Elecciones en la CTA, en Prensa votemos a la lista 3 Frente de Unidad Clasista

La UTPBA no ha abierto la boca sobre las elecciones de la CTA. Siendo parte de la central, es cuanto menos llamativo el mutismo de la burocracia en torno a los comicios que concentran la atención de todo el país.

¿A qué obedece este silencio? Al intento de congeniar a las fracciones degennaristas y yaskistas que conviven al interior de la burocracia. 

Pero la crisis de la CTA, se va a llevar puesta a la UTPBA. En medio de la lucha por el control de los medios, el copamiento kirchnerista de la central promovido por la fracción yaskista va a obligar a la burocracia del gremio de prensa a alinearse con el Gobierno o a sufrir una implosión.

La UTPBA no ha abierto la boca sobre las elecciones de la CTA. Siendo parte de la central, es cuanto menos llamativo el mutismo de la burocracia en torno a los comicios que concentran la atención de todo el país.

¿A qué obedece este silencio? Al intento de congeniar a las fracciones degennaristas y yaskistas que conviven al interior de la burocracia. 

Pero la crisis de la CTA, se va a llevar puesta a la UTPBA. En medio de la lucha por el control de los medios, el copamiento kirchnerista de la central promovido por la fracción yaskista va a obligar a la burocracia del gremio de prensa a alinearse con el Gobierno o a sufrir una implosión.

La UTPBA no ha abierto la boca sobre las elecciones de la CTA. Siendo parte de la central, es cuanto menos llamativo el mutismo de la burocracia en torno a los comicios que concentran la atención de todo el país.

¿A qué obedece este silencio? Al intento de congeniar a las fracciones degennaristas y yaskistas que conviven al interior de la burocracia. 

Pero la crisis de la CTA, se va a llevar puesta a la UTPBA. En medio de la lucha por el control de los medios, el copamiento kirchnerista de la central promovido por la fracción yaskista va a obligar a la burocracia del gremio de prensa a alinearse con el Gobierno o a sufrir una implosión.

La vieja directiva de la UTPBA quiere ganar tiempo para ver cómo termina la novela entre los K y Clarín. Sin embargo, el desenlace de la crisis se va a meter a fondo en el gremio barriendo con cualquier abstencionismo.

Los off de record de la burocracia de que luego de las elecciones vuelven con todo a la CTA no dejan de ser un chiste. Bien mirada, la UTPBA ha ido hasta el final en la concepción sindical de la CTA.

La afiliación individual descontrolada vació la organización gremial en las empresas periodísticas, en donde solo una ínfima minoría de trabajadores está afiliada. Así, como la patronal de la Federación Agraria forma parte de la central, los Aliverti y compañía, son parte indisoluble de la UTPBA. Ni que hablar de la afiliación trucha a la central que los intendentes del conurbano han promovido entre los desocupados relegando a los padrones de los sindicatos.
En el gremio de prensa, los punteros de Sabbatella han engordado el padrón trucho de la UTPBA gracias a las pautas oficiales del municipio de Morón. En los padrones de las FM del gran Buenos Aires, figuran centenares de supuestos trabadores de prensa y por supuesto, los patrones de esas pymes.

La UTPBA ha llevado hasta el extremo la política de topes salariales de la CTA, dejando al gremio de prensa sin paritarias y en una política de paz social con las empresas. Ante el silencio oficial, denunciamos que la crisis que vive la CTA se debe a intereses ajenos a los trabajadores.

Frente al copamiento k de la central o el apoyo a las listas sojeras, planteamos el voto al Frente de Unidad Clasista para enfrentar el derrumbe de la central con una agenda de los trabajadores.