Clarín votó un plan de lucha: hay motivos de sobra para nacionalizarlo

Dos masivas asambleas de los trabajadores de Clarín AGEA repudiaron por unanimidad (con una abstención) el anuncio de la patronal de liquidar el salario de abril en dos cuotas.


 

Dos masivas asambleas de los trabajadores de Clarín AGEA repudiaron por unanimidad (con una abstención) el anuncio de la patronal de liquidar el salario de abril en dos cuotas.


 

Dos masivas asambleas de los trabajadores de Clarín AGEA repudiaron por unanimidad (con una abstención) el anuncio de la patronal de liquidar el salario de abril en dos cuotas.


 

El multimedio gerenciado por Héctor Magnetto y que incluye otras empresas como ARTEAR Canal 13, TN, Cablevisión y parte de Telecom envió unilateralmente un comunicado a sus trabajadores anunciando que el 40% del salario se percibiría recién el 22 de mayo. La decisión se fundamentó en las supuestas “dificultades que estamos atravesando y que son de público conocimiento”. Sin embargo, lo que es de “público conocimiento” es el nivel récord del rating de sus canales y de la pauta oficial y hasta privada de sus medios gráficos de la que ellos mismos se ufanan.

Al mismo tiempo, y por el concurso de los distintos gobiernos y de la extinta burocracia de la UTPBA, los trabajadores de prensa obtuvieron un incremento de apenas un 15% durante 2019 toda vez que la demorada negociación del segundo tramo quedó trunca cuando se declaró la cuarentena y nadie (ni gobierno ni burocracia) se ocupó de buscar un cierre que, al menos, empatara la inflación del año. Es que, de este modo, el salario real de los trabajadores de prensa cayó más de un 50% en los últimos siete años.

La comisión interna de Clarín (Sipreba) había difundido el mismo día en que se conoció el comunicado empresario, una encuesta que daba cuenta de una brutal realidad: la mitad de los redactores del principal medio del país percibe salarios por debajo de la línea de pobreza. Un 87,5% de los empleados calificó con menos de cinco puntos sobre diez su nivel de satisfacción con sus haberes. Un 33,3% optó por calificarla con un uno.

La decisión empresaria, que se tomó horas después de la firma del acuerdo que, homologación del ministerio de trabajo mediante, sellaron la UIA y la CGT para reducir salarios hasta un 25%, soslayó toda legalidad puesto que ni siquiera contó con el acuerdo de la UTPBA o de representación gremial alguna. Al igual que lo hace Paolo Rocca (Techint) para el conjunto de las patronales, Héctor Magnetto pretende actuar como cabecera de playa para el resto de las empresas de medio que, más temprano que tarde, buscarán asumir el mismo camino con pagos escalonados, reducciones salariales y despidos. Es lo que ya están haciendo, sin grietas, las patronales del grupo que edita el diario La Prensa, La Voz de Tandil y La Capital de Mar del Plata, el Diario Popular (tercero en ventas a escala nacional), el kirchnerista Diario Registrado de Cristóbal López. O, más a fondo, las patronales de Editorial Atlántida y Publiexpreess con cierres y despidos masivos. Es lo que informaron, un día después de Clarín, las autoridades del Grupo Olmos (Crónica y BAE) que, a pesar de que su director se haya jactado públicamente de llegar a los 20 mil ejemplares, anunciaron que pagarán la mitad del salario dejando la otra mitad a expensas y agenda de la ANSES.

La Asamblea de los trabajadores de Clarín, que de manera virtual reunió a dos centenares de trabajadores, rechazó la decisión empresaria y resolvió un plan de lucha bajo el formato de un quite de colaboración que incluirá trabajo a reglamento (poniendo freno a las horas extras de hecho que impone el teletrabajo), un quite de firmas y ceses de tareas de dos horas por turno hasta que la empresa revise su decisión y deposite la totalidad del salario.

Para el gremio de prensa y sus sindicatos y federaciones, la firme respuesta de los trabajadores del principal medio del país plantea un doble desafío: por un lado la de ejercer la más elemental solidaridad de clase con los compañeros y, por el otro, la de asumir la decisión de la asamblea de Clarín como la oportunidad de empezar a dar vuelta la tortilla y avanzar, en forma conjunta, en un plan de acción para poner en caja a las patronales que, lejos de exhibir una situación de crisis, pretenden abusar del cuadro de aislamiento y desorganización social para imponer un mayor retroceso en las condiciones laborales y salariales de los trabajadores de prensa.

Necesitamos unificar al gremio a escala nacional tomando el plan de acción de Clarín como un punto de partida. Un triunfo en Clarín podría torcer el destino de todo el gremio a escala nacional.

Proponemos comenzar con una jornada nacional de solidaridad con la lucha de Clarín el viernes 1ero de mayo, día internacional de lucha de los trabajadores, a través de twits, fotos y placas que habiliten y exhiban una participación masiva de los trabajadores a escala nacional.

Ese día dar inicio a un petitorio nacional, exigiendo la intervención certera del ministerio de Trabajo. El propósito es darle cuerpo a los reclamos reuniendo firmas de trabajadores de prensa capaces de ir generando las condiciones para medidas de fuerza de mayor calibre (quites de firmas y ceses de dos horas) que, efectivamente, sirvan para torcer el brazo a las patronales.

Proponemos los siguientes puntos:

1. Prohibición del pago del salario escalonado en Clarín-Agea y en todas las empresas que pretendan tomar ese camino o ya lo hubieran tomado. Apertura de los libros contables.

2. No al cierre fraudulento de Publiexpress y los despidos en Editorial Atlántida.

3. Inmediato laudo estatal por la vencida paritaria (Utpba) 2019 que equipare con la inflación acumulada en el año y recomposición urgente e idéntica del convenio 541 (Fatpren).

4. Fondos urgentes para el sostenimiento de los medios recuperados por sus trabajadores.

5. Bono de $10 mil por esencialidad y gastos de teletrabajo.

6. Pleno reconocimiento del SiPreBA como representante de los trabajadores de prensa de la CABA.

 

La Naranja de Prensa (30/4/2020)