Hadad reculó en chancletas

PARAZO DE LOS TRABAJADORES DEL DIARIO INFOBAE

Hadad reculó en chancletas

PARAZO DE LOS TRABAJADORES DEL DIARIO INFOBAE

Hadad reculó en chancletas

Los trabajadores de prensa del diario Infobae lograron un triunfo espectacular. Con un parazo impresionante, que incluyó a todo el personal del diario, incluidos los jefes, se logró la reincorporación sin condiciones de dos compañeros que la empresa había despedido arbitrariamente. El grupo del cual forma parte el diario (Canal 9, Radio 10) es de propiedad de Daniel Hadad, un ultramenemista devenido ahora ultrakichnerista, y funciona como una agencia oficial, donde el gobierno digita la información y toma decisiones de manera desembozada.

Hace poco más de dos meses, por presiones oficiales, una compañera fue echada del diario, luego que escribiera una nota que disgustó al gobierno. Ahora, ante un giro aún más oficialista, la patronal despidió a dos compañeros. Apenas se supo de los despidos -fue el viernes, con apenas la mitad del personal en el diario porque éste no sale los fines de semana- se realizó una asamblea y se decidió que no se escribía una línea más, ni se ripeaba, ni se diagramaba, ni se trabajaba en el archivo, ni se corregía, ni se retocaban las fotos, tampoco se sacaban, ni los jefes iban a reemplazar a los trabajadores que no trabajaran. Nada. El diario se paralizó totalmente. De los editores para abajo todos dijeron basta. Todos adentro o ninguno. La resistencia de la empresa a dar marcha atrás fue aumentando la decisión de los compañeros. Se acordó concurrir masivamente el domingo para apoyar al grupo de compañeros que trabajan ese día para completar la edición. En una asamblea realizada en la puerta ese domingo, se recibió la noticia del primer recule de la empresa. Aceptaba reincorporar a una compañera pero no al otro compañero despedido. La respuesta de la asamblea -incluso superando las dudas del despedido, que planteaba irse de la empresa- fue contundente: todos o ninguno. Si el compañero quiere irse, será después. Primero, todos adentro.

La empresa se resistió durante cuatro horas más. Pero la firmeza de los compañeros la doblegó. Todos en la calle, sin moverse de la puerta y acompañados por delegados y activistas de diez empresas del gremio le mostraron a la empresa que no iba a poder quebrar la medida. La patronal fue entonces la que dijo basta. "Aceptamos todas las condiciones, levantamos el despido de los dos compañeros y que se comience a trabajar", plantearon a los representantes gremiales que estaban negociando. La alegría de los compañeros fue impresionante. Aplausos, abrazos. Con los despedidos a la cabeza, se realizó una entrada triunfal al diario. Es el primer paro de este tipo que se conoce en el multimedios de Hadad. Fue una impresionante victoria de los trabajadores y una derrota equivalente del empresario ultrakirchnerista.