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Voces de una lucha excepcional

Después de casi tres meses y con tres paros de 24 horas en el haber, el gremio de prensa conquistó una paritaria histórica: por la unidad de los medios de prensa escrita, por la participación masiva de las bases del gremio y por la dirección de más de 20 delegados paritarios electos en asambleas que se reunieron en 21 ocasiones con las cámaras patronales y el ministerio de Trabajo.

Le preguntamos a algunos de los paritarios, qué balance tienen de la lucha, la conquista y el rol que ha

n jugado tanto ellos como la totalidad del gremio de trabajadores de prensa.

Después de casi tres meses y con tres paros de 24 horas en el haber, el gremio de prensa conquistó una paritaria histórica: por la unidad de los medios de prensa escrita, por la participación masiva de las bases del gremio y por la dirección de más de 20 delegados paritarios electos en asambleas que se reunieron en 21 ocasiones con las cámaras patronales y el ministerio de Trabajo.

Le preguntamos a algunos de los paritarios, qué balance tienen de la lucha, la conquista y el rol que ha

n jugado tanto ellos como la totalidad del gremio de trabajadores de prensa.

Lucas Livchits
Minuto uno

¿Cuál es el saldo que dejó la paritaria?

El resultado de la paritaria debemos considerarlo teniendo en cuenta que somos parte de un gremio heterogéneo. Las necesidades, las condiciones laborales y el nivel salarial puede diferir mucho de una empresa a la otra, del mismo modo en que todas tienen diferentes experiencias sindicales haciendo que haya colectivos más combativos y otros con algo más de, digamos, timidez. Una vez asumido eso, puede decirse que el resultado global fue positivo.

La unidad en la lucha se mantuvo durante todo el largo proceso de la paritaria, mientras veíamos cómo el frente patronal se resquebrajaba. Y eso hace que se genere en cada uno de los participantes, en todos, desde los que sólo escuchan en las asambleas hasta en los delegados, pasando por los que por primera vez se sumaron a una medida o a una marcha, un fuerte sentido de pertenencia a un movimiento más grande que sin dudas se está despertando entre los trabajadores de prensa.

Ahora, después de vernos las caras en las calles, sabemos incluso que las luchas en cada una de las empresas cuenta con un apoyo mucho más amplio y que todos estamos ahí para los demás.

Sin embargo, esto no nos debe hacer olvidar que la experiencia de la primera paritaria para todos los trabajadores de prensa escrita también nos deja para analizar cuestiones que deben cambiar o mejorarse y que hacen tanto a la estrategia de una negociación de este tipo como al papel que queremos que juegue el sindicato.

¿Qué rol jugó cada actor (paritarios, ministerio y cámaras empresarias)?

Cada uno hizo lo que debía. Los paritarios llevamos adelante la tarea de defender los reclamos de nuestros representados con los obstáculos lógicos de una negociación por salarios y condiciones laborales, pero también con las complejidades que conlleva la participación de más de veinte paritarios de otras tantas empresas con realidades bien distintas.

El papel del Ministerio no fue el mismo durante toda la negociación. Incluso parte de la demora en llegar a un acuerdo puede achacarse a su supuesta neutralidad en las primeras audiencias que llevó a agudizar la asimetría entre trabajadores y empresas.

Y hasta el rol de las cámaras parece haber variado con el tiempo: primero parecían dispuestas a romper la paritaria con el objetivo de volver a las negociaciones por empresa y, luego, cuando la fortaleza de los trabajadores quebró esos intentos, pasaron a buscar un acuerdo paritario lo más favorable posible a las empresas, algo esperable, claro está.

¿Cómo viviste la experiencia de llevar a cabo la disputa paritaria con asambleas de base, mandatos, plenarios y movilización de compañeros en la calle?

Si bien el método de mandatos surgidos de las asambleas de base tiene detalles que deben ajustarse para un mejor funcionamiento, fue gracias a ese sistema que la propia experiencia de la paritaria es el saldo más favorable.

En mis compañeros de Minutouno, igual que en otras empresas, la lucha conjunta generó un estado de movilización que antes no existía y que se afianzó con el avance de la paritaria. Esa fortaleza surgida desde las bases en el interior de cada una de las empresas contrasta con una conducción del sindicato cada vez más alejada de los trabajadores y es el resultado más valioso de la paritaria.

Juan Pablo Piscetta,
Infobae

¿Qué sensación te dejó la paritaria de este año?

Por ser la primera paritaria general desde 1975, altamente positiva en lo que refiere al saldo organizativo. Varias redacciones sin gimnasia sindical aprendieron la potencia de una fuerza que desconocían. Experimentaron ganar a partir de la lucha frontal con los patrones, sin recibir aumento desde arriba como sucede en otros gremios y empresas. La vuelta al paro de Clarín y La Nación, constituyeron el hito de cómo la paritaria movilizó y activó a trabajadores habitualmente sometidos al terrorismo patronal.

Se recuperó también de manera efectiva la herramienta de la huelga general, esencial para modificar la correlación de fuerzas a favor de la clase trabajadora (hacia cada una de las redacciones, hacia nuestro gremio y a nivel global); se reconoció la importancia de la centralidad de los plenarios, mecanismo orgánico solidario clave para quebrar la fragmentación objetiva entre empresas, y se garantizo la democracia directa, única forma de que los trabajadores puedan ser protagonistas de sus conquistas.

En lo que respecta a los aumentos salariales obtenidos, el resultado ha sido dispar. Las redacciones más rezagadas salarialmente fueron las más beneficiadas, mientras que aquellas con mayor tradición sindical consiguieron resultados no tan beneficiosos. Sin embargo, la diferencia no es significativa como para que constituya una señal de alarma. Algo que figura en el acuerdo no es menor: incluye a todos los diarios y revistas y online y papel de la CABA. Otorga una herramienta fundamental para pelear en las redacciones con mayor precarización, donde no se respeta el convenio 301/75, y que no participaron de la paritaria.

En conclusión, hay un despertar en la conciencia de los trabajadores de prensa y un dinamismo que hay que potenciar hacia el futuro. La recuperación de la UTPBA, o la creación de algo nuevo, es estratégico hacia ello. Durante la paritaria la dirección ha sido muchas veces un lastre. Por otra parte, las peleas futuras no deben restringirse a lo meramente gremial, sino habrá que apuntar a otros ejes que atraviesa la profesión, como el avance hacia una mayor libertad de expresión, sostenida en la clausula de conciencia, y otros institutos posibles.

Rubén Schofrin
Editorial Perfil

¿Qué análisis tenés de este proceso de lucha?

Ha sido un enorme triunfo de todos los trabajadores de prensa, que han logrado poner de pie un sindicato que estaba postrado, que estaba arrodillado. Hemos impuesto una paritaria única luego de decenas de años sin paritarias y logrando una movilización inédita de todos los trabajadores de prensa. Yo siempre escuché decir que en el año 1975, las paritarias se habían impuesto con una movilización de más de 1000 laburantes. Bueno, en estas paritarias tuvimos dos movilizaciones con más de 1500 compañeros cada una, y tres paros generales: un hecho inédito que tiene que ver con un fenómeno político y social que anida en las empresas periodísticas producto de una explotación sin freno por parte de las patronales y, por otro lado, expresado en este proceso gigantesco de paritarios electos en asambleas que ha sido a su vez un motor general de la movilización de los trabajadores de prensa.

¿Qué dificultades presentó la disputa con las cámaras y el ministerio?

En primer lugar, tuvimos que enfrentar a adversarios poderosísimos, porque de un lado estaban los Magnetto y los Mitre, pero al lado se encontraban los que viven de la pauta oficial, los Szpolski los Olmos y Telam. Y este enfrentamiento se dio en un marco del cepo salarial impuesto por el gobierno con el 24%. Nosotros logramos el 26% sobre los salarios básicos. Las paritarias kirchneristas de los últimos siete, ocho años han estado absolutamente condicionadas: ya el hecho de que sean en cuotas muestra desde el vamos que no es una recuperación del valor del salario de los trabajadores sino una pelea entre salarios que van por la escalera y precios que suben por el ascensor. En ninguna parte del país se discute sobre salarios reales, se discute sobre salarios marco y después cada comisión interna debe discutir con su empresa cómo se aplica esa paritaria allí donde los salarios de los trabajadores están sobre los básicos de convenio. Esto vale para los gráficos, que consiguieron un 27% pero en muchas empresas están sobre el convenio con lo que los trabajadores deben exigirle a su patronal mediante acciones posteriores que se aplique este aumento. En el caso del gremio de prensa hemos logrado una garantía mínima del 23%, que sumado al aumento de antigüedad da un 24%, y esto es sobre la base de 81 días de una pelea enorme. Estas paritarias comenzaron con un paro general de actividades de tres horas y una movilización al Ministerio de Trabajo porque en el gremio de prensa había una conciencia profunda de las dificultades que íbamos a atravesar.

Por su parte, el Ministerio de Trabajo actuó como un elemento controlador. Durante las 21 audiencias paritarias nos hizo la cabeza para que aceptásemos la pauta oficial y restringiéramos nuestros reclamos, y nos amenazó con la conciliacion obligatoria para restringir la capacidad de lucha del gremio de prensa. Es decir, el Ministerio intentó mantener la paritaria dentro de lo que es la pauta oficial.

Hay que decir que el gobierno jugó a dos puntas, porque al Ministerio de Trabajo se le agregaron los medios oficialistas que viven de la pauta oficial y que jugaron un papel tremendo, daban al gobierno la garantía de control real de las paritarias, a tal punto que a veces uno no distinguía quién era más anti obrero, si los representantes de Clarín y La Nación, o los de Tiempo Argentino y Crónica. En el marco de una enorme pelea por la reestructuración capitalista de los medios de prensa y por el control de la palabra, los trabajadores de prensa hicimos oír nuestra voz.

¿Cómo se vivió a participación de los trabajadores?

El fenómeno de esta paritaria es que fue en tiempo real, conectada a la base real del gremio minuto a minuto. Creo que todos los trabajadores de prensa de la ciudadde Buenos Aires sabían qué era lo que pasaba en las paritarias. Si uno le pregunta a delegados de otras empresas de otros sindicatos acerca de cómo es una paritaria, vemos que en general nadie sabe qué pasa, son todos indicios, rumores; versiones. En el caso de la paritaria de prensa todos los trabajadores sabíamos a través de los delegados paritarios cómo era el manejo cotidiano de la paritaria. Las 21 audiencias fueron informadas, las actas fueron puestas a disposición de todo el mundo; las asambleas actuaron como un elemento corrector para resolver las enormes dificultades de una paritaria durísima.

El tema de los paritarios electos en asamblea fue un elemento revulsivo, el Ministerio de Trabajo se sintió muy incómodo con este proceso y trató de restringir todo el tiempo la delegación paritaria y nosotros defendimos el principio de la democracia sindical, en el sentido de que cada asamblea tuviese su representación y pudiese volcar su experiencia y su decisión, para así ir corrigiendo los defectos, los problemas de las enormes presiones que sufrimos los delegados paritarios. Una anécdota sirve de ejemplo: en una de las audiencias que tuvimos -con un paro general y una movilización enorme en la calle-, la presión que recibimos en el Ministerio fue tremenda, pero pudimos mantenernos fuertes porque había 800 compañeros en la puerta, y ese era, en efecto, el gremio de prensa que peleaba por más. En ese sentido, creo que los paritarios electos en asamblea permiten potenciar la lucha de los trabajadores de prensa y la movilización de las bases le da fuerza a esos paritarios.

Ezequiel Dolber
INFOnews

¿Cuál es tu balance de la lucha paritaria que se ha dado?

Tengo un balance muy positivo del proceso paritario porque nos permitió a los trabajadores de prensa escrita conquistar un convenio único de actividad después de casi 40 años, además de haber logrado recuperar el Dia del Periodista, reconocer -aún parcialmente- a los colaboradores y otros tantos logros.

Por supuesto, creo que falta mucho y que este ha sido sólo el comienzo de una lucha más vasta por revertir décadas de precarización laboral y bajos salarios, pero es un comienzo auspicioso que deja un saldo organizativo enorme para todo el gremio. Cuando empezamos esta lucha, algunos dudaban sobre nuestra capacidad de lucha y movilización. Con los paros generales y los actos multitudinarios, creo que demostramos que estaban equivocados y que los trabajadores de prensa tienen un importante camino por recorrer.

¿Cuál fue el comportamiento de los involucrados en este proceso?

Las cámaras empresarias, no importa si eran oficialistas u opositoras, actuaron todo el tiempo unidas. Se jugaron a quebrar la paritaria mediante dilaciones, maniobras y provocaciones que fueron desde los aumentos unilaterales hasta el descuento de las horas de paro.

El Ministerio tuvo un rol complaciente con las empresas a lo largo del conflicto y entiendo que la propuesta-sintesis que realiza, luego de casi tres meses de negociaciones, fue un último intento por rescatar a las empresas frente a un escenario de mayor profundización de la lucha de los trabajadores como eran los paros en Clarin y La Nación.

En esto, pienso que para analizar el triunfo que obtuvimos es inevitable considerar el rol de los paritarios electos en asamblea que nos mantuvimos inquebrantables en la defensa de los intereses de los compañeros a lo largo de todo el proceso.

¿Qué significó la participación de delegados de base electos en asamblea?

Creo que fue fundamental para el triunfo. Sin esa característica distintiva, la paritaria de prensa escrita no hubiera concluido como lo hizo. Fue la representación paritaria nacida en las asambleas y el plan de lucha protagonizado por las bases lo que fortaleció nuestros reclamos en la batalla al interior del ministerio. Sin embargo, creo que queda planteado luego de esta experiencia desplazar a la burocracia que dirige el sindicato -cuyo rol durante el conflicto fue nulo- para poner la organización gremial al servicio de nuestra lucha. Esto será fundamental para obtener nuevos triunfos.

Fernandada Jara ,
Infobae

¿Qué evaluación sacás de esta lucha que se libró el las paritarias?

La evalúo como una bisagra histórica que marcará por siempre al gremio de prensa y hasta me animo a decir, que marcó la vida de todos los que fuimos parte de ella. Por ejemplo, el hustag #ParitariasPrensa2013 nació como una idea simple para twittear el inicio del reclamo, para empezar a darle notoriedad desde las redes sociales a la búsqueda que estábamos emprendiendo, pero hoy es el nombre que cobró vida con el movimiento de trabajadores que decidieron levantar los culos de las sillas para salir a la calle a gritar, cambiando teclados por bombos, entrevistas por los trapos de cada medio. Dejamos de escribir la actualidad para empezar a escribir y protagonizar la historia de esta profesión tan amada y tan mancillada socialmente.

Lo positivo, sin dudas fue la metamorfosis colectiva en muchas redacciones: de periodista a trabajador de prensa. También lo fue la solidaridad que se vivió en cada movilización, el abrazo permanente, los ojos húmedos de los compañeros que hace años la vienen luchando, entre ellos Quique Escande, paritario de EFE que se nos fue antes de cerrar las negociaciones, pero que estuvo en cada segundo aguantando esta lucha, hoy transformada en victoria.

La deuda la tuvo la representante de la conducción de la Utpba que llegó minutos antes de firmar el acuerdo logrado y que no se acercó siquiera a saludar a quienes pusimos en boca de muchos el nombre del sindicato, olvidándose también que fuimos el cuerpo y el corazón de esta lucha paritaria. Fue un acto lamentable. Pero nosotros sabemos quienes hicimos esto y nuestros compañeros también. El gremio somos nosotros, todos y cada uno de los que salimos a la calle, los que aguantamos los paros en las redacciones, los que desafiamos a las patronales. Desde el hecho de haber entrado al hall de La Nación, hasta movilizar a las puertas de Clarín, de Ámbito Financiero e Infobae.

Es lógico y muy esperado que tras este hecho histórico el gremio no se calle nunca más, como lo cantamos en cada movilización. Porque lo hicimos resurgir como un ave fénix, no hay vuelta atrás.

Las perspectivas son las mejores. Volver a la calle cada vez que haga falta, fortalecernos en cada redacción de cara a la nueva paritaria, unirnos para levantar de una vez por todas al monstruo que estuvo tantos años dormido y devolverle la dignidad necesaria para que milite por los trabajadores. Llevará unos años más, seguramente, pero se logrará, no tengo dudas. La unidad nacida en esta paritaria no puede tener otra consecuencia que la recuperación de la Utpba.

¿Qué sensación tuviste al ver al gremio movilizado?

Fue inolvidable, único. Por primera vez me movilicé por el gremio de prensa, por esta profesión (cuando fue lo de Perfil no puede estar). Para muchos compañeros, estas fueron las primeras movilizaciones de sus vidas, ésta se convirtió en su primera causa. Por eso se vieron y sintieron muy movilizados. Escuché voces de agradecimiento por haber participado, vi alegría en todos los compañeros que se turnaban por alzar el trapo de la redacción.
El verse las caras con compañeros de otras redacciones también fue un momento bisagra, porque todo lo que se generó desde el ya histórico 7 de junio fue creciendo en cada redacción. Eso se notó en las asambleas y se vió resaltada en las manifestaciones en las puertas de cada medio que lo necesitaba apoyo.

Siempre resaltaré la unidad, la solidaridad, el compromiso por ayudar al otro. Ese fue el estandarte de esta paritaria, de éste movimiento nacido de los corazones de los verdaderos hacedores del gremio de prensa.

Rafael Gonzalez
Delegado de Comunidad Virtual (Grupo Veintitrés)

¿Qué destacás de esta paritaria que se cerró?

Lo que tuvo de bueno para mí fue conocer a muchos compañeros de todas las empresas del gremio, en los plenarios y en las marchas. Se acabo para siempre lo de negociar cada uno por separado, perjudicando a los sectores menos organizados. Haber logrado un 26% para los sueldos mas bajos es algo muy positivo, pero queda pendiente para la paritaria que viene lograr un piso salarial que haga subir a las categorías mas bajas, especialmente las del escalafón administrativo, como intendencia y limpieza. Además debemos lograr una escala salarial unificada para todos: revistas, diarios, agencias, internet: para la misma tarea el mismo sueldo.

¿Qué actitud tomaron desde las cámaras empresarias y el ministerio?

Nos quisieron probar hasta donde llegábamos y pensaban que íbamos a aflojar, tanto los empresarios, como el ministerio de trabajo. Pero durante todos estos meses de lucha y con la unión de todos los compañeros lo logramos. Después de 35 años sin paritarias es difícil cambiar de un saque todas las condiciones de laburo.

¿Qué significó la unión del gremio y el trabajo de sus delegados paritarios?

Fue muy bueno. Porque se demostró que con la participación de todos en las asambleas y los plenarios llegábamos siempre a la misma conclusiones: la lucha. Los paros y las movilizaciones surgieron de abajo, de cada una de las empresas. Eso demostró que unidos todos los compañeros se puede lograr mucho. Pero hay que afiliarse al sindicato: es un paso mas que tenemos que dar todos los que estuvimos en la calle, ya que para seguir mejorando nuestras condiciones es necesario otro gremio que ponga toda la fuerza al servicio de la lucha. Eso es muy importante y fue una deuda en estas paritarias. Unidos se puede todo.