8j marcha por corrientes

Vamos por la organización nacional de todo el gremio de prensa

 La gran movilización nacional convocada por la Mesa Nacional de Prensa el 8 de junio pasado ha dejado planteada la necesidad de avanzar hacia la unidad de todos los sindicatos de prensa del país para enfrentar los despidos y el ajuste de Macri y los gobernadores.

 La gran movilización nacional convocada por la Mesa Nacional de Prensa el 8 de junio pasado ha dejado planteada la necesidad de avanzar hacia la unidad de todos los sindicatos de prensa del país para enfrentar los despidos y el ajuste de Macri y los gobernadores.

La iniciativa de una acción común frente a la destrucción de los puestos de trabajo, los tarifazos y el derrumbe salarial fue un gran acierto respaldado por los miles de compañeros que participaron en Buenos Aires y que vinieron de todo el país.

El propio nacimiento del SiPreBa, sindicato surgido de las asambleas de base y del plenario autoconvocado de delegados fue, no cabe duda, un motor decisivo en la esa movilización. El mismo proceso de organización y reorganización sindical se vive, de manera desigual, en todo el país.

La Naranja de Prensa considera que a partir del 8J ha quedado planteado para la Mesa Nacional de Prensa la preparación de las condiciones de un plan de lucha común en todo el país para enfrentar los despidos y la precarización laboral, y lograr la reapertura de las paritarias. La convocatoria contrastó a su vez con la inacción de las cinco centrales sindicales, quienes desde el 29 de abril han permitido toda clase de atropellos contra los trabajadores. Así como dejaron correr el veto presidencial a la ley antidespidos, no han hecho nada contra los tarifazos y el ajuste que terminaron de pulverizar los limitados aumentos salariales de las paritarias.

El ajuste en curso ha agudizado la parálisis de la burocracia sindical. Solo se mueven para rosquear la “unidad” de la CGT para conseguir mejores prebendas. La negativa a encarar cualquier lucha y menos que menos, un paro general, coloca a la burocracia sindical en el campo de los ajustadores. Frente a este panorama, la Mesa Nacional de Prensa debe darse una política de defensa de los intereses de todo el gremio. Es necesario abrir una deliberación en todos los sindicatos y federaciones sobre la necesidad de una organización sindical única, mediante asambleas de base donde se discuta el programa, estatutos y se elijan delegados con mandato para un Congreso de todos los gremios de prensa. Esto es lo que dará paso a la nueva estructura sindical que se coloque en la vereda de enfrente de la burocracia sindical de todo color y pelaje, y aporte a la unidad con los sindicatos combativos que se estructuran en forma independiente de las patronales y el Estado.

La Mesa Nacional de Prensa tiene ahora la tarea de organizar la participación de todas las compañeras de nuestro gremio en el próximo Encuentro Nacional de Mujeres que se realizará en Rosario durante octubre. La lucha contra la violencia de género expresada en el #NiUnaMenos y nacida de la valerosa acción de un conjunto de periodistas, sumado al conjunto de las reivindicaciones de las mujeres, debe ser parte central de la iniciativa por poner en pie un sindicato nacional de todas y todos.

Vamos por eso.