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La Naranja de prensa se solidariza con La Garganta Poderosa ante el hostigamiento de Gendarmería

La Naranja de Prensa expresa su más enérgico repudio al accionar mafioso de Gendarmería -dependiente del gobierno nacional- de hostigar a los compañeros de la revista La Garganta Poderosa, redacción ubicada en Villa Zavaleta, como así también a sus vecinos.
   
La Naranja de Prensa expresa su más enérgico repudio al accionar mafioso de Gendarmería -dependiente del gobierno nacional- de hostigar a los compañeros de la revista La Garganta Poderosa, redacción ubicada en Villa Zavaleta, como así también a sus vecinos.
   
El hecho sucedió a sólo unos días del crimen de Kevin Molina, de tan sólo 9 años, un asesinato que tuvo poca repercusión tanto en medios oficialistas como de la “opo” hasta que su sistemática denuncia en las redes sociales los obligó a tratar el tema con algo más de espacio. Es evidente que para los medios patronales la “inseguridad” tiene también un estricto contenido de clase. 
    
El niño fue asesinado el sábado 7 de septiembre por un balazo  en la cabeza luego de que, en medio de un tiroteo, la bala atravesara la pared de la casilla en la que vive la familia en Zavaleta. La zona había sido liberada por la Prefectura, también dependiente del gobierno nacional, según las palabras de Paola Vallejos, prima de Kevin y redactora de La Garganta y con quien nos solidarizamos y nos ponemos a disposición.
   
Paola Vallejos relató en un comunicado que el lunes 16 de septiembre, cerca de las 19, “cinco camionetas de Gendarmería cayeron en la redacción de La Garganta, estacionaron enfrente y abrieron sus puertas para que bajaran decenas de gendarmes armados hasta los dientes, sin identificación y en muchos casos encapuchados, con sus escopetas en mano”. 
    
Y siguió: “Justo en ese momento, la maestra de Kevin compartía una charla con nosotros y sus hermanitos jugaban en la redacción. Ante el aviso de mi primo mayor, que vino corriendo desde su casa para que los chiquitos no salieran a la calle, un compañero salió a preguntar el motivo de tamaño operativo y a solicitar que se identificara el responsable, pero no se identificó absolutamente nadie. Como de costumbre, lo verduguearon, le pidieron su propia identificación, lo pusieron contra la pared, le doblaron el brazo y quisieron detenerlo en el patio de su propia casa, algo que evitamos entre forcejeos y gritos, en una situación de mierda. Desesperados, reaccionamos llamando en ese mismo momento a los periodistas Eduardo Anguita e Ingrid Beck, para que se comunicaran con quien hiciera falta. Y recién entonces, cuando advirtieron que estábamos denunciándolos, decidieron soltarlo”.
   
“Tengo miedo de que me peguen un tiro’, dijo en ese momento Marilin, una de las hermanitas de Kevin. “Y su hermanita Azul -prosiguió Paola- simplemente se escondió en la redacción, con la nariz sangrando. Al mismo tiempo, otros compañeros que intentaban acercarse a La Garganta, eran interceptados en otros pasillos del barrio, cerrados sin ninguna justificación, ni ninguna orden a la vista. Y mientras tanto, los padres de Kevin escuchaban los pasos de los efectivos en el techo de su casa, sin que nadie les diera ninguna explicación”.
   
La Naranja de Prensa se solidariza con Paola Vallejos, con todos los compañeros de la revista La Garganta Poderosa, y repudia y alerta sobre el grave hecho de que Gendarmería hostigue a trabajadores de prensa, en un claro amedrentamiento a la libertad de expresión.
   

No se puede repudiar este hecho sin entenderlo como parte de una política de seguridad derechista y de mano dura por parte del gobierno nacional, que se refuerza al designar a funcionarios como Alejandro Granados y la saturación de las calles de gendarmes y prefectos. Un accionar que por otra parte no es de ningún modo aislado si tenemos en cuenta el papel que jugaron las fuerzas de seguridad en la zona liberada y el borrado de huellas en el crimen de nuestro compañero Mariano, la represión en el Parque Indoamericano, entre otras. La ley de medios, con su demagogia a favor de los medios alternativos y populares, queda desmentida por la bota represiva de las fuerzas del orden, así como quedó sepultado el anuncio de una primavera mediática para los pueblos originarios con la política oficial hacia los Qom. 

    
Tampoco podemos dejar de denunciar la connivencia mafiosa entre las fuerzas represivas y las bandas de narcos.

Exigimos la investigación, el juicio y el castigo de todos los responsables del asesinato de Kevin Molina.