Si sigue la intransigencia patronal, sigue el plan de lucha

Luego de las tres reuniones mantenidas esta semana en el Ministerio de Trabajo, la negociación paritaria en la rama de prensa escrita sigue sin evidenciar avances significativos. La última oferta salarial por parte de los empresarios es un 21% sobre salario real en tres cuotas, muy por debajo de la inflación y del resto de los convenios firmados hasta el momento.

Luego de las tres reuniones mantenidas esta semana en el Ministerio de Trabajo, la negociación paritaria en la rama de prensa escrita sigue sin evidenciar avances significativos. La última oferta salarial por parte de los empresarios es un 21% sobre salario real en tres cuotas, muy por debajo de la inflación y del resto de los convenios firmados hasta el momento.

Antes esta intransigencia que, más allá de la verborragia y la demagogia, mantienen por igual los patrones K y los de la Opo, el último plenario de paritarios resolvió que, en caso de no logren avances significativos durante la audiencia del lunes, avanzar con el plan de lucha desde el martes mismo con nuevas medidas de fuerza.

En otra muestra de que, cuando se trata de reventar a los trabajadores los K y los anti K están en la misma frecuencia, los Szpolski-Garfunkel se sumaron a la política de otorgar  aumentos unilaterales por empresa para intentar quebrar la paritaria única por la vía de los hechos. La maniobra la inició Magneto y detrás del “destituyente” se encolumnaron rápidamente los camporistas de Telam, los empresarios K de bolsillos abultados: los Olmos y ahora los Spolzki-Garfunkel.

Pero el cuadro no es el mismo que hace una semana: la contundencia y el impacto de la sucesión de medidas de fuerza y del segundo paro de 24 horas, han precipitado una intervención mayor del Ministerio de Trabajo.

Durante estos dos meses de negociación, los funcionarios actuaron para imponer una paritaria a la baja. Ahora, ante la profundización y cumplimiento del plan de lucha y su indiscutible masividad, el propio Tomada intervino para tratar de lograr el cierre de la negociación.

Pero los trabajadores de Prensa no estamos dispuestos a firmar cualquier cosa, tras haber desplegado el actual movimiento histórico de lucha. Queremos terminar con los salarios de miseria y mejorar nuestras condiciones de trabajo. Y en esto no estamos dispuestos a retroceder.

La que se inicia puede ser una semana clave, donde se intentará por todos los medios cerrar este proceso paritario y de lucha y seremos nuevamente los trabajadores quienes deberemos hacer valer nuestras reivindicaciones. 

Mantener la unidad, la firmeza y la decisión que hemos desplegado hasta ahora es el camino para obtener el triunfo.