Paro en Perfil contra los despidos

Los trabajadores de prensa de Perfil resolvieron un paro de actividades al conocerse el despido de ocho periodistas de la empresa.

La medida, resuelta en una asamblea realizada en la redacción del diario obligó a la patronal a poner en la calle una edición de emergencia el domingo.

Los trabajadores de prensa de Perfil resolvieron un paro de actividades al conocerse el despido de ocho periodistas de la empresa.

La medida, resuelta en una asamblea realizada en la redacción del diario obligó a la patronal a poner en la calle una edición de emergencia el domingo.

La conmoción creada entre los trabajadores fue tal, que hasta los propios editores del diario realizaron una asamblea para definir si paraban o no contra los despidos. Hay que tomar nota de que en Perfil existe una ley no escrita que prohibe a los editores, participar en la organización gremial y en medidas de fuerza.

En la asamblea general que votó el paro de actividades se denunció a Perfil por la violación del acuerdo alcanzado en el Ministerio de Trabajo ante el cierre del diario Libre Deportivo, que inhibía a la empresa a efectuar despidos. El lunes 28 estaba citada una nueva audiencia en la sede de la cartera laboral para discutir el futuro de estos periodistas. Una asamblea de trabajadores de Editorial Perfil había votado, días previos, la exigencia de que estos ocho periodistas del ex Libre Deportivo debían asumir tareas en otros medios de la editorial en forma inmediata.

Previo a la decisión de despedir, la patronal había incurrido en otra provocación al dejar afuera del aumento a un sector de los editores (a los que le dio un aumento a la baja), y a los colaboradores (para quienes no hubo suba alguna).

La patronal de Perfil aduce que los números de la empresa se encuentran en rojo. En vez de reclamarle rentabilidad a un directorio que la levanta con pala, ha descargado un ajuste brutal contra los trabajadores de la empresa. Ha gastado millones en el pago de retiros voluntarios, amenaza con el cierre de varias revistas y con el traslado del personal que quede a la planta gráfica del barrio de Barracas. Como siempre, Perfil quiere que el desacierto empresario los paguen los trabajadores.

Los despidos en Perfil y el incumplimiento de lo acordado salarialmente son un llamado de atención para todo el gremio de prensa. Igual que en Perfil, las patronales de los medios están buscando cercenar la victoria alcanzada con las primeras paritarias en 35 años. Incumpliendo con los aumentos y los retroactivos, desconociendo a los colaboradores como trabajadores de prensa, las empresas intentan limar el triunfo logrado gracias a paros y movilizaciones para crear las condiciones de un golpe a fondo contra la organización colectiva alcanzada.

Hagamos de la lucha contra los despidos en Perfil una bandera de todo el gremio de prensa.

La Naranja de Prensa.