El 8 de noviembre, vamos al Congreso del Movimiento Obrero y la Izquierda

Los trabajadores de prensa hemos desarrollado una vasta experiencia de lucha en el último tiempo. Mediante un proceso de organización de base, con asambleas, elecciones de delegados y el Plenario de Delegados, recuperamos nuestro convenio colectivo y enfrentamos a las patronales, el techo salarial del Ministerio y la traición de la conducción de la UTPBA. 

Los trabajadores de prensa hemos desarrollado una vasta experiencia de lucha en el último tiempo. Mediante un proceso de organización de base, con asambleas, elecciones de delegados y el Plenario de Delegados, recuperamos nuestro convenio colectivo y enfrentamos a las patronales, el techo salarial del Ministerio y la traición de la conducción de la UTPBA. 

Este proceso de organización no fue aislado: fue acompañado por un avance de los sectores de lucha en el movimiento obrero, estudiantil y popular en general que, en el plano electoral, se registró con nitidez en el 1.300.000 de votos del Frente de Izquierda y la victoria del PO en la capital del Salta contra el PJ.

El país hoy enfrenta una nueva bancarrota producto de la política del pago serial de la deuda: el gobierno reconoce haber pagado u$s190 mil millones y, a pesar de este pago, la deuda actual suma u$s250 mil millones, es decir, nos ha llevado a una nueva quiebra que los trabajadores pagaremos con una mayor confiscación del salario con devaluaciones, tarifazos y techos salariales. 

Ahora, el gobierno “nacional y popular” apuesta a Soros y Vaca Muerta, por un lado, y al Papa para contener “el estallido” por el otro. La oposición tradicional de Macri y Massa defienden la misma orientación, solo que representan intereses capitalistas diferentes. El UNEN esta partido entre el apoyo a Macri y una deslucida alianza centroizquierdista. El ascenso del Frente de Izquierda, en este contexto, se ha convertido en un canal para el movimiento obrero y popular que se organiza y lucha.

Esta caracterización y este debate también recorre a nuestro gremio. Hay agrupaciones, como la Gremial y el Colectivo, que piensan que los trabajadores de prensa deben subordinarse al gobierno nacional. Que esa era la vía para desplazar a la conducción de la UTPBA y enfrentar a Clarín. Por este motivo pidieron a Tomada la intervención del sindicato en forma inconsulta y promovieron la ruptura de la Multicolor. 

La estrategia de estas agrupaciones llevó a los trabajadores a un callejón sin salida porque el gobierno amparó (y ampara) a la conducción de la UTPBA y lleva adelante un frente único de hecho, con la patronal de Clarin (y las patronales de los demás medios) para imponer un techo salarial y la flexibilización laboral. 

Para los trabajadores de prensa, está planteada la construcción de un nuevo sindicato, con una orientación opuesta a la de la burocracia de la UTPBA: necesitamos una organización de lucha, democrática, con reuniones periódicas del cuerpo de delegados y la asamblea como instancia última de las decisiones y de puertas abiertas a los afiliados. En este sentido ya se han pronunciado cientos de compañeros y varias asambleas.

La Gremial, el MSP y el CTP no han querido avanzar en una alternativa de estas características para no chocar con el gobierno. En el mismo sentido, han abandonado la creación genuina del gremio, el Plenario de Delegados, centro de organización y actividad y alternativa de lucha frente a la parálisis y la traición de la burocracia de la UTPBA.

Ante la inevitabilidad de ir hacia una nueva organización gremial por el agotamiento final de la UTPBA y la presión de los compañeros, la Gremial ha promovido reuniones cerradas para discutir los lineamientos de la misma con sectores ligados al kirchnerismo. Buscan ubicarla en el campo del sindicalismo oficial y en un apéndice del Estado, justamente las razones que llevaron a los trabajadores a darle la espalda a la UTPBA y a buscar un nuevo sindicato.

El camino para enfrentar el ajuste y poner de pie a los trabajadores es absolutamente inverso. La independencia y unidad de los compañeros del gremio son premisas imperativas. Los trabajadores de prensa debemos retomar la unidad en la lucha con las banderas de la independencia respecto del gobierno, la burocracia y los patronales. 

La independencia política nos permitió unir nuestras luchas cuando las patronales y el gobierno querían encolumnar a los trabajadores en uno u otro bando. Hoy, la “lucha contra las corporaciones” y el “periodismo militante” se revelan como lo que son: una burda maniobra de los que negocian con los Chevron y los Soros para garantizar el pago de la deuda externa y la entrega de los recursos a las petroleras. 

Los trabajadores de prensa no podemos ser parte de esta política, menos cuando el gobierno apela a los Berni y los Milani para hacer pasar el ajuste. El gobierno y el kirchnerismo han demostrado que son incapaces de enfrentar a la derecha y a Clarín por su carácter de camarilla y su contenido rabiosamente capitalista. 

Asistimos a una transición histórica y política para los trabajadores: se trata del derrumbe de una nueva experiencia nacionalista en el marco de la bancarrota económica y la emergencia del Frente de Izquierda como un canal para el movimiento obrero y popular que busca un nuevo horizonte. 

Convocamos a impulsar a fondo la lucha por un nuevo sindicato, contra la persecución penal y judicial en Perfil, en defensa de Crónica y BAE, por el fin de la precarización, por la plena vigencia del Estatuto y el Convenio de prensa. En esta perspectiva, llamamos a  los trabajadores de prensa a deliberar y participar masivamente del Congreso Movimiento Obrero y la Izquierda (CMOI) y el que se realizará el 8 de noviembre en el Luna Park.

Asamblea abierta de La Naranja de Prensa hacia el CMOI, 18 de octubre a las 10.30 hs. en Bartolomé Mitre 2162, CABA.

LA NARANJA DE PRENSA