Los “Colaboradores” se ponen de pie. Pongamos fin a la precarización en el gremio de prensa

 

El último sábado en un plenario convocado por los colaboradores de Página 12 -que llevan todo el año organizándose-, más de 40 compañeros precarizados de los diferentes medios gráficos de Buenos Aires y alrededores se reunieron para tomar una postura común frente a las prácticas fraudulentas de las empresas periodísticas.

 

El último sábado en un plenario convocado por los colaboradores de Página 12 -que llevan todo el año organizándose-, más de 40 compañeros precarizados de los diferentes medios gráficos de Buenos Aires y alrededores se reunieron para tomar una postura común frente a las prácticas fraudulentas de las empresas periodísticas.

 

El último sábado en un plenario convocado por los colaboradores de Página 12 -que llevan todo el año organizándose-, más de 40 compañeros precarizados de los diferentes medios gráficos de Buenos Aires y alrededores se reunieron para tomar una postura común frente a las prácticas fraudulentas de las empresas periodísticas.

El encuentro se dio en el marco del proceso de paritarias abierto por el gremio de prensa tras 35 años y con el apoyo del Plenario de Delegados emergente de los trabajadores de las diferentes empresas periodísticas de la Capital Federal. En una muestra de madurez y conciencia de conjunto, los trabajadores tercerizados del gremio ratificaron una serie de medidas comunes para elevar al Plenario de Delegados y a la UTPBA para que inste a las empresas a regularizar esta situación. 

Los mal llamados colaboradores son los que, bajo un fraudulento uso de esa figura que existe en el Convenio Colectivo de Trabajo para referirse a las publicaciones extraordinarias que realiza un especialista sobre determinado tema, efectúan, en muchos casos, la misma tarea que un redactor de planta, pero sometidos a un régimen de explotación e inestabilidad laboral. Son el eslabón más débil de una cadena de precarización que se extiende a los trabajadores de planta y a todos los gremios, incluso los de la administración pública encargada de regular las relaciones laborales. 

Muchos compañeros que revistan en condición de colaboradores suelen desconocer sus derechos, como aquel, básico, cuya violación resulta del mal uso de la figura del colaborador, lo que se agrava ante las dificultades que tienen para asociarse con los trabajadores en su misma situación puesto que se encuentran dispersos y sometidos a los avatares de una relación individual con editores de ocasión. 

Este primer paso es vital para que los precarizados tomen conciencia de su situación y se organicen en la lucha de conjunto con el resto del gremio.

Los precarizados elaboraron un petitorio en el que proponen eliminar la figura del colaborador y acabar con los factureros que deben solventarse el Monotributo a la vez que sostener una relación inestable e incierta con las empresas periodísticas, y exigen el pase a planta en relación de dependencia con derechos laborales plenos. A su vez, proponen la figura del Cronista Eventual, para casos intermedios. Esta figura debe estar bajo convenio, con un mínimo salarial garantizado equivalente al mejor salario obtenido anteriormente como facturero (y que se cobrará independientemente de si las notas se publiquen o no), con cobertura de las herramientas de trabajo, en blanco, regularizado y estable. A su vez, se exigirá que haya piso de pago por colaboración en torno al 10% del salario mínimo de redactor según el convenio y que esté atada a las paritarias del sector, y que se aplique el artículo 64 del Estatuto del Periodista, que prohíbe que una empresa que incumple las leyes laborales reciba pauta oficial de cualquier dependencia pública.

Por el fin de la precarización en el gremio de prensa, por la unidad de los trabajadores. 

Corresponsal.