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Solidaridad con la reportera gráfica María Pirsch ante la represión policial

La Naranja de Prensa se solidariza con la reportera gráfica, María Pirsch, quien el miércoles por la mañana sufrió la represión por parte de la Policía Federal cuando cubría un corte en General Paz y Constituyentes junto a otros fotógrafos. Fue en el marco de las movilizaciones contra los despidos, suspensiones y el impuesto al salario.


 

La Naranja de Prensa se solidariza con la reportera gráfica, María Pirsch, quien el miércoles por la mañana sufrió la represión por parte de la Policía Federal cuando cubría un corte en General Paz y Constituyentes junto a otros fotógrafos. Fue en el marco de las movilizaciones contra los despidos, suspensiones y el impuesto al salario.


 “Para evitar que los manifestantes cortaran la autopista, la Policía Federal (más precisamente su división anti disturbios) comenzó a correr agitando los palos y formando un cordón. Corrí a su lado para seguir fotografiando, y de la nada comenzaron a golpear a los manifestantes”, denunció María, quien fue a cubrir el corte como fotógrafa Free Lance.

La trabajadora de prensa agregó: “Me pegaron con bastones y escudos; cuando quise salir del cordón policial para fotografiar desde otro ángulo, los policías me frenaron, me insultaron y me dijeron que me vaya. No me fui, y un policía me agarró de la campera con fuerza y me tiró al suelo. Para proteger la cámara caí de rodillas y derrapé bastante, motivo por el cual tengo un huevo en la rodilla y lastimaduras varias”. Mientras tanto —contó la fotógrafa— la Federal seguía reprimiendo a los manifestantes.   

María Pirsch consideró que “la violencia policial con los trabajadores de prensa es moneda corriente, se ve que no les gusta que los retratemos en su peor cara: la represiva. Pero no por eso vamos a dejar de hacerlo. Es nuestro derecho y nuestra obligación informar, y ningún policía, por más violento que sea, puede impedirlo”.

La represión contra los trabajadores de prensa y en su conjunto, en efecto, es permanente y no distingue entre el kirchnerismo y la oposición. Basta recordar la represión en el hospital Borda contra fotógrafos, trabajadores de la salud y pacientes por parte de la Policía Metropolitana de Macri. También el hostigamiento y accionar mafioso de Gendarmería contra los vecinos y periodistas de la Garganta Poderosa en 2013. Y, más recientemente, los operativos represivos de Berni en Panamericana contra los trabajadores de Lear. 

Como ya hemos expresado desde La Naranja de Prensa, no hay dudas de que el discurso progresista de la Ley de Medios quedó aplastado bajo la bota represiva del Estado. Es la represión, como método, para imponer el ajuste.

Los trabajadores de prensa, más que nunca, debemos organizarnos en forma independiente del Estado y las patronales (sean oficialistas u opositoras) ya que será el único camino para defender nuestros derechos y hacer valer nuestro oficio.