No hay que perder más tiempo: hay que crear un nuevo sindicato

La burocracia de la UTPBA -con mandato vencido desde hace meses y prorrogado por el Ministerio de Trabajo, que avala su accionar fraudulento y antidemocrático-, lanzó dos nuevas provocaciones contra los trabajadores de prensa: se arroga nuestra representación en las paritarias, desconociendo a los representantes reales de los compañeros elegidos por las asambleas de base, e ignora olímpicamente el pliego de reclamos que también fue debatido en todas las empresas y aprobado por el Plenario Autoconvocado de Delegados de la Prensa Escrita, Radial y Televisiva.

La burocracia de la UTPBA -con mandato vencido desde hace meses y prorrogado por el Ministerio de Trabajo, que avala su accionar fraudulento y antidemocrático-, lanzó dos nuevas provocaciones contra los trabajadores de prensa: se arroga nuestra representación en las paritarias, desconociendo a los representantes reales de los compañeros elegidos por las asambleas de base, e ignora olímpicamente el pliego de reclamos que también fue debatido en todas las empresas y aprobado por el Plenario Autoconvocado de Delegados de la Prensa Escrita, Radial y Televisiva. Después de dos paritarias dirigidas por los delegados elegidos por los compañeros, esta usurpación pretende hacer retroceder a la organización independiente, democrática y de lucha de los trabajadores de prensa.

En este objetivo están coaligados la burocracia del sindicato, las patronales oficialistas y opositoras y el propio Gobierno de las paritarias a la baja.

La conformación del Plenario Autoconvocado fue un enorme triunfo de los trabajadores del gremio en la tarea de contar con nuestra propia organización para luchar por nuestros intereses. Su papel en la organización de los paros, las enormes movilizaciones por las paritarias, las que se realizaron en defensa de las fuentes de trabajo y contra los despidos y la prepotencia patronal en Perfil, Crónica y Bae –y la elección de nuevos cuerpos de delegados en muchas empresas que no los tenían–, son una muestra de que el Plenario es ya un embrión de lo que necesitamos: un sindicato democrático, de lucha, independiente de las patronales y del Estado.

Pero si esto es así, es porque actúa de manera independiente respecto de la burocracia, toma sus propias decisiones y las lleva a la práctica y debate, aprueba y ratifica sus acciones en asambleas de empresa y es responsable ante ellas. Así se ha convertido en una dirección para los compañeros de prensa y en una preocupación para las patronales.

Por eso estamos viviendo una situación inestable, de transición. La sobrevida de la burocracia es incompatible con los trabajadores debatiendo y definiendo el curso de las acciones sindicales. Las patronales eligen a la burocracia. El Gobierno también.

Desde hace meses se ha abierto un debate respecto de cual es la salida. Desde la Naranja de Prensa fuimos claros ya en noviembre pasado. Señalamos que se había agotado la experiencia de pujar con la burocracia en el seno del aparato vacío en el que habían convertido el sindicato.

Dijimos que la pelea administrativo-legal con un Ministerio que avala a la burocracia –de ésta y de todos los gremios- hacía inviable la pretensión de que se reviera el fraude del padrón y las demás trampas antidemocráticas que armó la burocracia para sostenerse a lo largo de 30 años. Esto más allá de que se consiguieran fallos que suspendieran las elecciones –que efectivamente supusieron un golpe a la burocracia–  pero que no cambiaban el cuadro de fondo.

Cada día queda más claro –y así lo está viendo una creciente cantidad de compañeros del gremio- que la pelea “dentro de la UTPBA” es un callejón sin salida. Y conspira contra la organización sindical de los trabajadores de prensa, porque no se dan pasos en ese camino a la espera de una salida “legal” que no llega ni llegará.

Creemos que no hay que perder más tiempo. Es hora de dar un paso adelante. Basta de un sindicato copado desde hace tres décadas por una burocracia corrupta que lo ha convertido en un aparato vacío, de mera expoliación de nuestros aportes para su propio beneficio y que ha sido superada por la organización independiente y de base de los trabajadores.

Hay que comenzar la tarea de poner en pie a un nuevo sindicato. Las condiciones para hacerlo ya están planteadas.

Vamos por un sindicato democrático, de lucha e independiente de las patronales y el Estado!!