Enorme triunfo de los trabajadores de El Cronista

A todos los compañeros del gremio de prensa:

Queremos contarles que los trabajadores de El Cronista obtuvimos hoy un gran triunfo. Luego de un arduo plan de lucha que incluyó distintas medidas de protesta, le impusimos a la patronal española de Recoletos un aumento del 20% para los salarios menores a 1.500 pesos, de 15% para salarios de entre 1.500 y 3.000 y de 12% para salarios de hasta 4.000, todos estos incrementos retroactivos al mes de enero de 2006.

A todos los compañeros del gremio de prensa:

Queremos contarles que los trabajadores de El Cronista obtuvimos hoy un gran triunfo. Luego de un arduo plan de lucha que incluyó distintas medidas de protesta, le impusimos a la patronal española de Recoletos un aumento del 20% para los salarios menores a 1.500 pesos, de 15% para salarios de entre 1.500 y 3.000 y de 12% para salarios de hasta 4.000, todos estos incrementos retroactivos al mes de enero de 2006.

El acuerdo incluye un refuerzo de este incremento para el mes de junio: con el medio aguinaldo incrementado de ese mes los trabajadores recibiremos, además, 500 pesos en tickets para salarios de hasta 1.500 pesos, 400 para salarios de entre 1.500 y 3.000 y 300 para salarios de hasta 4.000. Todo esto como un puente hasta reanudar la discusión salarial a fines de diciembre.

La frutilla del postre es, sin embargo, que la empresa se comprometió en el acta suscripta ante las autoridades del Ministerio de Trabajo a no producir despidos mientras dure el acuerdo y a no afectar ni en todo ni en parte la salida de ninguno de los productos que edita en el país, es decir el diario El Cronista, y las revistas Apertura, Information Technology, Clase Ejecutiva y Target.

Estos dos últimos puntos son de inestimable importancia porque la empresa, que el año pasado anunció sus intenciones de vender sus activos y abandonar el país, pretendió imponer cada una de sus anteriores e insatisfactorias ofertas salariales con ultimátums y amenazas de cierre del diario y de una de sus revistas, al punto tal de que en una de las audiencias en la cartera laboral llegó a formalizar el anuncio de que el próximo número de la revista Apertura no iba a ver la luz, una decisión que, -aclaró- ya había sido tomada, con independencia de que los trabajadores aceptaran o no su oferta salarial.

Esto fue abrumadoramente rechazado por los trabajadores, en una asamblea cuya masividad estuvo en gran parte alimentada por la propia empresa, que se jugó una carta fuerte convocando a “a todo el mundo” a votar su oferta porque “sino, la empresa cierra”.

Gracias por los servicios prestados: así logramos la asamblea más masiva desde que recuperamos la organización gremial interna el año pasado, donde los trabajadores, lejos de amedrentarse, repudiaron las amenazas y, además de rechazar otra vez la nueva oferta salarial de la empresa, sumaron a sus reclamos el compromiso de continuidad de todos los productos.

Es decir que, sólo por la organización y la lucha salarial de todos los trabajadores de Recoletos Argentina la revista Apertura estará en la calle el próximo mes y los siguientes. Le dimos un golpe al vaciamiento.

¡¡Todo esto en el cuadro de un diario que el año pasado anunció que estaba en venta y cuya recuperada organización sindical interna acaba de cumplir nueve meses !!!

La clave es que los trabajadores de El Cronista nos negamos todo este tiempo a discutir la agenda de la empresa, a hablar de su “crisis”, del “proceso de venta” y nos organizamos para persistir en nuestros legítimos reclamos. Es que el que se quema con leche cuando ve una vaca llora: cuando Recoletos llegó a la Argentina y compró El Cronista rebajó salarios, aumentó la jornada laboral, y produjo despidos. Cinco años después de aquellos atropellos, que se extendieron en el tiempo, la empresa siguió alegando “crisis”y pretendió contestar nuestro reclamo salarial con prácticas terroristas e intimidaciones. Esta vez simplemente dijimos basta.