Télam: porqué votamos contra el acta

Balance de una huelga heroica
Télam: porqué votamos contra el acta

En la asamblea del jueves 18 de mayo los militantes de la Agrupación Naranja de Télam votamos y llamamos a votar contra el acta acuerdo que firmó la Comisión Gremial Interna con la patronal y el jefe de Gabinete de ministros, Alberto Fernández.

Balance de una huelga heroica
Télam: porqué votamos contra el acta

En la asamblea del jueves 18 de mayo los militantes de la Agrupación Naranja de Télam votamos y llamamos a votar contra el acta acuerdo que firmó la Comisión Gremial Interna con la patronal y el jefe de Gabinete de ministros, Alberto Fernández.

No lo hicimos solos. Fuimos parte de los 54 compañeros que, contra 63, nos pronunciamos contra un acuerdo que consagra el despido de los dos compañeros por cuya reincorporación sostuvimos durante 38 días una heroica huelga que intentó ser quebrada por todo el aparato del Estado y las fuerzas combinadas de las distintas expresiones de la burocracia sindical.

Rechazamos el acta no sólo porque nuestros compañeros quedaron afuera, ni tan siquiera por considerarla “insuficiente”, o que “no contempla todas las reivindicaciones” por la que peleamos 38 días sino porque no contempla ninguna de esas reivindicaciones, pero fundamentalmente porque el acta es un arma contra los trabajadores y deberemos organizarnos en contra de ella de aquí en más.

Un arma contra los trabajadores porque incluye un “acuerdo de paz social” hasta el ¡¡31 de diciembre de 2007!!” en un país donde nadie puede estimar a ciencia cierta cuánto será el índice de inflación del próximo mes.

Un acta que no sólo deja en la calle, sin un peso, a Hernán Pereyra, sino que deja en pie la perspectiva de que siga su persecución judicial, porque “aparecieron más pruebas” según amenazó Alberto Fernández, como también deja en pie la perspectiva de la judicialización iniciada contra todos los trabajadores, ya que no exige el retiro de las denuncias penales iniciadas por personajes pro patronales contra nuestros compañeros. Todo lo contrario: dice que se “investigarán administrativamente” los casos de agresiones físicas y verbales que se hayan denunciado. ¿Cuáles? ¿De quiénes?

¿Dónde está la paz social?

El acta deja afuera a Azar, pero adentro a quienes agredieron con cachiporras a compañeros que peleaban por sus derechos

Un acta que tampoco dice nada del honor de Jorge Azar, mancillado públicamente por Granovsky.

Un acta que impone un año y medio de paz social, pero se cuida de no poner claramente un compromiso de no producir despidos y lo reemplaza con un vago “respeto a los puestos de trabajo del personal”. ¿Por qué no llama a las cosas por su nombre?

Pero ¿podría tener otro contenido un acta que fue el resultado de un apriete casi de características mafiosas? Donde el jefe de Gabinete, en el sumun de la grosería, dijo que era “este acuerdo o una espada de He-man así de grande”, o sea los despidos en masa.

¿Por qué iba ser necesaria una “espada de He-man así de grande” si el acta tuviera algo bueno para los trabajadores?

Pero este corolario, parcial, frágil, plagado de contradicciones, no puede borrar el proceso que vivimos, ya que en él anidan las fuerzas para reagruparnos y enfrentar la siguiente etapa.

Los trabajadores de Télam no podemos olvidar que protagonizamos una huelga heroica, que se levantó contra los despidos pero que también se dirigió inmediatamente contra el achique, el vaciamiento, el autoritarismo y la corrupción, y por la defensa del salario, las condiciones de trabajo, la libertad de expresión y la independencia.

La calidad de las intervenciones durante las asambleas que vimos en estos días son un indicio de la profundidad y la altura de las conclusiones a las que fuimos llegando los trabajadores de TELAM en el transcurso del conflicto.

Empezamos denunciando “al achique” y nos dimos cuenta que, además, enfrentábamos un intento feroz e inescrupuloso de someter a la agencia a una reestructuración política que permita ponerla al servicio de un proyecto particular y coyuntural, como la reelección del Gobierno de turno.

Por eso entró tres veces el Presidente mientras transcurría la reunión con la interna, para que su Plaza del “Sí” estuviera desembarazada de una Télam en lucha, y de ahí hasta las elecciones.

LA NARANJA DE PRENSA DE TELAM