Frenan despidos en Infosic / Infofax

Un mes de cacerolazos y plan de lucha
Frenan despidos en Infosic / Infofax (Boletín Naranja, noviembre 2002)

Un mes de cacerolazos y plan de lucha
Frenan despidos en Infosic / Infofax (Boletín Naranja, noviembre 2002)

El jueves 31 de octubre los trabajadores de Infosic / Infofax frenaron el despido de dos compañeras. Como un reflejo del estado de movilización que reina en la agencia, la patronal no esperó a que terminara la asamblea que se había convocado para dar respuesta a la medida y reculó con su decisión, dada a conocer esa misma tarde. Los trabajadores, en tanto, estaban casi a punto de votar una firme resolución de lucha en defensa de las despedidas, que ni siquiera hizo falta poner en práctica: la patronal dio marcha atrás antes.

La victoria fulminante de los compañeros traduce, además, el estado de ánimo generado por el inicio, hace un mes, de un plan de lucha votado en una masiva y combativa asamblea. Todo esto luego de una serie de negociaciones llevadas a cabo en el Ministerio de Trabajo y de que, en las mismas, la patronal pateara el tablero, desdiciéndose de las propuestas conciliadoras a las que se había llegado.

Los trabajadores han decido actuar porque la agencia de noticias está casi paralizada por la decisión empresaria de no destinar fondos a su funcionamiento, en una medida que apunta a desmoralizar a los trabajadores (aunque les salga el tiro por la culata, creando indignación y ánimo para la lucha).

Por otro lado, la empresa ha manifestado su intención de dejar por fuera del estatuto y del convenio de prensa a todo un sector de trabajadores, con burdos argumentos. A todo esto, se le suma el retraso en el pago de los salarios y el intento de obtener un Procedimiento preventivo de crisis que la habilite a suspender trabajadores o bien despedirlos abonándoles indemnizaciones de miseria.

La asamblea votó iniciar un plan de lucha comenzando con cacerolazos en todos los turnos. La medida fue cumplida con vigor por la gran mayoría de los trabajadores. El primero de los cacerolazos provocó que apareciera el dinero de los salarios, ya que la empresa pretendía alargar más la demora en pagarlos.

Como parte del plan de lucha, los trabajadores empapelaron la empresa con las consignas reivindicatorias y se encontraban prestos a iniciar un nuevo cacerolazo, un “cementerio de sillas” para denunciar el estado deplorable del mobiliario de la agencia como parte del vaciamiento y la distribución, vía e mails, de un “álbum de fotos” para que la opinión pública conozca las condiciones lamentables en las que se encuentran trabajando. En esto la empresa también dio marcha atrás y compró sillas y computadoras bajo la presión de los trabajadores. Todas estas medidas conforman, sin embargo, los primeros pasos de un plan de lucha que continuará hasta lograr todos los objetivos.