El Paro y movilización del 27 de junio y el gremio de prensa

Frente al paro y la movilización de la CGT, convocados para reclamar la eliminación del impuesto al salario y la universalización de las asignaciones familiares, el gremio de prensa no pudo intervenir impulsando con fuerza y unidad un reivindicación que es muy sentida entre los compañeros.

Frente al paro y la movilización de la CGT, convocados para reclamar la eliminación del impuesto al salario y la universalización de las asignaciones familiares, el gremio de prensa no pudo intervenir impulsando con fuerza y unidad un reivindicación que es muy sentida entre los compañeros.

Con la nueva grilla salarial acordada y los topes fijados por el gobierno, prácticamente todos los trabajadores de prensa nos quedamos sin poder cobrar las asignaciones familiares. Y un alto porcentaje pasa a pagar Ganancias, lo que supone una baja importante en el aumento salarial que conseguimos.

La mayor responsabilidad recae sobre la conducción de la Utpba que no convocó al paro ni llamó a asambleas para debatir como intervenir. Esto pese a que la eliminación del impuesto a las Ganancias fue uno de los puntos centrales que levantamos en las paritarias y que fuera votado por todas las asambleas de base.

Cuando se les planteo la necesidad de que la conducción se pronuncie por el paro, los dirigentes de la UTPBA respondieron que este era un “paro político” y que no estábamos en el neoliberalismo. Aún reconociendo que se estaba jugando un reclamo de los trabajadores en la “puja de poder” que planteaba Moyano, dijeron que elegían “no desestabilizar” al gobierno.

La agrupación La Gremial, que hasta hace muy poco apoyaba abiertamente al moyanismo, ni siquiera fijó posición sobre el paro y la movilización, mientras que el Colectivo de Trabajadores de Prensa y la Violeta optaron por el boicot abierto.

El argumento de estas dos últimas es que no se movilizaban con Moyano porque es un burócrata. Un argumento sorprendente, especialmente en el caso de los dirigentes del Colectivo, ya que hace sólo un mes hicieron públicos sus saludos a Facundo Moyano y la Juventud Sindical Peronista –moyanista- por el apoyo de éstos al acto que realizamos en la puerta del diario La Nación.

¿Qué cambió en un mes? No la condición de burócrata de Moyano.

La posición del Colectivo y de la Violeta aparece objetivamente colocada en el terreno del gobierno, responsable de la política de ajuste contra los trabajadores. Y al cual apoyaron, contra el paro y la movilización, los “gordos”, el agente del 601, Gerardo Martinez y el asesino de Mariano Ferreyra, José Pedraza.

Esto, además, luego del discurso de guerra contra los trabajadores que dio CFK la semana pasada, la militarización del conflicto sindical camionero y el furioso ataque contra los tercerizados de Comodoro Rivadavia, que llegó al absurdo de endilgarles la muerte de ocho gendarmes en un accidente vial.

El argumento de que no se puede ir a un paro y una movilización porque lo convoca la burocracia no tiene ningún sentido. Entonces no nos hubiéramos movilizado con la CGT de Ubaldini en los paros que terminaron de sepultar a la dictadura.

Y tampoco cuando la dirección de la UTPBA convocó a una movilización por el asesinato de Cabezas. O, más recientemente, cuando decretara los paros para movilizarnos por las paritarias. Y centenares de otros ejemplos del mismo tipo.

Una y mil veces le hemos exigido a la conducción de nuestro sindicato –y esto vale para cualquier otro- que tome medidas por distintas reivindicaciones y luchas de los trabajadores, aun conociendo sus límites irremediables. Y el día que convocan ¿no asistimos?.

La recuperación de los sindicatos de manos de la burocracia se va a dar en un terreno de lucha y de delimitación y no boicoteando las movilizaciones de la que, en este caso, participaron decenas de miles de trabajadores.

La Naranja optó por movilizarse. Antepusimos la necesidad de impulsar el reclamo de universalización de las asignaciones y la eliminación del impuesto al salario. Lo hicimos en una columna diferenciada y sumamos los reclamos de paritarias libres y el fin de las tercerizaciones, del trabajo en negro y de la precarización.

Esa columna -que incluyó delegaciones de decenas de gremios y fábricas- representa la lucha para quebrar la regimentación que ejerce Moyano y el resto de la burocracia sindical sobre los trabajadores.

Apostamos a la construcción de un sindicalismo clasista, combativo e independiente de las patronales y el estado para echar a la burocracia.