La peor opinión

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La peor opinión

La Naranja de Prensa quiere manifestar su solidaridad con los compañeros de la agrupación Metaprensa, a quienes la dirección de la Utpba impidió, con métodos patoteriles, expresarse en el Segundo Congreso Mundial de la Comunicación. Los compañeros pretendían denunciar a Magdalena Ruiz Guiñazú, quien iba a estar presente en el evento mediante una grabación, porque hace unos días, en el programa de Mirtha Legrand, la conductora dijo que los 117 despidos de Clarín en el 2000 habían sido examinados caso por caso por la organizaciòn Periodistas y que habían sido “legales”. Una patraña.

La actitud de la Utpba, de cercenar el derecho de los compañeros a expresarse, muestra primero que la dirección sindical se cree dueña del sindicato, y, obviamente, de las actividades que lleva adelante con el dinero de los afiliados, como el evento de marras.

Por lo demás, basta leer la composición del panel en cuestión, plagado de empresarios y figurones pro patronales (Pergolini, Larrea, Carrizo) y/o proto fascistas de baja estofa como Ari Paluch, para concluir que es casi natural que los organizadores se encarguen de reprimir cualquier expresión independiente. Una cosa lleva a la otra.

La presencia, entre los censurados, del compañero Pablo Llonto, ex delegado despedido de Clarín, hace más grave el asunto: en lugar de estar empeñada en la defensa del compañero, que aún sigue dando batalla por su reincorporación, la dirección sindical cierra filas objetivamente con la patronal del Grupo Clarín, de la que Magdalena es una vocera significativa. Otro guiño de los Camaño y los Das Neves al gran diario argentino, nada menos que la principal patronal de prensa.