Nueva comisión interna en El Cronista

Eligieron delegados de prensa en el diario
El Cronista dio el buen paso

5 de agosto de 2005

El 29 de julio se realizaron elecciones para comisión interna de prensa en el diario El Cronista, después de 10 años de no contar con delegados.

Eligieron delegados de prensa en el diario
El Cronista dio el buen paso

5 de agosto de 2005

El 29 de julio se realizaron elecciones para comisión interna de prensa en el diario El Cronista, después de 10 años de no contar con delegados.

De un padrón reconocido por la empresa a los efectos de la votación de 125 trabajadores, 96 apoyaron a los nuevos integrantes de la interna, entre ellos todos los jefes de secciones, que en algunos casos pidieron ser incorporados a mano al padrón para poder participar. Se sumaron, además, los trabajadores de los sectores comercial, marketing, administración y los compañeros de las revistas que publica la empresa editora de El Cronista, como Information Technology, Apertura, Target…

Fue una jornada fantástica, en la que los compañeros se cagaron en las maniobras de la empresa, que hizo poner el “cuarto oscuro” en el primer subsuelo del edificio, justo el día en que se “rompió el ascensor” que hay para llegar a lo que virtualmente era una catacumba.

El telón de fondo en el que los compañeros se plantearon recuperar su organización gremial tiene entre sus disparadores los, ahora desmentidos, rumores de venta del diario y la posibilidad de que los actuales dueños, el grupo español Recoletos, se vaya del país. Nadie los va a extrañar, pero los compañeros no quieren repetir la experiencia del cambio de dueños anterior, que significó rebajas salariales, extensión horaria, despidos y la ilegal imposición de “contratos de exclusividad” al personal, que les impide realizar colaboraciones o tener otro trabajo en otro medio.

De hecho, el último intento de organización gremial, hace cinco años, pretendió ser una respuesta de los compañeros a ese ataque, que la patronal aplastó mediante despidos de activistas, amenazas y persecuciones.

Es falso, entonces, que en El Cronista no haya pasado nada en esta década. Sin delegados y sin sindicato, los compañeros se las arreglaron como pudieron para enfrentar el atropello patronal, también con un sin número de actos de resistencia y rebeldía individuales que pretenden ser presentados ahora como muestras de “individualismo” y otras tonterías sociologistas de cuarta.

La Utpba, naturalmente, estuvo completamente ausente en todo este proceso y hubo que contarle la película como si hubiese ocurrido en otro continente. Convocada obligadamente por los trabajadores para que se habilite en términos legales la elección de delegados, la dirección sindical se apareció con su mejor sonrisa y “acompañó” la “iniciativa” de los compañeros, sin decir ni mu acerca de porqué dejó durante diez años librados a su suerte a un colectivo de más de 150 trabajadores de prensa.