2012 04 09 marcha ministerio 43

Un gran triunfo

Luego de 37 años sin discusión colectiva de salarios, el miércoles 2 de mayo se cerró la paritaria de la rama diarios del gremio de prensa con un aumento del 23,2% en tres cuotas de carácter acumulativo, más una suma fija por única vez, de $1000, lo que lleva el promedio anual a un 24% y un 25,5% para las distintas categorías. También se estableció una grilla salarial (virtualmente, la primera desde el convenio del 75), que fija un mínimo para la categoría “testigo” (redactor) de $5.700 a abril, (para los más rezagados, el aumento puede llegar al 100%). Además, se fijó un retroactivo de un 8% por mes para los trabajadores cuyas paritarias por empresa vencieron antes de la firma del acuerdo.

Luego de 37 años sin discusión colectiva de salarios, el miércoles 2 de mayo se cerró la paritaria de la rama diarios del gremio de prensa con un aumento del 23,2% en tres cuotas de carácter acumulativo, más una suma fija por única vez, de $1000, lo que lleva el promedio anual a un 24% y un 25,5% para las distintas categorías. También se estableció una grilla salarial (virtualmente, la primera desde el convenio del 75), que fija un mínimo para la categoría “testigo” (redactor) de $5.700 a abril, (para los más rezagados, el aumento puede llegar al 100%). Además, se fijó un retroactivo de un 8% por mes para los trabajadores cuyas paritarias por empresa vencieron antes de la firma del acuerdo.

Batalla y triunfos

La primera conquista fue la propia convocatoria a paritarias. La actual conducción del sindicato, en la directiva desde el 1984, llevaba 27 años de bloqueo y negativa a abrir esta instancia fundamental, con lo que nos obligó durante todo este tiempo a pelear, de manera aislada, convenios por empresa. Esto en aquellas en las que había organización gremial;  en las restantes, sin delegados, las patronales se movieron a su antojo.

La segunda gran conquista fue la elección de delegados paritarios por empresa y responsables frente a sus respectivas asambleas. Esto también se le impuso a la directiva de la UTPBA, acostumbrada a negociar sin participación de los trabajadores algunos convenios menores como los de revistas o uno salarial de diarios -de 1991- que nadie conoció ni tuvo la menor importancia para el gremio por las cifras ridículas que se acordaron.

Y, la tercera, el quiebre de la política de la burocracia de no convocar al plenario de delegados desde hace más de 20 años. Este organismo, que funcionó con reuniones semanales, se convirtió en el ámbito de puesta en marcha de todas las medidas de lucha que desarrollamos para quebrar la resistencia patronal. Para eso luchamos tantos años y tan tozudamente por el Plenario de Delegados.

Presiones y debilidades

Las presiones contra las paritarias fueron brutales. La cámara patronal, liderada por Clarín y La Nación, y los medios oficialistas y el Ministerio de Trabajo trabajaron en común para quebrar el plan de lucha e imponer un salario a la baja. Expresión de ello fue que,  sin tener una oferta patronal ni mínimamente aceptable, minutos después del masivo acto en la puerta del diario La Nación, una mayoría de 7 paritarios contra 5, decidió inconsultamente, es decir sin pasar por las asambleas ni el Plenario de Delegados, el levantamiento del plan de lucha. Era un acomodamiento a las presiones y al techo salarial de Cristina.

Paros y movilizaciones

A la prepotencia de la cámara patronal, que se había plantado en una oferta de 21% para todo el año, los trabajadores de Prensa le respondimos con movilizaciones, paros, asambleas y aplausazos contundentes que, en los hechos, se convertían en nuevos paros y la decisión potente de retirar las firmas.

Las medidas alcanzaron incluso al diario Clarín (donde el retiro de firmas fue masivo), pese a que lleva más de 10 años sin Comisión Interna. Y dieron lugar a que los compañeros, en una asamblea realizada fuera del diario y con la presencia de más de 120 trabajadores, eligieran delegados paritarios que se integraron a la comisión y participaron en la firma del convenio. Un enorme logro en la más grande empresa del gremio, que tiene en plantilla a alrededor de mil trabajadores de prensa.

Sólo este hecho desnuda el carácter criminal de la política de la conducción de la Utpba durante todos estos años. El salto organizativo en Clarín, así como el reforzamiento de la lucha en cada empresa como resultado de la movilización general muestran, retrospectivamente, el daño que la burocracia le inflingió al gremio con su negativa a convocar paritarias y con el aislamiento de cada lucha,

Además, el hilo que conecta a la Utpba enemiga de las paritarias con la Utpba que finalmente las convocó volvió a hacerse visible en la decisión de establecer una tregua inconsulta de un plan de lucha que no había encontrado su techo apenas cinco días antes de que los trabajadores de Clarín eligieran a sus delegados, poniendo en riesgo ese proceso.

La Naranja

La Naranja batalló años por las paritarias. En volantes, boletines, en cada asamblea, en la campaña electoral. Nuestra campaña de que éramos el único sindicato sin paritarias fue demoledora y empalmó, además, con un proceso de maduración de amplias capas del gremio que la tomaron como propia hasta hacerla una consigna popular. El planteo fue clave en la derrota electoral que el frente opositor, que integramos, le propinó a la burocracia en las empresas de la Capital.

Una nueva etapa

El proceso paritario transformó al gremio. Definitivamente, los trabajadores de prensa no somos los mismos. Nos sentimos más fuertes y las patronales tomaron nota. Un ejemplo: en Perfil, dijeron que el aumento sólo lo iban a recibir los trabajadores del diario y de la puntocom, alcanzados por el acuerdo, y no así las revistas. La Comisión Interna amenazó con ocupar la editorial si eso sucedía y rápidamente la patronal anunció que se avenía a pagarle el aumento a todo el personal.

Viene ahora una nueva etapa. La Naranja trabajará por el cumplimiento del acuerdo en todas las empresas, ayudará a poner en pie comisiones internas donde no las haya e impulsar la continuación de la paritaria para negociar los puntos pendientes (regulación del trabajo de los colaboradores, el sector más explotado del gremio) y la recuperación del feriado el día del Periodista, entre otros.

Nelson Marinelli, Leo Villafañe, Randy Stagnaro, Rubén Schofrin, Nancy Acosta, David Nudelman (delegados paritarios)