Clarín: rechazamos la intervención K y las maniobras de Magnetto

Durante la última semana se instaló con fuerza la versión de que habría una intervención del gobierno nacional en Papel Prensa, a la que se sumaría la del Grupo Clarín. Esto supondría que pasaran a manos del gobierno nacional todos los medios de difusión de la Corpo y se generara así un monopolio virtualmente total de la prensa en manos del kirchnerismo. 

Durante la última semana se instaló con fuerza la versión de que habría una intervención del gobierno nacional en Papel Prensa, a la que se sumaría la del Grupo Clarín. Esto supondría que pasaran a manos del gobierno nacional todos los medios de difusión de la Corpo y se generara así un monopolio virtualmente total de la prensa en manos del kirchnerismo. 

Este es el objetivo del gobierno que, en el marco de una crisis económica y política y de escándalos de corrupción que lo jaquean, busca acallar cualquier voz opositora. Pero no sólo la de la Corpo.
 
Porque no se trata de avanzar en la “democratización de la palabra”, quitándosela a Magneto para abrirla a los sectores populares.
 
Muy por el contrario. El monopolio de los medios en manos del estado cerraría aún más el acceso de los sectores populares a la visión pública. Buscaría evitar que se conozcan todas las manifestaciones de lucha de los trabajadores y de los demás sectores explotados, contra las políticas oficiales.
 
Esta maniobra del kirchnerismo es una nueva vuelta del objetivo esencial que se propuso con la alicaída ley de medios y el 7D: avanzar contra el monopolio de Clarín para redistribuirlos y fortalecer así el del gobierno y los de los empresarios amigos para “homogenerizar el mensaje” en la boca del kirchnerismo.
 
Del otro lado está la patronal antiobrera de Magnetto, durante muchos años socia de los Kirchner, que fueron quienes le dieron el monopolio del cable autorizándole la fusión de Cablevisión y Multicanal, le extendieron las licencias de radios y televisión y le permitieron tener ingresos a raudales por la via de la propaganda oficial.
 
Una patronal flexibilizadora, que desconoce los acuerdos paritarios y ningunea a la Comisión Interna elegida por más de 500 trabajadores. Una patronal que desbordó sus bosillos con ganancias por más de mil millones de pesos durante los últimos cinco años. 
 
Se trata de una pelea entre capitalistas pero que golpea los intereses de los trabajadores. Se quiere cerrar aún más que ahora la posibilidad de que estos expresen sus reclamos, sus ideas políticas y que aparezcan a la luz sus luchas contra la opresión capitalista.
 
Desde la Naranja de Prensa rechazamos la posible intervención en el Grupo Clarín porque el objetivo del gobierno nacional es el desembarco de su tropa K adicta para cambiar de manos el monopolio y manejar la palabra y el mercado y acallar toda voz opositora.
 
Y rechazamos la pretensión de la patronal Clarín de colocarse como los defensores de la libertad de prensa. Están colocados en la vereda de la oposición capitalista al gobierno K. No en el terreno de los sectores populares.
 
La libertad de prensa sólo será posible si los medios de difusión pasan a ser dirigidos por los trabajadores, abriendo sus puertas a las manifestaciones de todos los sectores populares.
 
A través de una discusión en asambleas, los trabajadores de prensa tenemos que desarrollar una postura independiente en esta batalla de bandos capitalistas, defendiendo no solo los puestos y condiciones de trabajo, sino también las históricas conquistas que estamos logrando en el gremio y la autonomía ideológica de cada trabajador de prensa.