Gran victoria antiburocrática en Radio Nacional

Gran victoria antiburocrática en Radio Nacional

Gran victoria antiburocrática en Radio Nacional

Los trabajadores de Radio Nacional lograron imponer hoy, mediante una ruidosa y combativa concentración frente a la sede del Ministerio de Trabajo, la presencia de sus delegados de base en la reunión paritaria que se llevó adelante en la cartera laboral. Los compañeros concurrieron en defensa de la conquista salarial que le arrancaron a la empresa hace dos semanas y contra la burocracia entreguista de Ajeproc, que se niega a firmar el acta aceptada por la patronal y votada por los compañeros en asamblea. Los compañeros forzaron el ingreso de sus representantes ante la negativa del Ministerio, que en una actitud completamente ilegal se convirtió en vocero de la burocracia para impedir su presencia. Pero la movilización y la solidaridad de las restantes representaciones sindicales les torcieron el brazo.

Dentro de la reunión, la directiva de Ajeproc, que abandonó a su suerte durante años a los trabajadores de la emisora estatal, volvió a negarse a firmar el aumento, objetando “insuficiencias” en alguno de los puntos de un acta que debería rubricar una serie de conquistas por las que ellos no movieron, ni ahora ni antes, un dedo. Lo único que hace la burocracia en este punto es pretender pasar por encima del mandato de asamblea, con la pretensión de reacomodarse y birlarles el triunfo a los compañeros.

Los delegados combativos de Ajeproc, en unidad con los compañeros de otros gremios, como la Utpba y los locutores de la SAL, se mantuvieron firmes y le arrancaron a la patronal un compromiso por el cual, aún sin la firma del acta correspondiente, la empresa se compromete a efectivizar en tiempo y forma lo acordado previamente con los legítimos representantes de los trabajadores. Ante cualquier incumplimiento, se para la radio otra vez. Mientras tanto, se seguirán discutiendo los puntos y agregados que pretende colocar la directiva de Ajeproc, repentinamente preocupada por alguna reivindicación insatisfecha. Los compañeros de Radio Nacional, que se mantuvieron en las puertas del Ministerio mientras duró la negociación, no se mostraron muy alagados por la inusitada combatitividad de la directiva de Ajeproc: su secretario general, Horacio Zungri, fue escrachado y recibido a huevazos cuando terminó la audiencia.

El acuerdo que fueron a defender los compañeros supone una enorme conquista para los trabajadores de todas las filiales de la radio en el país, que enviaron a Buenos Aires sus mandatos favorables a aceptarlo: consiste en una suma fija no remunerativa de 600 pesos durante los meses de junio, julio y agosto de 2007, tras lo cual se les otorgará, desde septiembre, un aumento remunerativo, a sus básicos, del 16,5%, que impactará de esta manera en todos los adicionales. Además, los compañeros lograron que los 250 pesos no remunerativos que consiguieron en una lucha anterior pasen a ser remunerativos, con el blanqueo a cargo de la empresa y en la perspectiva de ser incorporados luego al básico. Otros puntos son que todo el personal que perciba “adicional por zona” tendrá un incremento del importe que actualmente percibe por tal concepto del 30%, el refrigerio pasa de 220 a 257 pesos y se elimina el concepto “guardia” y toda prestación de servicios que hoy se liquide por tal concepto lo será como hora extra. Ajeproc es un gremio postal que agrupa a casi un centenar de trabajadores en Radio Nacional Buenos Aires y otra importante cantidad en las sedes de la emisora en el interior. Su dirección prácticamente no puede pisar la radio desde hace años, sobre todo desde que los trabajadores comenzaron, en 2003, un proceso de recuperación de la vida sindical a través de la elección de delegados combativos, responsables ante las asambleas. Así se rompieron más de 14 años de ostracismo, congelamiento salarial y ataques a las condiciones de trabajo.

La Naranja de Prensa, que se hizo presente hoy en las puertas de la cartera laboral para solidarizarse con Radio Nacional, felicita a los compañeros por esta nueva y soberbia lección de lucha antiburocrática.