Abajo el acuerdo Tomada-UTPBA-Magnetto para excluirnos de la paritaria

El plan de lucha en toda la prensa escrita arrancó con todo.

Con asambleas masivas realizadas el miércoles pasado y quite de firmas en los diarios, los trabajadores de prensa de prácticamente todos los medios periodísticos de la ciudad reafirmaron el pliego reivindicativo y repudiaron la decisión de la burocracia ilegítima de la UTPBA de desplazar de las negociaciones con las cámaras patronales a los paritarios electos en asamblea.

El plan de lucha en toda la prensa escrita arrancó con todo.

Con asambleas masivas realizadas el miércoles pasado y quite de firmas en los diarios, los trabajadores de prensa de prácticamente todos los medios periodísticos de la ciudad reafirmaron el pliego reivindicativo y repudiaron la decisión de la burocracia ilegítima de la UTPBA de desplazar de las negociaciones con las cámaras patronales a los paritarios electos en asamblea.

El plan de lucha en toda la prensa escrita arrancó con todo.

Con asambleas masivas realizadas el miércoles pasado y quite de firmas en los diarios, los trabajadores de prensa de prácticamente todos los medios periodísticos de la ciudad reafirmaron el pliego reivindicativo y repudiaron la decisión de la burocracia ilegítima de la UTPBA de desplazar de las negociaciones con las cámaras patronales a los paritarios electos en asamblea.

La burocracia opera contra los legítimos representantes de los trabajadores en un intento de liquidar el enorme proceso de reconstrucción del gremio de prensa que tiene como una de sus manifestaciones al Plenario Autoconvocado de Prensa.

La acción prepotente de la burocracia ha contado con el aval del ministro Tomada, ya que en la segunda audiencia de la paritaria de prensa escrita, la cartera laboral dio por conformada la comisión negociadora, rechazando los planteos fundamentados del Plenario Autoconvocado de Prensa.

El Ministerio de Trabajo viene jugando fuerte en el sostenimiento de la burocracia.  Además de legitimar este ataque contra los auténticos representantes de los trabajadores, mantiene a la patota de la UTPBA en el poder mediante prórrogas administrativas desde septiembre del año pasado, ante la decisión judicial de suspender los comicios por el padrón trucho.

La burocracia pretende postergar nuestra agenda de reclamos en beneficio propio. Intenta, en combinación con las patronales, imponernos un “impuesto” sobre los salarios de todos los trabajadores en beneficio propio. De eso se trata el “fondo compensador” que ya están discutiendo. Sin afiliados en las empresas, buscan un mecanismo antidemocrático que solvente sus privilegios y los atornille definitivamente en el dominio del sindicato.

El intento ministerial de dejar afuera al Plenario Autoconvocado es funcional a una paritaria a la baja. El kirchnerismo está empeñado en un ajuste contra los trabajadores. Al calor de la devaluación y la carestía han comenzado los despidos y suspensiones. El acuerdo con el Club de París, que le reconoce a los banqueros tránsfugas una deuda ilegítima, ha volcado al ministerio al campo de la burocracia, y también de Magnetto, Olmos y Fontevecchia.

Sin embargo, las patronales abordan este escenario con una postura ambigua: por el momento, actúan en bloque con la UTPBA y el Ministerio contra el Plenario Autoconvocado y los paritarios de base, aunque echan lastre dando aumentos a cuenta que plantean un quiebre en el pretendido monopolio de la paritaria por parte de la burocracia.

En este bloque contra el Plenario Autoconvocado las patronales K, nuevamente, van a la rastra de las patronales “destituyentes”. Pero el comienzo de un plan de lucha pone en riesgo todo este armado, pues la burocracia utpbista no tiene ninguna capacidad de contención en las redacciones y puede abrir una crisis profunda en la propia mesa paritaria. Nuevamente, la “ausencia” de los delegados puede hacerse más presente que nunca en la mesa de negociaciones a través de un reguero de medidas de fuerza en las empresas. Y este es el temor de las patronales.

No debería sorprender a nadie que, frente a este panorama, en varias asambleas haya surgido el debate sobre la necesidad de fundar un nuevo sindicato como herramienta de los trabajadores de prensa para defender el salario y las condiciones laborales.

La Naranja de Prensa llama a rechazar las maniobras burocrático-ministeriales-patronales profundizando las medidas de fuerza y exigiendo el reconocimiento del Plenario Autoconvocado como legítimo representante de los trabajadores en la paritaria de prensa escrita.