Repudiamos la agresión a la periodista de TN, Sandra Borghi

La Naranja de Prensa se solidariza con la periodista de TN, Sandra Borghi, y repudia la agresión de la que fue víctima en las puertas de la Fundación Favaloro, cuando en el momento en que el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, leía el último parte sobre la salud de la presidenta Cristina Fernández, fue insultada  por un grupo de hombres y mujeres, una de las cuales la amenazó con una tijera.

La Naranja de Prensa se solidariza con la periodista de TN, Sandra Borghi, y repudia la agresión de la que fue víctima en las puertas de la Fundación Favaloro, cuando en el momento en que el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, leía el último parte sobre la salud de la presidenta Cristina Fernández, fue insultada  por un grupo de hombres y mujeres, una de las cuales la amenazó con una tijera.

La Naranja de Prensa se solidariza con la periodista de TN, Sandra Borghi, y repudia la agresión de la que fue víctima en las puertas de la Fundación Favaloro, cuando en el momento en que el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, leía el último parte sobre la salud de la presidenta Cristina Fernández, fue insultada  por un grupo de hombres y mujeres, una de las cuales la amenazó con una tijera.

Borghi explicó que la policía debió escoltarla para que pudiera subir al móvil de TN, y que luego debió retirarse anticipadamente en un taxi. Antes, “tuvo que intervenir la custodia presidencial y efectivos policiales” para rescatarla de la situación.

Naturalmente que hacemos responsable al Gobierno por lo sucedido a Borghi. Esto porque los simpatizantes de la Presidenta actuaron, qué duda cabe, acicateados por los sistemáticos ataques verbales de los funcionarios oficiales a la prensa y los periodistas, un componente estructural del relato oficial, donde nunca se distingue o se separa al trabajador de prensa de la línea editorial que diseña la patronal que lo emplea. El caso de Borghi, claro, no es un hecho aislado y, como ocurre siempre, el hilo se corta por lo más delgado y los platos rotos de las internas interpatronales mediáticas los pagan los compañeros del gremio.

Una lástima que los que actuaron en coherencia con el relato oficial de que los periodistas son la principal amenaza destituyente al gobierno nacional y popular no manejasen la información actualizada sobre el acuerdo que han cerrado la “patronal golpista” del Grupo Clarín -dueña de TN- con Marcelo Tinelli y el kirchnerista Cristóbal López. Fue a través de la compra, por parte de este último, de la mayoría  accionaria de Ideas del Sur y la consecuente inclusión, en la grilla de Canal 13, de los programas que genera el exitoso animador. Verían que en la puja “medios hegemónicos versus contra hegemónicos” no todo lo que brilla es oro y que, además de que está pésimo agredir a una periodista indefensa, en la vida tampoco hay que dejarse instrumentalizar por discursos que esconden intereses que les son ajenos.

Los trabajadores de prensa no somos la empresa. El avance de nuestros derechos, de nuestra dignidad laboral e intelectual, sólo tendrá su garantía en nuestra independencia como clase.