Los culpables de la muerte del compañero Pegolo

La OSTPBA deja en el desamparo a los trabajadores de Prensa

LOS CULPABLES DE LA MUERTE DEL COMPAÑERO PEGOLO

La OSTPBA deja en el desamparo a los trabajadores de Prensa

LOS CULPABLES DE LA MUERTE DEL COMPAÑERO PEGOLO

Días pasados murió Mario Pegolo, un jubilado de prensa, como consecuencia de un balazo que recibiera en la cabeza cuando fue asaltado a pocas cuadras de su casa. Según denuncian sus familiares, la Obra Social de Periodistas de Buenos Aires (OSTPBA), a la que el compañero estaba afiliado, tardó una hora en darle una autorización de traslado desde el hospital al que fuera llevado y donde no existían los elementos necesarios para atenderlo (un tomógrafo y un neurocirujano, ya que debía ser operado de urgencia).No sólo eso, sino que en medio del traslado hacia el Sanatorio Güemes, la ambulacia que lo transportaba lo derivó, sin dar mayores explicaciones, hacia una clínica de la localidad de Munro. Había pasado una hora más. Al examinarlo, los médicos dijeron que ya no había nada más que hacer.

El secretario de Acción Social de la UTPBA y responsable de la Obra Social, Raúl Barr, explicó al diario Clarín que el trámite se hizo en el tiempo en que funciona el sistema sin reparar que estaba refiriéndose a la atención de un compañero que tenía un balazo en la cabeza. Y agregó: no estaba tirado en la calle, sino atendido en un hospital, cuando los familiares, desesperados, habían pedido su traslado porque en el hospital Piñeyro, adonde fue llevado de urgencia, no había tomógrafo ni neurocirujano.

En respuesta a porque se lo había desviado desde el sanatorio Güemes a la clínica de Munro, Barr dijo que quizá en el primero no había lugar o porque, por la complejidad del caso, era mejor la clínica de Munro. En todo caso, añadió, la decisión la toma la red prestacional.Realmente, una verdadera confesión de parte.

Además de la distancia que muestra frente a las necesidades de los trabajadores de prensa, Barr reconoce, en primer lugar, que las decisiones fundamentales sobre la atención de la salud ya no están en manos de la conducción de la Obra Social sino de una red prestacional privada, ajena al gremio, guiada por sus intereses económicos y cuyas decisiones pueden costarle la vida a los compañeros. Red esta que, además, fue contratada por la actual conducción de la UTPBA.

En segundo lugar, Barr reconoce que el sanatorio Güemes, presentado como una gran adquisición por la actual conducción de la UTPBA no tendría atención en neurocirugía, ni siquiera en horas del día (el trámite comenzó a las cinco de la tarde) o quizá ni siquiera un tomógrafo.

Es decir que el principal centro de atención de la mayoría de los trabajadores de prensa, que vive en la Capital Federal, carece de los servicios de urgencia más elementales.A la mediática conducción de la UTPBA ya ni la vida en los medios le cae bien. Los hechos son mucho más fuertes que las palabras y las publicaciones de colores. Las necesidades de los trabajadores golpean sobre la parálisis y el abandono de la conducción.

Nuestra obra social hace rato que está en caída libre. A pesar de recibir aportes muy por encima del promedio del sistema, se ha transformado en una especie de prepaga pobre disfrazada, donde la mayoría de los servicios están arancelizados, incluso más que en muchas prepagas.Aunque los números de la Obra Social son resguardados como el mayor de los secretos de Estado (jamás la conducción ha dado a conocer los balances) se sabe que las deudas acumuladas rondarían los 4 a 5 millones de pesos.

A esta situación se llegó por la falta de pago por parte de distintas patronales, un hecho muy grave respecto del cual la dirección del sindicato nunca lanzó una campaña de denuncia con nombres y cifras y de movilización del gremio para lograr su cobro.

Esto se vio agravado por la decisión de la conducción de la UTPBA de adherir al Programa de Reconversión de Obras Sociales (PROS), impulsado por el Banco Mundial y la aceptación de un crédito del organismo -el mismo que impulsó la reforma laboral y todas las leyes flexibilizadoras- condicionado al cumplimiento de metas fijadas por consultoras y el propio Banco. La conducción de la UTPBA completó el cuadro con los desastrosos acuerdos con prepagas (Medicus, por ejemplo, cuyos servicios nunca tuvimos y que se fue en medio de un escándalo tapado por la conducción de la UTPBA) que fueron deteriorando cada vez más la obra social.

La gerenciadora actual, la que decidió -con el acuerdo de la conducciones de la Obra Social y de la UTPBA, que la contrataron y mantienen- que el el tiempo adecuado para atender al compañero Pegolo era de dos horas es Bristol Park que tiene como antecedentes la quiebra de otras obras sociales como está denunciado ante la Justicia y fue dado a conocer por los medios. Además, entre sus directivos figura Rubén Cano, hombre de confianza de Hernán Lombardo, el actual ministro de Salud.En lugar de las barbaridades que declaró a Clarín, Raúl Barr debió haber anunciado de inmediato: le hemos rescindido el contrato a la prestadora por haber dejado morir a un compañero en la calle.Muy por el contrario, hasta ahora no se conoce que Barr y el resto de la conducción hayan tomado ninguna medida contra esta red prestacional que desprecia la vida de los compañeros. Hay que echarla de inmediato.

a obra social es de los trabajadores de prensa y no de la conducción sindical. Mucho menos de gerenciadoras privadas o del Banco Mundial. Raúl Barr ha demostrado que no puede seguir al frente de ella. Una comisión elegida por los compañeros del gremio debe hacerse cargo de su conducción para que sean investigadas todas las irregularidades cometidas, para que seamos nosotros los que tomemos las decisiones sobre nuestra salud, para luchar por la recuperación de los aportes impagos de las patronales y para liquidar la dependencia con el Banco Mundial, que está detrás de la catástrofe de nuestra Obra Social.

LA UTPBA DESPIDE COMPAÑEROS

El 1º de noviembre fueron despedidos los compañeros Adrian Angiolini y Oscar Martinez de la agencia France Presse porque la conducción de la UTPBA se negó a convocar a la elección de delegados y dejó sin cobertura a los dos trabajadores. Adrián se presentaba como candidato a delegado y Oscar Martinez fue miembro de la junta electoral de la elección que la UTPBA nunca convocó. Adrián era delegado desde hacía más de 6 años y ahora se postulaba nuevamente para representar a los compañeros de la agencia. Vencido su mandato en agosto del año pasado en la agencia se realizó la elección de la junta electoral, para la cual fue elegido el compañero Martinez. Desde ese momento, los compañeros comenzaron a pedir que la UTPBA convocara a las elecciones. Nunca hubo respuesta a los pedidos telefónicos, a las cartas y, finalmente, a los reclamos por carta documento que los compañeros enviaron a la conducción. Salvo las provocaciones escritas en los pasquines que aquella distribuye, donde se acusó al compañero Adrián de haber recurrido a abogados ajenos al gremio, cuando lo habían dejado totalmente a merced de la patronal. Esta aprovechó el abandono y el aislamiento al que los sometió la conducción de UTPBA para finalmente despedir a los dos compañeros.

Esta actitud muestra el nivel al que ha llegado la descomposición de la actual conducción de la UTPBA. Varias veces sostuvo que los delegados estaban de más. Es que una conducción a la que sólo le interesa el gremio como aparato, que está alejada de los intereses de los trabajadores, que ha sido repudiada por la masa del gremio, que fue expulsada de las empresas por los trabajadores de Clarín y de Telam, que ha provocado una desafiliación masiva de trabajadores, que en las últimas elecciones no la votó ni el loro en las empresas, esa conducción tiene que proponerse que no haya delegados. Y especialmente si son críticos, como es el caso de Adrián.Pero aquí no termina el ataque a la estructura gremial, a la organización de los trabajadores para su defensa ante las patronales.

En Diario Popular la actitud de la UTPBA es exactamente la misma. Se han vencido los mandatos y no convoca a elecciones de delegados, pese a que ya fue elegida la junta electoral y a que los compañeros se han cansado de pedir telefónicamente, por carta, por telegrama y, finalmente, han realizado un petitorio que firmó casi todo el personal del diario, reclamando que la UTPBA llame a elecciones. También aquí se trata de sacarse de encima a una delegada -Norma Giménez- opuesta a la destrucción sindical que lleva a delante la actual conducción del gremio. Nuevamente, la única respuesta fueron sido las provocaciones.

La conducción, con distintas maniobras, también se ha negado a elegir delegados en La Prensa y en Tiempos del Mundo. Ahora se ha quitado todos los velos. Como no puede contener el repudio y el crecimiento de la oposición en el gremio, ha decidido destruir la estructura gremial. No le importa si los compañeros se quedan sin delegados, sin nadie que los represente ante la patronal.Así es que en muchas otras de las grandes y medianas empresas del gremio no hay delegados y a la UTPBA ni se le ocurre desarrollar una actividad para que los tengan.Un importante grupo de delegados (de Página 12, Perfil, Revista XXIII, BAE, Diario Popular, Telam, Clarín, entre otras empresas), que representa a una gran cantidad de trabajadores del gremio, reclamó a la conducción de la UTPBA una inmediata reunión para discutir esta situación. Todavía no hubo ninguna respuesta. Esto no va más. Necesitamos un sindicato. Venite al Encuentro de Trabajadores de Prensa, donde nos estamos organizando los que queremos luchar por los derechos de los trabajadores del gremio.

ENCUENTRO DE TRABAJADORES DE PRENSA (ETP)

La Naranja de Prensa