El brutal deterioro de nuestra Obra Social a manos de una camarilla

Debe estar a cargo de los trabajadores de Prensa y de los jubilados

El deterioro de nuestra Obra Social es tan grande que ya no puede garantizar el cuidado ni la preservación de la salud de los trabajadores y los jubilados de Prensa ni la de nuestras familias. En los últimos años se acentuó de tal manera esta caída que virtualmente hoy sólo cubre –y de manera deficitaria- las prestaciones contenidas en PMO, es decir las básicas establecidas por ley.

Debe estar a cargo de los trabajadores de Prensa y de los jubilados

El deterioro de nuestra Obra Social es tan grande que ya no puede garantizar el cuidado ni la preservación de la salud de los trabajadores y los jubilados de Prensa ni la de nuestras familias. En los últimos años se acentuó de tal manera esta caída que virtualmente hoy sólo cubre –y de manera deficitaria- las prestaciones contenidas en PMO, es decir las básicas establecidas por ley.

El despilfarro viene de lejos. El nuestro es uno de los pocos gremios del país que no tiene sanatorio propio pese a que durante muchísimos años –hasta que comenzara la desregulación- la cápita pagada por los afiliados estuvo entre las más altas de todo el movimiento obrero.

Pero, además:

 – Prácticamente todas las prestaciones están aranceladas con bonos que comienzan en los $10 para la atención médica y que van subiendo a cifras mucho mayores cuando se trata de análisis o estudios.

 Y los médicos externos, que se quejan de que cobran con atrasos de meses, suelen cobrar el coseguro y la consulta.

  Como sólo se cubren estudios incluidos en el PMO hay algunos básicos o comunes que los afiliados y afiliadas deben pagar de su bolsillo. Por ejemplo, las compañeras que deben hacerse una punción de pecho deben hacerla a su cargo. Si un o una compañera debe hacerse una densitometría ósea de columna y cadera, debe elegir una de ellas porque la Obra Social –como lo establece el PMO- sólo le cubre una. La otra debe cubrirla con su dinero.

  En el centro de Perón escasean los profesionales y, en varias especialidades, para lograr un turno hay que esperan como mínimo un mes. Además, los médicos cambian cada dos por tres, de tal manera que es muy difícil seguir un tratamiento o tener una atención continuada con el mismo profesional. Las compañeras pueden dar cuenta del problema en el caso de Ginecología.

 Otro tanto sucede con la cartilla de los médicos externos –de por sí muy escasa- y con los sanatorios contratados.

 Hace años que hay una sola farmacia, ubicada a muchas cuadras del centro de Perón, donde no siempre están los medicamentos que necesitamos y que, además, sólo atiende los días hábiles de 10 a 18 horas.

 No hay consultorio de demanda espontánea ni guardia. Esto es muy importante para los adultos mayores.

 Muchas de estas cuestiones y algunas más las conocemos perfectamente porque las sufrimos cada vez que necesitamos atención médica.

 ¿Cuales son las causas del deterioro de nuestra Obra Social?

 – En primer lugar que no la manejan los trabajadores y los jubilados –pese a que el dinero que ingresa proviene de sus aportes- sino una dirección que no da cuenta de sus actos desde hace más de 30 años.

 El despilfarro de dinero que han hecho los dirigentes de nuestro gremio en ese período es tal que no se ha realizado una sola inversión en la estructura de atención de la salud.

 En más de 30 años nunca han rendido cuentas sobre el destino de nuestros aportes a la Obra Social, que deben ser utilizados exclusivamente para la atención de la salud de trabajadores y jubilados, y sus familias. Tenemos el legítimo derecho de sospechar que el dinero no se ha utilizado sólo para eso, caso contrario tendríamos nuestro propio sanatorio y un servicio de calidad tal que contuviera a todos los compañeros del gremio.

 Hace ya varios años, los directivos de la Obra Social pidieron y recibieron un crédito millonario en dólares del Banco Mundial. Nada se sabe de ese dinero pero al crédito lo hemos pagado con el deterioro de la Obra Social.

 Los directivos de la UTPBA y de la Obra Social llegaron a dejar a la OSPBA en manos de una gerenciadora –Sygma Servicios Integrales– cuyos propietarios aparecían en causas judiciales vinculadas con estafas, evasión y quiebras fraudulentas.  

 En cuanto al deterioro de la atención, hay que recordar un hecho muy grave. Aunque la causa cayó en un “pozo negro” porque también involucraba a burócratas de sindicatos muy ligados al poder, los directivos de la OSTPBA aparecieron vinculados con la causa de los medicamentos “truchos” que investiga o investigaba el juez Oyarbide. La OSTPBA fue citada entre las primeras ocho vinculadas con el caso. También con la compra de medicamentos a un mayorista que no estaba autorizado a venderlos. En este caso era la única Obra Social citada.

 NUESTRO COMPROMISO

  Pasar el manejo de la Obra Social a una comisión formada por trabajadores activos y jubilados que rinda cuentas periódicamente ante los compañeros del gremio.

 Crear una comisión investigadora del manejo de los fondos y de las causas judiciales que involucran a los directivos de la Obra Social.

 Que las cuentas de la Obra Social sean públicas y que estén a mano de todos los trabajadores de prensa y no ocultas como en los últimos 30 años.

 Convocar a especialistas para rearmar la Obra Social con el claro objetivo de que responda a las necesidades de los compañeros del gremio.

 Trabajar para poner en pie el sanatorio propio que se merecen y pueden tener los trabajadores y jubilados de prensa. Y terminar así con la corrupción y degradación de la Obra Social.

La Naranja de Prensa 17/09/2013