Las responsabilidades, a quien le competen

En el marco de un ajuste que deteriora cotidianamente nuestro trabajo, el comunicado enviado ayer por Perfil es un acto más de intimidación contra los trabajadores. Tiene como propósito justificar los desaciertos patronales de los últimos años y acusar de los mismos al personal de la Editorial, además de desalentar cualquier tipo de resistencia al plan de achique en marcha.

Reproducimos la respuesta de la comisión interna:

En el marco de un ajuste que deteriora cotidianamente nuestro trabajo, el comunicado enviado ayer por Perfil es un acto más de intimidación contra los trabajadores. Tiene como propósito justificar los desaciertos patronales de los últimos años y acusar de los mismos al personal de la Editorial, además de desalentar cualquier tipo de resistencia al plan de achique en marcha.

“Pacientes acuerdos”

Dice Perfil. “Durante más de tres meses se llevaron a cabo pacientes acuerdos con el personal que hacía alrededor de un año había ingresado en Libre. A algunos se los logró reubicar en otras áreas, mientras que con la mayoría se alcanzó un retiro voluntario pagando en cada caso los montos indemnizatorios previstos por ley.”

La realidad. A mediados de marzo, los ex trabajadores de Libre Deportivo fueron reunidos por la empresa para anunciarles la apertura de un “retiro voluntario”. Perfil anunció que de no ser aceptado,  iba a solicitar un Recurso Preventivo de Crisis que reduciría drásticamente las indemnizaciones. A pesar de que no se encontraba en condiciones legales de aplicar este procedimiento, Perfil utilizó este argumento como chantaje para amedrentar a los compañeros. Prueba de esto es que, al no poder doblegarlos, la empresa resolvió el envío de los telegramas. A las amenazas, Perfil las denomina “pacientes acuerdos”.

“Esfuerzos compartidos”

Dice Perfil. “Con el inmenso dolor que provoca el cierre de un medio en el que se volcaron tantas expectativas y esfuerzos compartidos, se decidió ponerle fin, para concentrar toda la energía de la editorial en afrontar de la mejor forma los turbulentos tiempos económicos que nos tocan”.

La realidad. El dolor por el cierre de Libre Deportivo ha durado poco. Otros medios de la editorial podrían seguir el camino del matutino. Resulta entonces que los “esfuerzos compartidos” que declama la editorial son un llamado a aceptar sumisamente “turbulentos tiempos” que se avecinan. Se ha producido un vaciamiento de personal, en los distintos sectores, -a la fecha, más de 70 trabajadores se han ido de la editorial- incrementando las tareas de quienes quedan. En algunos casos, los puestos son cubiertos circunstancialmente por colaboradores, a los que no se les reconocen los aumentos logrados en paritarias -abaratando salarios y deteriorando las condiciones de trabajo-, o directamente por “jornaleros” que facturan cifras proporcionalmete inferiores a un sueldo regular por el trabajo a destajo realizado durante los cierres. Si de energía se trata, sería bueno que Perfil la pusiera en mantener la higiene del edificio en donde realizamos diariamente nuestra tarea, o en generar nuevos negocios que compensen los errores gerenciales cometidos, sin perjudicar a los trabajadores.

“Francos acomodados”

Dice Perfil. “Como se sabe, el diario fracasó y el impulso por mantener las fuentes de trabajo a través de una reingeniería periodística y financiera, que dio origen a Libre Deportivo, se frustró casi antes de empezar. En parte, por la imposibilidad de salir con ediciones los fines de semana (días clave para el deporte) ante la falta de personal que pudiera acomodar sus francos para lograr ese objetivo.”

La realidad. Perfil llama “reingeniería financiera” al intento de sacar un diario los siete días de la semana con 30 trabajadores, superexplotándolos. La carta de la patronal tiene el tupé de responsabilizar del fracaso gerencial a los compañeros, a quienes se quiso obligar a perder los francos del fin de semana, instaurando un régimen de descanso rotativo. La medida patronal atacaba derechos consagrados por ley (Estatuto del Periodista Profesional).

“Derecho de jefes y editores”

Dice Perfil. “Perfil reivindica su derecho, el de sus jefes y editores, de tener la autoridad de elegir con qué empleados contar en su staff para obtener los mejores resultados.

La realidad. Es llamativo que Perfil reivindique derechos para jefes y editores, mientras se niega a otorgarles el aumento paritario firmado entre la Utpba y la cámara empresaria. Con este gesto, desconoce la Ley que tanto invoca, ya que el personal nombrado se encuentra bajo convenio.

“Derecho similar”

Dice Perfil. “Un derecho similar al que asiste a los empleados para elegir en qué empresas trabajar y en cuáles no.”

La realidad. Bajo el capitalismo no existe igualdad de oportunidades. Perfil no contempla la diferencia entre ser dueño del capital, por un lado, y tener el trabajo como herramienta, por el otro. Los trabajadores nos desempeñamos donde podemos, no donde queremos. Hablar de derechos “similares” en el marco de una “brutal crisis económica” es un relato obsceno. En todo caso, los millones acumulados por la empresa sobre la base del esfuerzo colectivo deben volcarse a resolver hoy la supuesta crisis.

“Momentos complejos”

Dice Perfil. “Hoy, tanto el país como la industria atraviesan momentos complejos, pero no más graves que otros ocurridos en el pasado reciente y de los cuales se supo salir fortalecidos.”

La realidad. Frente a los “momentos complejos” la Comisión Interna de la editorial tiene un planteo: NINGUN DESPIDO. Reubicación de todos los compañeros de Libre o cualquier medio que cierre en los distintos productos de Perfil. Plenos derechos salariales para colaboradores, editores y jefes.

Comisión Gremial Interna – Utpba
3-07-12