Victoria en Télam

Victoria en Télam

Los trabajadores de Télam obligaron a la patronal estatal de la agencia de noticias a reincorporar a un periodista con cargo de jefe represaliado por su participación en el plan de lucha que se vino gestando en Télam por el aumento salarial.

Victoria en Télam

Los trabajadores de Télam obligaron a la patronal estatal de la agencia de noticias a reincorporar a un periodista con cargo de jefe represaliado por su participación en el plan de lucha que se vino gestando en Télam por el aumento salarial.

El motivo del paso atrás de la gestión Granovsky (ex número dos de Página/12), actual director de la agencia, obedeció al cumplimiento masivo del paro por tiempo indeterminado convocado por los trabajadores de Télam –no bien se enteraron del despido y las suspensiones– y que puso en crisis todas las coberturas periodísticas del último fin de semana, eliminatorias de Argentina-Perú incluidas.

La empresa retrocedió también con las suspensiones aplicadas a otros once jefes a los que había sancionado por su apoyo a las medidas de lucha.

También se resolvió favorablemente el tema de la incautación de equipos sufrida por los fotógrafos de la agencia y el allanamiento de sus oficinas, producto de su participación en el paro. La medida, ordenada por un Granovsky desencajado, no pudo quebrar la decisión de los reporteros gráficos que, a pesar de la presión brutal, se mantuvieron firmes en la decisión de la asamblea.

La contundencia del paro fue la respuesta acertada a una provocación patronal cuyo revanchismo no registra antecedentes en la historia de la agencia estatal.

El artero ataque patronal se produjo luego del levantamiento de las medidas de fuerza desarrolladas a fines de septiembre por un reclamo salarial.

La Utpba abandonó a su suerte a los compañeros de Télam, perdiendo todo vestigio sindical. La inacción del sindicato debe tomarse como parte de un operativo gubernamental.

Por otro lado, la intención “peronista” de armar un sindicato moyanista en respuesta al abandono de la Utpba, no ha podido superar la prueba de una lucha elemental por el salario. Por primera vez, un sector peronista con vieja trayectoria gremial dentro de Télam, quebró la tradición huelguística, trabajando un día de paro y llamando a no parar.

El futuro de los trabajadores de Télam está ligado a su capacidad por dotarse de una conducción gremial independiente de la patronal y del gobierno de turno.

Unidad contra los despidos y suspensiones.

¡Fuera Granovsky y su pandilla mafiosa!