Atlántida. El aliciente de las reincorporaciones por vía judicial en Publiexpress debe servirnos para amplificar la lucha en defensa de todos los puestos de trabajo. Cada puesto que se pierde  representa un incremento de la tasa de explotación para los que siguen trabajando y afecta en la producción periodística. Esta ha sido una denuncia que llevaron a fondo los trabajadores de El Cronista ante el vaciamiento de su redacción. El decreto antidespidos demostró ser un colador por el que ya pasaron más de 110.000 despidos sin que desde la Casa Rosada haya salido ni siquiera un gesto de enojo.

Por el contrario, el gobierno ofrece a los capitalistas subsidios y exenciones impositivas sin pedir algo tan elemental como un balance que demuestre que no están en condiciones de pagar los sueldos por sus propios medios. Mientras, el proyecto para gravar las grandes fortunas descansa en algún cajón del congreso y el gobierno diseñó una oferta onerosa para seguir pagando una deuda externa usurera y fraudulenta.

Las centrales sindicales, la CGT y la CTA, juegan a las escondidas mientras los trabajadores padecen más de 1.8 millones de suspensiones, despidos, atraso salariales y pagos en cuotas, bajo el amparo del acuerdo que ellos mismos firmaron con la UIA.

En estas condiciones de deterioro del salario, los trabajadores de prensa seguimos trabajando. Algunos yendo a las redacciones, cubriendo las noticias en el lugar de los hechos, exponiéndonos al contagio sin que las empresas faciliten los materiales mínimos para la prevención.

Otra porción lo hace desde la casa financiando las herramientas de trabajo con nuestros magros sueldos. Los equipos, la conexión a internet (cuyo principal operador es el holding empresario que integra el grupo Clarín, sí, el mismo que pide subsidios para pagar salarios), el teléfono, la energía, etc. En este cuadro, una decena de proyectos se presentaron en el Congreso para regular la actividad, pero todos esperan la orientación del gobierno. Desde el Ministerio de Trabajo impulsan la regulación del teletrabajo por actividad, habilitando la modificación de los convenios colectivos por sector: una reforma laboral individualizada para la “nueva normalidad”.

Por abajo, sin embargo, los trabajadores y sus comisiones internas desarrollan luchas en condiciones muy difíciles. El Cronista Comercial se encuentra en medio de una sucesión de paros de 24 horas contra el pago atrasado de los sueldos (ATP) y por la recomposición salarial. Los trabajadores de Página/12 resolvieron parar media jornada por día equivalente a la porción del sueldo que percibieron. En Clarín sigue el plan de acción para impedir que la patronal de Magnetto siga escalonando el pago de los salarios. Los trabajadores de Diario Popular también han tomado medidas de fondo contra el vaciamiento patronal y el no pago íntegro de sus haberes.

Sin embargo, las medidas se desarrollan en forma dispersa, sin coordinación. El histórico plenario de delegados convocado por Fatpren puso de manifiesto esa voluntad de lucha y la necesidad de una acción en común pero no avanzó en un plan de acción nacional.

Compañeras y compañeros, sobran los motivos para ponerse de pie. El plenario fue un importante primer paso. Partiendo de la defensa de la independencia de nuestras organizaciones sindicales con relación a las patronales y el gobierno podemos desarrollar un programa común de defensa de los puestos de trabajo, del salario, del aguinaldo y contra la precarización laboral y el avasallamiento de nuestros convenios. Preparemos medidas conjuntas que hagan sentir el reclamo de los trabajadores de prensa.

Es hora de poner un freno a la ofensiva patronal y recuperar lo que hemos perdido empezando por el apoyo incondicional a los trabajadores de los medios que ya han resuelto un plan de acción.

Ya no hay margen. No podemos ser los trabajadores los que, una vez más, paguemos la crisis.

La Naranja de Prensa

7/6/2020