Hagamos asambleas por nuestros reclamos

Para los trabajadores, la necesidad de un paro nacional y un plan de lucha de las centrales sindicales está fuera de toda duda. Una inflación cercana al 30% anual devora el salario y las jubilaciones. Se suma también la confiscación del impuesto al salario y la pérdida de las asignaciones familiares para centenares de miles de trabajadores. La política oficial destina los recursos estatales al pago de la deuda externa y a subsidiar a las privatizadas.

Para los trabajadores, la necesidad de un paro nacional y un plan de lucha de las centrales sindicales está fuera de toda duda. Una inflación cercana al 30% anual devora el salario y las jubilaciones. Se suma también la confiscación del impuesto al salario y la pérdida de las asignaciones familiares para centenares de miles de trabajadores. La política oficial destina los recursos estatales al pago de la deuda externa y a subsidiar a las privatizadas. La ley de ART -impulsada por el gobierno con el apoyo del PRO y otros- es otro golpe a los derechos de los trabajadores, a la medida de las exigencias de la Unión Industrial.

Las CGT y CTA opositoras han anunciado un paro nacional para la tercera semana de noviembre. Esa medida aún no tiene fecha cierta. Nada se sabe de sus características. A sus organizadores se los ve más preocupados en cultivar vínculos políticos con los Macri, De la Sota o Buzzi, de la Federación Agraria. O sea, con la oposición capitalista que quiere la devaluación de la moneda y un ajustazo. Con esta política, las aspiraciones y reclamos carecen de todo porvenir.

Estas limitaciones están claras y no son una novedad pero, para superarlas, los trabajadores tenemos que ir con todo al paro general.

Nuestra agenda

Los trabajadores de prensa estamos atravesando una etapa de ascenso en la re organización del gremio. A partir de las comisiones internas hemos recuperado la paritaria única en los diarios sobre la base de los paritarios electos en asambleas en los lugares de trabajo. Así reconstruimos una palanca estratégica para la recuperación de nuestros derechos.

Sin embargo, son muchos los problemas que todavía quedan sin solución. La precarización del trabajo de los colaboradores, el incumplimiento del estatuto, el impuesto a las ganancias que se come el aguinaldo y la pérdida de las asignaciones familiares entre otras reivindicaciones de índole más general.

Pero además varias patronales (Clarín, La Nación, Ámbito, Perfil, etc.), siguen sin acatar total o parcialmente el acuerdo paritario. El Ministerio de Trabajo no ha dado respuesta a los reclamos de nuestros paritarios luego de varias audiencias donde se han puesto a consideración los incumplimientos de un acuerdo rubricado por el propio Tomada.

Los despidos en Perfil como el de Mariana  en canal 13/TN son un adelanto de la política con la que las patronales harán frente a ese gigantesco proceso de reorganización capitalista de los medios que es lo que está en disputa en la batalla del 7D. La respuesta inmediata de los trabajadores de Perfil que dictaminaron un paro total y la solidaridad del gremio movilizado pusieron las cosas transitoriamente en su lugar adelantando también qué respuesta daremos los trabajadores de prensa. En ese debate, también es necesario no dejar en manos ni de una ni de otra variante patronal el desenlace de la situación.

Organicemos Asambleas en todas las redacciones para discutir una política de los trabajadores frente al presente cuadro y para resolver nuestra participación en el paro nacional con nuestros propios reclamos.

  • Por la efectivización de todos los colaboradores y factureros.
  • Derogación del impuesto al salario.
  • Asignaciones familiares para todos de $700.
  • Que las patronales cumplan con las paritarias.
  • Por una posición independiente del gremio de prensa frente al 7D