Sentimos vergüenza ajena

Sentimos vergüenza ajena
La actual conducción de la UTPBA, a traves de su lista Celeste y
Blanca, ha distribuido en algunos lugares de trabajo un panfleto que
transcribimos adjunto a este texto para que lo conozcan todos los compañeros de prensa.
Es un panfleto que, por su léxico, los calificativos y las referencias
que hace respecto de nuestra lista, nos hace sentir vergüenza como
periodistas Y solo refleja las ideas de alguien que esta muy lejos del

Sentimos vergüenza ajena
La actual conducción de la UTPBA, a traves de su lista Celeste y
Blanca, ha distribuido en algunos lugares de trabajo un panfleto que
transcribimos adjunto a este texto para que lo conozcan todos los compañeros de prensa.
Es un panfleto que, por su léxico, los calificativos y las referencias
que hace respecto de nuestra lista, nos hace sentir vergüenza como
periodistas Y solo refleja las ideas de alguien que esta muy lejos del
sentir y del proceder de los trabajadores del gremio.
Que una dirección sindical se refiera a una lista opositora
integrada por trabajadores y delegados con diez, veinte y aún con más
de 30 años en el gremio, que fueron organizadores sus organizadores
bajo la dictadura militar, como una “secta, de un “partiducho con
vínculos con “los servicios de inteligencia” es algo que asquea
cualquier sentimiento democrático.
Una dirección sindical de periodistas no puede utilizar un léxico,
típico de las organizaciones de ultraderecha, contra una lista
integrada por compañeros que simplemente decidieron presentar una
alternativa frente a la parálisis y a la destrucción de nuestro
sindicato por parte de la actual conducción.
Una dirección sindical no puede calificar como” provocador y
supuesta víctima” al compañero Tomás Eliaschev, que fue literalmente
molido a golpes por matones del sindicato, dentro y fuera de la sede
gremial. Ese lenguaje puede ser del derechista Brito Lima, pero nunca el de una
dirección sindical del gremio de periodistas.
Una dirección sindical no puede decir con total ligereza que “llegó la
hora de ponerle fin a los provocadores”, en referencia a una lista que
está integrada por miembros de comisiones internas que fueron elegidos
por 1.500 compañeros en sus respectivos lugares de trabajo.
Ni puede referirse como “disfrazados de periodistas” a los
integrantes de una lista que, en su totalidad, trabaja todos los días
en sus respectivas empresas, como redactores, pero también como
diagramadores, fotógrafos, correctores y empleados de expedición, que
también forman parte del gremio, aunque para la actual conducción aparecen como olvidados.
Una dirección sindical no puede descalificar con la más perversa de
> las terminologías a compañeros que estuvieron a la cabeza de
impresionantes luchas como las de Perfil y Crónica. Lejos de
reflexionar sobre todos los atropellos cometidos contra la oposición,
esta dirección esta ciega frente a los problemas reales. En su
ceguera, pone en duda hasta la propia decisión del Ministerio de
Trabajo de no avalar que, sin ningún argumento valido, se proscriba a
una lista presentada en tiempo y forma. Esta tan ciega de odio que termina acusando a los luchadores de propatronales.
Cuando alguien razona así, es porque ha perdido el norte de su
accionar gremial, transformándose en un aparato ajeno a los
trabajadores. Solo puede ser alguien que pretende aferrarse a sus sillones.
Lo que no pudieron hacer al querer proscribir nuestra lista, lo
intentan ahora a través del fraude. Así como derrotamos la
proscripción, vamos a pelear contra el fraude .Queremos un sindicato
democrático, alejado de las patotas, de la infamia, del fraude.
Le guste o no a la dirección de la UTPBA, personalidades, organismos
de derechos humanos y veedores estarán presentes el dia del comicio,
para que no se vuelve a repetir el bochornoso episodio de patotear a
los trabajadores.

Para la dirección de la UTPBA se terminó la impunidad

> La dirección del gremio se ha atado a los sillones del sindicato
> porque eso es más cómodo que laburar todos los días, enfrentar a las
> patronales todos los días, soportar las presiones y los ritmos
> agobiantes de trabajo todos los días o tener que multiplicarse todos
> los días para sumar colaboraciones que nos permitan llegar con angustia a fin de mes.
> Es más fácil y más cómodo estar 23 años sin trabajar, sin siquiera
> gastarse las suelas de los zapatos recorriendo y organizando a las
> empresas del gremio que, si no cuentan con el empuje de los propios
> compañeros, quedan libradas a su suerte, como sucede con la más grande
> del gremio, Clarín, donde hace siete años que no hay delegados.
>
> Sólo por todo esto puede entenderse la saña cloacal contra nuestra
> lista, una lista de trabajadores. Pero una conducción así es ajena a
> las necesidades de los trabajadores de prensa. Ha comenzado su cuenta regresiva.

> Lista Naranja
> En el Frente Naranja, Violeta e Independientes