El CELS esconde a Echegaray y no cita a Longoni

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), conducido por el reconocido kirchnerista Horacio Verbitsky, publicó un comunicado aparentemente vinculado con el ataque del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray contra el compañero Matías Longoni. Aparentemente, porque si bien el comunicado se refiere  a “las demandas millonarias a periodistas” en ningún momento cita ni a Echegaray ni a Longoni.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), conducido por el reconocido kirchnerista Horacio Verbitsky, publicó un comunicado aparentemente vinculado con el ataque del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray contra el compañero Matías Longoni. Aparentemente, porque si bien el comunicado se refiere  a “las demandas millonarias a periodistas” en ningún momento cita ni a Echegaray ni a Longoni.

Esto se contrapone claramente con la actitud del CELS cuando fueron atacados por Clarín los periodistas Caballero, Russo, Vicente y Barone. Sin dudar un instante, el organismo dirigido por Verbitsky llamó a una conferencia de prensa junto a los demandados y se ofreció a representarlos ante la justicia en la causa. Todo esto con un gran despliegue mediático.

Ahora apenas “ofrece” a “los” periodistas (sin nombre y apellido) “acompañarlos” con “la presentación de memoriales amicus curiae”, es decir sin involucrase directamente. Interesante para un organismo que se presenta como defensor de los derechos humanos. Sin distinciones, claro.
El comunicado del CELS habla de “las causas” como si hoy no hubiera una concreta -la de Longoni y un ataque de un alto funcionario oficial, ojo!, no cuestionado por ningún otro del gobierno. Así como ante el ataque de Clarín, la causa del día era esa, más allá de que hubiera muchos periodistas perseguidos por la justicia.

Pero lo más grave es que dejan abierta la puerta para que Echegaray lleve adelante el ataque judicial contra Longoni, pero con “limitaciones”. Dicen que la condición es “que la información (de Longoni fuera) propalada con conocimiento cierto de su falsedad e intención de dañar (es lo que sostiene Echegaray) o con notoria y reticente despreocupación por la búsqueda de la verdad, faltando a estándares profesionales elementales” (?). Y que el monto exigido “sea el mínimo indispensable de una sociedad democrática” (?).

Eso sí, al comienzo del comunicado destacan el decisivo papel que jugó el CELS en la derogación del delito de desacato y la despenalización de las calumnias e injurias.

Un autoelogio para esconder los dos raseros contrapuestos con los que mide el kirchnerismo los ataques a la libertad de expresión y a los periodistas que ejercen su profesión.