ACÉFALOS

Según el Diccionario de la Real Academia Española “Acefálo” significa “falto de cabeza”. En otra acepción, se describe: “Dicho de un feto: Sin cabeza o sin parte considerable de ella”. La más interesante de todas, sin embargo, es la número 3: “Se dice de ciertos herejes del siglo V que seguían el error de Eutiques y no reconocían jefe”.

Según el Diccionario de la Real Academia Española “Acefálo” significa “falto de cabeza”. En otra acepción, se describe: “Dicho de un feto: Sin cabeza o sin parte considerable de ella”. La más interesante de todas, sin embargo, es la número 3: “Se dice de ciertos herejes del siglo V que seguían el error de Eutiques y no reconocían jefe”.
Las primeras dos definiciones le caben perfectamente a la Utpba y la segunda al gremio, a la mayoría de empresas, comisiones internas y trabajadores que, aún sin contar con delegados, se auto convocan para luchar por sus reivindicaciones.
Le cabe a los centenares de trabajadores que en noviembre pasado marcharon para acompañar a los compañeros del diario Crónica, en una lucha enorme contra los despidos. Fue la primera vez que la directiva de la Utpba , ausente de larga data en cuanto a una intervención de peso y seria, ni siquiera colocó un cartelito, o una pancarta, para tapar su inmovilismo.
Le cabe a la gigantesca concentración que se realizó el viernes 7 de mayo en las puertas de Crítica, donde el sindicato ni siquiera mandó una adhesión. Llamó la atención la presencia de un integrante de la conducción, perdido entre el público, como uno más, sin poder darse a conocer.
Sin embargo, la expresión no nos pertenece. Antes que nosotros, de “acefalia” habló el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, al firmar la resolución por la que la cartera laboral convocó a elecciones de comisión interna en Télam. Fueron a votar 452 trabajadores, un histórico 80% del padrón en una de las concentraciones de trabajadores de prensa más importante del país, adonde la Utpba ni pisa y se niega a convocar a la renovación del cuerpo de delegados, aunque es su obligación.
La cara más patética de esta acefalia se dio en una de las audiencias que los trabajadores de Crítica tuvieron con la vice ministra de Trabajo, Noemí Rial. Cuando la comisión interna llegó a su despacho acompañada de algunos integrantes de la directiva, que nadie conoce, la funcionaria espetó: “No sabía que iban a venir acompañados”.
Se refería, nada más y nada menos, que a la dirección del sindicato que debe representar a los trabajadores que protagonizan el conflicto más importante de los últimos años en el gremio.
Lo dice todo el mundo: estamos acéfalos