Brutal provocación de la patronal oficialista de Crónica

La patronal de Crónica hizo una lista y convoca, de a uno, a los compañeros del diario a trabajar al nuevo edificio, donde concentrarían las redacciones de los distintos medios del grupo oficialista de los hermanos Olmos. Al entrar les entregan el papel a firmar con el cambio de razón social a una empresa llamada Aconcagua. Esta empresa es una imprenta de Mendoza. No les aclaran si les conservan derechos adquiridos, como la antiguedad, salarios, etc.

La patronal de Crónica hizo una lista y convoca, de a uno, a los compañeros del diario a trabajar al nuevo edificio, donde concentrarían las redacciones de los distintos medios del grupo oficialista de los hermanos Olmos. Al entrar les entregan el papel a firmar con el cambio de razón social a una empresa llamada Aconcagua. Esta empresa es una imprenta de Mendoza. No les aclaran si les conservan derechos adquiridos, como la antiguedad, salarios, etc.

La patronal de Crónica hizo una lista y convoca, de a uno, a los compañeros del diario a trabajar al nuevo edificio, donde concentrarían las redacciones de los distintos medios del grupo oficialista de los hermanos Olmos. Al entrar les entregan el papel a firmar con el cambio de razón social a una empresa llamada Aconcagua. Esta empresa es una imprenta de Mendoza. No les aclaran si les conservan derechos adquiridos, como la antiguedad, salarios, etc.

Unos 50 compañeros están trabajando en el nuevo edificio. La condición para entrar es firmar el cambio de razón social. A los que rechazan firmarla no los dejan ingresar. La Comisión Interna quiso ingresar y no los dejaron pasar aduciendo que “no estaban en la lista”.

La patronal intenta la unificación en una misma razón social para poder avanzar en la “convergencia”, que consiste en la pretensión de que los trabajadores de los distintos medios del grupo (en particular los de los diarios Crónica y BAE) realicen tareas para más de uno de ellos.

Es importante recordar que la pretensión patronal de imponer la convergencia fue frenada el año pasado por los compañeros de ambas empresas, que mediante distintas acciones obligaron a la empresa a firmar un acta en el Ministerio de Trabajo, donde comprometieron que la mudanza de las redacciones a un mismo edificio no implicaría cambios en las condiciones de trabajo y en las competencias profesionales de los trabajadores. Los Olmos pretenden desconocer lo firmado.

Los delegados de Crónica van mañana a una audiencia en el Ministerio de Trabajo, donde realizarán las denuncias de persecución gremial y de compulsión y amenazas a los compañeros que no quieren aceptar el ultimatum de la patronal.

En BAE se realiza una asamblea en solidaridad con los compañeros de Crónica y para rechazar cualquier intento similar en el diario.