A propósito de la respuesta del CTP: Abramos al gremio el debate sobre cómo encaramos la próxima etapa

Proponemos llevar al Plenario de Delegados Autoconvocado y a las asambleas la discusión sobre la intervención, el nuevo sindicato,  el pliego para la próxima paritaria y un programa contra los planes flexibilizadores y el ajuste patronal.

Proponemos llevar al Plenario de Delegados Autoconvocado y a las asambleas la discusión sobre la intervención, el nuevo sindicato,  el pliego para la próxima paritaria y un programa contra los planes flexibilizadores y el ajuste patronal.

El Colectivo de Trabajadores de Prensa realizó un ensayo de respuesta a nuestra crítica al pedido inconsulto de intervención estatal al sindicato que tiene, por cada línea, una mentira, una falsificación, o un ocultamiento.

En principio, estamos frente a una nueva usurpación del nombre de la Multicolor, ya que para emitir el comunicado en nombre de la lista los compañeros del CTP lograron el aval de las otras tres agrupaciones y no de La Naranja, que la integra con pleno derecho y que, una vez más, debería haber sido consultada para emitir esa comunicación pública en nombre de la lista. Es decir, ya estamos frente a toda una metodología.

Hay que observar que el texto no solo se pretende como de la Multicolor sino que a las demás agrupaciones firmantes se habrían agregado “delegados independientes y activistas” que no identifica, otro procedimiento retórico para apropiarse del Frente, tal como hicieron en las últimas presentaciones. 

Advertimos que por este tipo de prácticas es que se encaraman las camarillas que terminan apropiándose de los espacios de construcción colectiva, sean agrupaciones o frentes.

Los compañeros que representan al CTP en la lista Multicolor dicen que “se enteraron por un blog” que “una de las cinco agrupaciones que integran la Multicolor anuncia la ruptura del Frente de Unidad”.

La  Naranja no anuncia ninguna ruptura, sino que denuncia que la acción de ruptura provino de los compañeros del CTP, por violentar el funcionamiento de la lista, basado en el consenso y en la consulta a todas las agrupaciones antes de cada acción del Frente.

El procedimiento, pueril por demás, consiste en aprovecharse de la forma en que el blog, con el que no tenemos vinculación, tituló la difusión de nuestro comunicado para endilgarnos un accionar divisionista. La Naranja dio a conocer su posición a través de sus canales de difusión propios: mailing, redes sociales, etcétera.

Además es falso que el CTP y las otras agrupaciones se hayan “enterado por un blog” sobre nuestra posición, ya que ni bien accedimos al contenido de la presentación en la que se pide la intervención al sindicato abrimos, durante semanas, un debate por correo electrónico con toda la dirección de la Multicolor para reclamar por el hecho y pedir rectificaciones, lo que también fue expresado en una reunión convocada para tal fin. Claro que desde la Naranja de Prensa les hicimos saber a todos que nos reservábamos el derecho de dar a conocer esta polémica de la que no podían ser ajenos los trabajadores de prensa que iban a ver intervenido su sindicato por el Estado.

Todo este tortuoso zigzag comunicacional persigue el fin de la auto victimización y busca, sobre todo, eludir el debate sobre nuestra posición: que es un error político grave que un agrupamiento de trabajadores le entregue la dirección de su organización al Estado y mucho más grave es hacerlo a espaldas de sus aliados y hasta del Plenario y las asambleas de base que son los ámbitos fundamentales en los que se referencia la Multicolor y obtiene su fuerza y razón de ser.

El Colectivo sencillamente “niega” obcecadamente haberlo hecho y no se digna, porque no puede, a dar siquiera una explicación acerca de qué significa,si no es un pedido explícito de intervención, el párrafo de la presentación que realizaron ante el Ministerio de Trabajo y que reprodujimos en nuestro anterior comunicado. Dicen: que la cartera laboral “designe un “Delegado normalizador” que, al término de la prórroga de 90 días (se refieren a la que el Ministerio otorgó a la conducción actual para que siga dirigiendo el sindicato), sustituya a la Comisión General Administrativa de la Unión de Trabajadores Prensa a los fines de realizar los actos de administración indispensables para la continuidad de la entidad sindical; revise el estado de gestión del sindicato y organice un nuevo acto electoral, en una fecha concertada con todas las agrupaciones que participan de la vida interna de la asociación, con criterios de apertura y transparencia”. 

El Colectivo dice que no actuó de manera inconsulta pero en la presentación fue hasta ignorada la participación, con su firma y aval, del otro apoderado de la Lista, aportado por La Naranja, que se enteró de su contenido cuando la misma ya había sido realizada. Ignorar a nuestro apoderado en la presentación es una cuestión significativa, porque la tradicional práctica de inscribir dos miembros de distintas corrientes como apoderados es precisamente un reaseguro de las agrupaciones para actuar en unidad. Así, se violó un mecanismo fundamental del frente único.

Sostiene que no pidió la intervención sino que “solicitamos a la Justicia las garantías mínimas para ser parte de un proceso electoral transparente”, pero el documento que cuestionamos no fue dirigido a la Justicia sino al Ministerio de Trabajo para que, en caso de no satisfacerse ciertas exigencias,  ponga un “delegado normalizador…”. Como si el mismo Ministerio que avaló la Junta Electoral trucha y el acto eleccionario más trucho todavía pudiese ser nada más y nada menos que “garantía” de “transparencia”. Un dislate.

Otra vez en nombre de la Multicolor los autores de la respuesta dicen que “ratificamos nuestra independencia del Estado y de los partidos políticos”. Es otra falsificación. El programa de la Multicolor declara “la independencia de la Utpba de las patronales y el Estado”, no de los partidos políticos. El mejicaneo de la frase no es un detalle menor, ya que ese punto fue un tema de debate en la conformación del Frente. La Naranja impugnó la idea de “independencia de los partidos políticos” a secas, porque se buscaba condicionarnos a sabiendas de que La Naranja es una organización fundada y orientada por compañeros del Partido Obrero, algo que el gremio conoce desde hace aproximadamente 30 años. Además, es una impostura viniendo de agrupaciones que están integradas por miembros de Marea Popular y del kirchnerismo.

No estamos interesados en una guerra de comunicados. Pero pensamos que el negacionismo y manipulaciones del CTP  tienen como consecuencia principal no abrir la discusión al gremio, al Plenario y las asambleas, sobre cuál debe ser la mejor estrategia para los trabajadores de prensa en la etapa que atravesamos.

Nosotros opinamos que cualquier subordinación al Estado provocará el estrangulamiento del enorme ascenso que el gremio vive a partir de la reconquista de las paritarias de diarios y luego de la rama escrita.  

El seguidismo a la cartera laboral conduce, además, a una salida concertada con la burocracia que dirige la Utpba, lo que le daría una sobrevida a la que no puede acceder por medios propios.

Se trata, además, de una línea que va en dirección contraria a las conquistas del funcionamiento regular del Plenario de  Delegados, sobre todo los paritarios electos en asamblea y el método de la movilización y la acción directa para asegurar los mejores resultados en la discusión salarial y enfrentar los ajustes que preparan las patronales.

La intervención colaboraría con el reforzamiento del techo salarial del 18 – 20% (contra una inflación que algunos proyectan hasta del 40%) que quiere imponer el Gobierno.

Llamamos al CTP y las demás agrupaciones que firman la respuesta a sincerar sus posiciones en un debate abierto al gremio, en el marco del Plenario de Delegados autoconvocado y en las asambleas, que tenga como punto central  qué rumbo necesitamos adoptar para tener un sindicato al servicio de los trabajadores, cómo encaramos la paritaria en ciernes y enfrentamos los planes ya lanzados de reestructuración y ajuste que han orquestado las patronales.

No habrá mejor contribución que esa a la “unidad” para enfrentar los “despidos e intentos flexibilizadores por parte de patronales oficialistas y opositoras”. Una unidad basada en la confrontación franca de posiciones, accesible a todos los compañeros, y no en el ocultamiento y las acciones entre gallos y medianoche.

LA  NARANJA DE PRENSA, 11 de enero de 2014