La Utpba y las cámaras cocinan una rebaja salarial

Defendamos el bienestar de nuestras familias

 

 En las últimas horas trascendieron los aspectos fundamentales del acuerdo paritario que delinean las cámaras empresarias de prensa con la burocracia de la Utpba. A grandes rasgos ya se sabe que firmarán un aumento que, para la mayoría del gremio,  significará, en promedio, una suba de entre 25 y 27%, en tres tramos a cobrarse en abril, agosto y el lejano enero de 2017.

 Esto, contra una inflación estimada por consultoras privadas afines al Gobierno de hasta el 50%…hasta diciembre. Las proyecciones más optimistas no bajan de 40 por ciento.

Defendamos el bienestar de nuestras familias

 

 En las últimas horas trascendieron los aspectos fundamentales del acuerdo paritario que delinean las cámaras empresarias de prensa con la burocracia de la Utpba. A grandes rasgos ya se sabe que firmarán un aumento que, para la mayoría del gremio,  significará, en promedio, una suba de entre 25 y 27%, en tres tramos a cobrarse en abril, agosto y el lejano enero de 2017.

 Esto, contra una inflación estimada por consultoras privadas afines al Gobierno de hasta el 50%…hasta diciembre. Las proyecciones más optimistas no bajan de 40 por ciento.

Defendamos el bienestar de nuestras familias

 

 En las últimas horas trascendieron los aspectos fundamentales del acuerdo paritario que delinean las cámaras empresarias de prensa con la burocracia de la Utpba. A grandes rasgos ya se sabe que firmarán un aumento que, para la mayoría del gremio,  significará, en promedio, una suba de entre 25 y 27%, en tres tramos a cobrarse en abril, agosto y el lejano enero de 2017.

 Esto, contra una inflación estimada por consultoras privadas afines al Gobierno de hasta el 50%…hasta diciembre. Las proyecciones más optimistas no bajan de 40 por ciento.

 No conforme con esto, la Utpba se dispone a acordar que, para el sector  de diarios, agencias y portales, el acuerdo rija por 13 meses, es decir hasta mayo del 2017, lo que supone que el aumento para los doce meses es dos puntos menor.

Convalidará, así, el desopilante argumento patronal de unificar con el sector de las revistas las fechas de cobros, ya que la paritaria de estas últimas arranca en mayo. ¿Pero por qué no igualan hacia arriba y adelantan el cobro de las revistas a abril? Simplemente porque la burocracia firma lo que las patronales le ponen adelante. Y esto es así porque ya no tiene ningún vínculo con el gremio.

Si a esto se agrega que el aumento es en cuotas y la última se estira hasta enero próximo, el aumento real se reduce más aún. 

El acuerdo es hasta nominalmente más bajo que el de la paritaria del año pasado, que supuso para los básicos un aumento de 31% (este año se cerrará en 30) y cortes por nivel salarial con subas de 27 y 28 por ciento. Con ese acuerdo ya habíamos perdido contra la inflación, que este año es sustancialmente mayor.

Llovido sobre mojado, el golpe para nuestros ingresos será demoledor.

El pre acuerdo al que accedimos -por filtraciones, ya que se trata de una paritaria clandestina, a espaldas de todos los trabajadores de Prensa- tiene una cláusula llamada de “buena fe”, donde las partes convienen volverse a reunir si ciertas variables se “distorsionan” hasta “provocar un significativo deterioro de los ingresos de los trabajadores”.

Pero la inflación de los primeros cinco meses del año alcanzaría ya a una cifra que rondará el 25%, es decir casi todo el porcentaje firmado por la burocracia de Fagale, Barr y Das Neves pero hasta mayo del 2017. Sin contar la proyección del 40 y el 50%,  la  distorsión y el “deterioro” ya están, aquí y ahora.

No es “buena fe”, es una entregada miserable.

En síntesis, es un acuerdo rayano en la provocación.

Todo esto en un cuadro de despidos masivos, retiros voluntarios y  vaciamiento que no queda reducido a los medios denominados “pauta dependiente”, como se ha querido mostrar, sino que recorre a todo el gremio. Se cae, de esta manera, el ariete patronal y la excusa de la burocracia de “moderar las demandas salariales” para “preservar los puestos de trabajo”. 

Tenemos el combo: los despidos y un acuerdo salarial por el cual correspondería denunciar a sus firmantes por abandono de persona.

En  este contexto, los delegados de base de la rama Prensa Escrita nucleados en el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA)  resolvieron en su última sesión lanzar una jornada de lucha con asambleas, paros y retenciones de tareas para el próximo miércoles 11 de mayo.

La idea es que esa jornada se constituya, a su vez, en un espacio de deliberación de los trabajadores para que surjan nuevas iniciativas de lucha.

Están atentando contra el bienestar de muestras familias. Llamamos a todos los compañeros de Prensa a movilizarnos por nuestros salarios y nuestras reivindicaciones:

– 40% de aumento, con mínimo garantizado de 7.000 pesos

-Reapertura de la paritaria ante un aumento en los precios que supere el porcentaje de aumento acordado.

– Que el adelanto a cuenta conseguido por los trabajadores de Infobae, DYN y La Nación, entre otras empresas, se haga extensivo a todos los medios

– Basta de ajuste y despidos.