Este año, un millón de padres dejó de cobrar el salario familiar

A un millón y medio de trabajadores -el doble que hace 3 años- ya le descuentan una parte del sueldo por el impuesto a las Ganancias y, en el último año, los padres de casi un millón de chicos dejaron de cobrar el salario familiar por hijo.

A un millón y medio de trabajadores -el doble que hace 3 años- ya le descuentan una parte del sueldo por el impuesto a las Ganancias y, en el último año, los padres de casi un millón de chicos dejaron de cobrar el salario familiar por hijo.

En Prensa, mucho peor
La mayoría del gremio de prensa no percibe el salario familiar no porque gane sueldos altos sino porque son colaboradores o monotributistas que directamente no tienen derecho a ese beneficio, mientras si pagan con la cuota del  monotributo IVA y Ganancias. Y los que ganan sueldos por encima de $ 5.200 –un valor superbajo como piso salarial– le descuentan Ganancias y no cobran el salario familiar.

Esta confiscación económica el gobierno la ejecutó por el simple expediente no de actualizar, por el incremento de la inflación, el mínimo no imponible de Ganancias y el tope salarial que da derecho al cobro de las asignaciones familiares. Tampoco ajustó el monto del seguro de desempleo que sigue siendo de $ 400 mensuales por compañero despedido sin causa si estuvo “en blanco”. Lo mismo hizo con el salario mínimo que fue llevado a $ 2.300 mensuales que con los descuentos de jubilación y obra social se reduce a $ 1.909 mensuales o $ 63 por día.

Todos esos valores no fueron actualizados por la inflación real no por un olvido sino como parte de una política deliberada de obtener recursos para financiar el pago de la deuda pública, luego de haber agotado las llamadas reservas de libre disponibilidad del Banco Central. Ahora, en el Presupuesto 2012 se promete seguir pagando la deuda con reservas del Banco Central sin aclarar cómo se generarán. Lo que no se quiere adelantar es que luego de las elecciones con una fuerte devaluación del peso o una suba de la tasa de interés, mecanismos que potenciarán la inflación actual, habrá nuevamente reservas de libre disponibilidad. (La devaluación deprecia en dólares la base monetaria y se requieren menos divisas para respaldarla, quedando un “excedente” para el pago de la deuda.  Otra variante es aumentar la tasa de interés de las Letras del Tesoro para absorber base monetaria y “liberar divisas para los acreedores privados).

Todo esta confiscación contra los trabajadores el gobierno lo llevó adelante frente a las narices de Hugo Moyano y Hugo Yasky quienes habían asegurado que pactaron un salario mínimo de $ 2.300 a gusto de la UIA a cambio de un fuerte aumento tanto del tope salarial como del monto de las asignaciones familiares y una actualización del mínimo no imponible. En realidad, se trató de una entregada del salario mínimo, de las asignaciones familiares y de Ganancias como se prueba que se llamaron a silencio, nada hicieron ni hacen para revertir esa situación y siguen proclamando su apoyo al gobierno.

El gobierno justifica todas estas confiscaciones con el argumento de financiar la asignación por hijo que originalmente debería ser financiada con la renta del Fondo de Garantía de la ANSeS. Pero como esa renta no alcanza, fue extendiendo y profundizando su mano confiscatoria a las asignaciones familiares, al seguro de desempleo y al descuento de Ganancias a los trabajadores. De esta manera, ya no solo el sistema jubilatorio, con menores haberes que llevan a la oleada de juicios, sino el sistema de asignaciones familiares, el Fondo de Empleo y la carga impositiva sobre una parte creciente de los trabajadores financian una paupérrima asignación por hijo. De ese modo, el “ahorro fiscal” resultante de esa confiscación va a parar al pago de la deuda que solamente por intereses este año insumirá unos 9.000 millones de dólares. En esto consiste la redistribución del ingreso y la inclusión social del kirchnerismo.