Al gremio de prensa le sobran motivos para parar el 10

En primer lugar, porque nos golpea la política del gobierno nacional que apunta a que la crisis la paguemos los trabajadores en beneficio de los especuladores de la deuda pública, las cerealeras y la gran patronal industrial y comercial. La devaluación, la escalada de los precios y los tarifazos van en ese sentido.

En primer lugar, porque nos golpea la política del gobierno nacional que apunta a que la crisis la paguemos los trabajadores en beneficio de los especuladores de la deuda pública, las cerealeras y la gran patronal industrial y comercial. La devaluación, la escalada de los precios y los tarifazos van en ese sentido.

En primer lugar, porque nos golpea la política del gobierno nacional que apunta a que la crisis la paguemos los trabajadores en beneficio de los especuladores de la deuda pública, las cerealeras y la gran patronal industrial y comercial. La devaluación, la escalada de los precios y los tarifazos van en ese sentido.

En segundo lugar, porque ante los intentos de defensa de nuestros intereses, el gobierno ha respondido ratificando la descomunal injusticia aplicada contra los petroleros de Las Heras, condenados a perpetua en un juicio amañado y con testimonios arrancados bajo tortura. En sintonía, propone leyes represivas de las movilizaciones y las huelgas, mientras siguen los procesamientos judiciales contra miles de activistas.

En tercer lugar, porque la burocracia sindical intenta frenar una acción general del movimiento obrero contra este cuadro, incluso en medio de la enorme lucha de los docentes bonaerenses y de otras provincias.

Pero fue justamente esta acción decidida de los docentes la que ha puesto de relieve que sólo con el paro y la movilización se puede quebrar el intento patronal y del gobierno de profundizar la caída del salario real y de las jubilaciones, las suspensiones y los despidos.

En nuestro gremio enfrentamos el ajuste en la versión de las patronales de medios, tanto de las que usufructúan la prebenda de la publicidad oficial como de las que no. La presencia de la patota de los Olmos en Crónica y BAE apunta al mismo objetivo que la persecución sindical de Fontevecchia en Perfil: ajustar, flexibilizar, condicionar la paritaria y bajar los salarios en términos reales, y despedir.

No se nos escapa en absoluto que el dúo Moyano-Barrionuevo está ligado a todos los bloques patronales de la oposición. Convoca con retraso a un paro aislado y sin movilización porque no tiene la intención de derrotar al gobierno por medio de una acción de masas. Su objetivo es usar la presión de esas masas para llegar a un compromiso con el gobierno y para elevar el valor de las acciones políticas de la patronal que disputa la sucesión de los K.

Pero es justamente por eso que debemos tomar el paro en nuestras manos para que tenga efectos reales, desenvolviendo nuestra independencia política del gobierno, las patronales y la burocracia y por nuestras reivindicaciones.

Por un paro activo, por una jornada de lucha. El 10, todos a la huelga.