Defendemos a los trabajadores de Fibertel

Clarín

Que el monopolio Clarín funciona como un Estado sin ley, los trabajadores lo sabemos desde siempre.
Así como armó una empresa de Internet sin autorización, al interior del pulpo reinan el trabajo en negro y la evasión previsional, que la Afip no quiso descubrir en su “megaoperativo”

La violación de los convenios colectivos y de nuestro Estatuto del Periodista son moneda corriente en el monopolio.
Clarín también viola la ley cuando prohíbe la actividad sindical al interior de sus empresas.

Clarín

Que el monopolio Clarín funciona como un Estado sin ley, los trabajadores lo sabemos desde siempre.
Así como armó una empresa de Internet sin autorización, al interior del pulpo reinan el trabajo en negro y la evasión previsional, que la Afip no quiso descubrir en su “megaoperativo”

La violación de los convenios colectivos y de nuestro Estatuto del Periodista son moneda corriente en el monopolio.
Clarín también viola la ley cuando prohíbe la actividad sindical al interior de sus empresas.

En la gráfica AGR, despidió a su comisión interna en 2003. 

En Clarín-Olé, también fue despedida hace diez años toda su comisión interna, junto a un centenar de  trabajadores. Antes, en los 90, cesanteó y le prohibió la entrada a otro delegado, Pablo Llonto.

En Canal 13-TN, el pulpo volvió a mostrar sus garras al despedir a otros dos delegados en 2008. Tanto en AGR como en Canal 13-TN, la empresa sigue violando la ley al prohibirles el reingreso a estos trabajadores, a pesar de los fallos judiciales que ordenan al monopolio reponerlos en el cargo.
 
Los K

Todos los atropellos laborales del grupo Clarín durante los últimos ocho años se produjeron ante las barbas del ministro Tomada, sin que uno solo de ellos fuera frenado. La gran huelga de los gráficos, en 2003, fue reprimida por la gendarmería enviada por Kirchner. Del mismo modo, la absorción de Fibertel por Cablevisión, y la de ambos por parte de Clarín, pasaron ante la vista gorda de todos los “organismos de control” del gobierno kirchnerista. 

El gobierno se acordó ahora de la ilegalidad de Fibertel. Pero los beneficiarios de su medida serán otros monopolios, tan poderosos y negreros como el grupo Clarín, claro que “amigos” del gobierno. Nos referimos a Telefónica y Telecom.

El grupo K Werthein, que tiene el control de contenidos en Telecom, es propietario de C5N junto a Daniel Hadad. En ese canal de cable, los bajos salarios, los despidos injustificados y el matonaje contra el personal son moneda corriente. Cualquier intento de organización gremial entre los trabajadores de prensa se paga con la persecución y el despido. Lo sabemos en el gremio de prensa, en el de televisión y entre los telefónicos.

Una salida

Si de manipulación de contenidos se trata, ¿puede ser una salida pasar del monopolio Clarín al monopolio de Telefónica y Telecom?

¿Se puede hablar de libertad de expresión y derecho a la comunicación  entregándole el control mediático a Eduardo Feinman?

Si de derechos laborales se trata, ¿puede ser una salida pasar de Magnetto a Hadad o Werthein, o a cualquier empresario apañado por los K?

En esta pelea por el dominio monopólico de la comunicación entre Clarín y los K, los trabadores de prensa e Internet tenemos que plantear una salida de acuerdo con nuestros intereses.

Planteamos:

  • Que Fibertel siga con sus actividades, no bajo la dirección de Cablevisión-Clarín, sino bajo una gestión constituida por representantes de sus trabajadores, de organizaciones políticas y sociales reconocidas y de trabajadores de prensa.
  • La defensa de todos los puestos de trabajo en Fibertel. Plena vigencia de los derechos sindicales y laborales de los trabajadores.
  • El castigo a toda patronal de la comunicación que viole los derechos de sus trabajadores y de los funcionarios y mandantes que deben hacer cumplir la ley.
  • Derecho a la libre expresión de los trabajadores de los medios de comunicación consagrados en el Estatuto del Periodista.

De este manera, colocaremos un límite a la extorsión que los Clarín, por un lado, y los monopolios mediáticos oficialistas, por el otro, ejercen sobre los trabajadores de prensa y la opinión pública.
Y abriremos un debate sobre el derecho al trabajo y a la libertad de expresión, que exigen una lucha contra el monopolio capitalista privado o estatal de los medios de prensa y comunicación.

La Naranja de Prensa, Fibra Obrera del SAT, Agrupación Naranja Telefónica
22-08-2010