Diario Popular: el salario ya no es un coto cerrado de la patronal

Diario Popular: el salario ya no es un coto cerrado de la patronal

Los trabajadores de Diario Popular se encuentran enfrascados en una dura lucha por recuperar el “robo hormiga” al que fueron sometidos sus ingresos en los últimos años y están creando las condiciones para lanzarse a obtener un salario que tenga como básico el costo de la canasta familiar.

Diario Popular: el salario ya no es un coto cerrado de la patronal

Los trabajadores de Diario Popular se encuentran enfrascados en una dura lucha por recuperar el “robo hormiga” al que fueron sometidos sus ingresos en los últimos años y están creando las condiciones para lanzarse a obtener un salario que tenga como básico el costo de la canasta familiar.

Después de la obtención, en diciembre del 2004, de un aumento para gráficos y prensa que, aunque lejos de colmar las aspiraciones de los compañeros, permitió quebrar el espinazo patronal de no conceder ninguna recomposición desde por lo menos el año 91, la continuidad de las asambleas conjuntas de ambos gremios sirvió para encarar a la empresa con un pliego reivindicativo minucioso e integral.

Aumento de salarios, efectivizaciones, encuadre en las categorías, antigüedad, vacaciones, reemplazos de categorías superiores en las vacaciones, situación de los pasantes, condiciones de trabajo de los telefonistas, devolución de las quitas salariales más altas…

Surgido al calor del debate en las asambleas y refrendado por el voto de los compañeros, estamos frente a todo un programa de recuperación para los compañeros del diario, cada paso de cuyas parciales conquistas ha requerido de la lucha organizada y combinada en distintos terrenos.

Planteos directos y sistemáticos de la comisión interna a la patronal, denuncias en el Ministerio de Trabajo, una campaña de afiches con el título “En el Diario Popular no se pagan los salarios de acuerdo a la ley”, y la continuidad de nuevas y más masivas asambleas permitieron que en el mes de marzo se regularizaran las categorías en los suplementos zonales (nueve sobre 11 reclamadas) más la efectivización de un compañero colaborador, el pago de un plus, la efectivización de un pasante y otros colaboradores de fotografía, el compromiso patronal de pagar las vacaciones a los colaboradores, y la reducción a la mitad del plan de cuotas con que la empresa pretendía pagar la devolución de las quitas salariales más altas.

Los compañeros se encuentran animados, además, porque han logrado que el salario se integre a una discusión colectiva, y que ya no sea un coto cerrado de la patronal, a través de arreglos individuales y conformados salariales, que sólo tapan la miseria de la situación salarial.

Pero la experiencia cotidiana de los delegados y trabajadores de Diario Popular es, por sobre todo, un mentís rotundo a la dirección de la Utpba, cuyo permanente lloriqueo en los rincones por las “correlaciones de fuerza desfavorables” no es más que un taparrabos para su inmovilismo criminal frente al hundimiento salarial y la otra cara de la moneda de nuevas traiciones cuando las correlaciones de fuerza sean “favorables”.

La Naranja de Prensa, 27 de agosto de 2005